Sociedad
Todo apunta a la detenida por la beba abandonada
El círculo parece cerrarse en torno a la conducta de Gabriela Fernández, imputada por el juez López.

Sábado, 7 de noviembre de 2015
Gabriela Yamila Fernández, la supuesta madre de Faustina, la beba parida y abandonada en el baño de una estación de servicio en el barrio porteño de Mataderos, nunca le dijo a su pareja, Mario Arjona, que estaba embarazada. Habían sido pareja pero se separaron en noviembre de 2012 e intentaron retomar la relación a principios de este año. Arjona no sabe si Faustina es su hija y le dijo al juez Hernán López: "no salgo de mi asombro con lo del embarazo, no entiendo que ella es madre y abandonó a alguien ahí, no entiendo cómo en ningún momento se quebró o mostró signos de algo. O yo estaba muy ciego."
"No sé si quedó embarazada en una relación ocasional, no sé si tuvo miedo por la familia y por ahí al ver que nuestra relación se estaba recomponiendo… ella tiene otra hija. Parece que soy un tarado, pero eso es lo que yo puedo decir." La supuesta madre de la niña se negó a declarar ante el juez.
Tiempo Argentino accedió a la declaración de Arjona. "Yo la cargaba porque la veía más gorda. Ella me dijo que había dejado de fumar y que por eso estaba más gorda." En su vientre, según todo parece indicar, llevaba un bebé.
Sin embargo, aquel domingo en que salieron a pasear con la hija de ella, de ocho años de edad, Gabriela Fernández le dijo "que le vino el ciclo menstrual y que tenía dolores" por lo que fueron a una farmacia a comprar "Ibuevanol". Ella se descompuso en el camino de regreso en colectivo, por lo que bajaron en la estación de servicio cercana a la Feria de Mataderos. Allí ocurrió el parto y todo lo que quedó reflejado en las imágenes de las cámaras de seguridad. Fernández (oficial del comando de patrulla de la Departamental de La Matanza, de la Policía Bonaerense) ingresó al baño a las 16.21.54 y salió a las 16.48.35. En poco más de media hora dio a luz, intentó limpiar los rastros, descartó a su hija en una bolsa de residuos y se fue. "Gaby salió caminando derecho, yo le dije que tenía que ir al baño y ella me dijo 'no, vamos que me siento mal'. Nos tomamos un taxi y fuimos hasta su casa en Isidro Casanova. Ella no quería que yo ingrese porque todavía no formalizamos." En cambio por la noche ella viajó hasta la casa de Arjona y se quedó a dormir con él.
"Jamás Gabriela me manifestó que estaba embarazada. Cuando vi las noticias le pregunté a Gaby si no tuvo alguna pérdida, ella me dijo que no. Yo le dije que tardó mucho y ella me dijo: 'no, me bajaba mucho', luego me agregó que estaba haciendo sus necesidades".
En su confusión, Arjona no sabe qué pensar. "Me sorprende que todo el tiempo que le dije 'fijate en la TV' (cuando las imágenes de las cámaras de seguridad los mostraban a ambos, ndr) me decía 'sí, somos nosotros'. Le dije 'vamos a aclarar' y siempre me dijo que sí, nunca se sorprendió, siempre quiso dar la cara, se hizo los análisis, me sorprende todo."
Arjona contó que quería ir a la televisión a explicar su situación. "Yo mandé un mensaje a Canal 13, le dije soy Mario Arjona, quiero ir a aclarar pero no recibí respuesta alguna."
El juez López procesó a la mujer y la embargó por un millón de pesos, pero le dictó "falta de mérito" a Arjona. Para ello, el magistrado valoró que el examen obstétrico sobre Fernández "puso en evidencia características genitales y extragenitales compatibles con puerperio inmediato… secreción mamaria bilateral, útero palpable a nivel abdominal y la presencia de equimosis y desgarro de reciente data a nivel vulvovaginal".
Pero además, Fernández "no presenta síntomas de alteraciones psicopatológicas que configuren algún tipo de enfermedad mental psicótica (no es alienada mental)", por lo que desarrolló su conducta "con capacidad de culpabilidad". En otras palabras, no es inimputable.
El juez dispuso la prisión preventiva e inmediatamente se declaró incompetente, pues el "abandono de personas" es uno de los delitos que corresponden a la justicia penal y contravencional de la Capital Federal. Se trata de un delito normalmente excarcelable, pero el magistrado valoró negativamente su "desprecio por la vida", lo que "resulta más grave por la vida misma de su hija recién nacida".
"¿Cómo puede pretenderse que resulte posible suponer que la imputada se sujetará al trámite del proceso? Para evitar las posibles responsabilidades de la maternidad o el tiempo y trámites que pudiera requerirle entregarla en adopción, eligió arrojarla como un residuo, sin ningún tipo de interés siquiera en que continuara con vida o no."
"Como si esto fuera poco, involucró a su hija menor de edad que la acompañaba, a quien además le ordenó que le fuese a comprar toallitas femeninas, a fin de poder concretar su maniobra y dar a luz en ese lugar", reflexionó el juez al dejar presa a la, por ahora, presunta madre. Para el juez, si bien están pendientes los exámenes genéticos, "se encuentra demostrado que la niña recién había nacido, que ella fue la última persona que ingresó al box del baño previo al hallazgo, circunstancias estas que sumadas a las características físicas de alumbramiento que presentaba su cuerpo permiten afirmar sin temor a dudas que la imputada es la progenitora de la menor hallada en situación de abandono".
Fuente: INFOnews