Sociedad
Carreras no tradicionales, donde la escases de oportunidades laborales está muy acentuada
“Zapatero a tus zapatos”

Sábado, 31 de octubre de 2015
Jamás el menoscabo puede ser una respuesta y en esta coyuntura de salvajes competencias y posibilidades numeradas, subestimar algunas profesiones no tradicionales suele más bien ser una muestra de desconocimiento con las que se justifica la elección de uno por otro, en las escasas oportunidades laborales que se presentan.
Optar por una carrera universitaria quizás tenga múltiples motivaciones pero un solo objetivo, que el capítulo final de esa historia que comenzamos a escribir desde la primera clase, tenga en la obtención del título su mejor desenlace.
La siempre vigente expresión “una cosa es estudiar y otra muy distinta es la práctica” no es una carga más en la mochila y de tanto que nos suena, se transforma en una compañía de todos los días, año tras año y más que desalentar, forma parte de los desafíos: estar en tiempo con las tareas y prepararse sin pausa para aprobar exámenes.
La frase es, si se quiere, un obligado plus de esfuerzo. Voluntad, la guía clara del docente, el sacrificio individual y el apoyo familiar, aportan el resto.
Y se llega, claro que sí, cuando se deja de lado el desgano.
Entonces un día somos profesionales y comenzamos otro derrotero por la vida y puede que a partir de esa etapa el orgullo y la satisfacción de sabernos capacitados, puede que se den de cara contra una realidad casi cerrada a las ocasiones de trabajo.
Cada entrevista es un nuevo examen que por cierto, arranca con un puntaje bajo y así, que te permitan desarrollar los conocimientos de tu profesión, puede transformarse en dolorosa y resignada frustración.
Este relato, no es un cuadro surrealista, sino una palpable actualidad y esto que puede ser crudo no es un canto al pesimismo, en todo caso intenta ser una sensata y razonada reflexión.
Con un panorama como el que enmarqué inicialmente, la Licenciatura en Relaciones Públicas tal vez tenga, y no pocos, episodios desalentadores. En rigor, a veces las condiciones de popular y conocido parecen bastar para suplir años de estudio, de proyectos, en síntesis, de formación específica.
Y no es soberbia y tampoco el descredito de nadie, pero las relaciones personales requieren de diseños y estrategias que van mucho más allá de una agenda llena de nombres.
La magia y el éxito de una actividad comercial en el más amplio y legítimo de los sentidos, puede que termine con el acto mismo de la presentación y en el mismo evento también, la audacia de aquél que en un armado todo lo improvisa.
Construir liderazgos en una marca o una actividad, no necesariamente significa monopolizar el producto, la habilidad en todo caso, está en mantenerlo atractivo, siempre apetecible al consumo y estable en las tendencia del mercado.
El manejo de los recursos humanos, el marketing, la publicidad, la negociación entre otros tantos factores, requiere establecer, fortalecer y hacer duraderas en el tiempo las vinculaciones personales y eso demanda capacidad, responsabilidad, eficiencia y por sobre todo la seriedad en el operador, una cualidad cada vez más en riesgo de extinguirse por estos tiempos.
Eso hace a la formación específica de la que hablo en este ensayo y es quizás el más resumido de los conceptos que puedo elaborar para definir parte de lo que involucra esta Licenciatura.
Acentuar diferencias en los planos laborales, con el solo pretexto de la conveniencia económica es con frecuencia, la razón por la que se acotan los campos de acción profesional y con ella, las chances.
Se dirá ¡así es la vida! Hay que luchar para progresar.
Y es una verdad que aflora y no puede dejar de reconocerse, al menos en mi caso particular no he conocido quien transite una parte de su vida académica sin ese propósito.
Asumir que un título universitario cualquiera sea su incumbencia, no es resultado del azar sino de la convicción y la perseverancia en la idea de prepararse para ser un elemento útil en el contexto social, quizás sea el primer paso que posibilite comprender el porqué del reclamo a la oportunidad.
Tal vez sea momento de ordenar los espacios y de ubicar la herramienta apta para cada tarea, sin duda, otro paso importante para mejorar y facilitar el ejercicio de la profesión elegida.
Por María Virginia Rondán alumna del último año de la Carrera de Licenciatura en Relaciones Públicas de UCES
Fuente: Diario21.tv