Sociedad
Un chaqueño es sonarista en un destructor de la Armada Argentina
Jorge Romero nació en Barranqueras, hace 22 años, y egresó el año pasado de la Escuela de Suboficiales de la Armada como cabo segundo Mecánico de Sistemas especializado en Sonar.

Sábado, 8 de agosto de 2015
El marino chaqueño contó sobre su actividad en el mar, su nueva designación como instructor y el sueño de ser abogado.
El cabo segundo Jorge Ramón Edgardo Romero es parte de la dotación del destructor ARA “Sarandí”; es marino, algo que nunca imaginó de pequeño y que hoy forma parte de su vida cotidiana. El buque se encuentra en Puerto Belgrano, base naval situada al sur de Buenos Aires y cercana a Punta Alta, donde actualmente está viviendo.
Jorge experimentó sus primeras navegaciones en muchas corbetas de la Armada como aspirante naval mientras estudiaba en la Escuela de Suboficiales de la Armada y se entusiasmó cuando le dieron la noticia de que su primer destino iba a ser un destructor: “Es muy positivo porque es lo que más me gusta; aquí encontré un buen equipo de trabajo”.
“En el destructor somos parte de la Tercera División que está compuesta por Armas Submarinas y Sonaristas; especialidades muy relacionadas en el trabajo diario”, contó Jorge.
El sonar de un buque está diseñado para detectar principalmente submarinos pero también identifica otros sonidos en el agua como piedras, bancos de arena, animales marinos o cascos de embarcaciones hundidas.
Una de las tareas relevantes del “Sarandí” este año fue su participación en un Caso SAR (de búsqueda y rescate) hacia fines de febrero cerca de Villa Gesell por el hundimiento del pesquero marplatense “San Jorge I”.
El cabo Romero contó que luego de aquella navegación por la costa atlántica le asignaron un cargo como instructor en la Base de Infantería de Marina Baterías –vecina a la Base Naval Puerto Belgrano–; y estará cumpliendo esta nueva función por unos meses.
“No lo esperaba, fui seleccionado y estoy muy contento”, manifestó. Hoy es instructor de Orden Cerrado y de la materia Comportamiento Ético y Profesional de 150 jóvenes de diferentes provincias, aspirantes navales a marinero tropa voluntaria. Jorge les enseña la materia que refiere a las formas y movimientos militares como desfilar y saludar (Orden Cerrado) y la que abarca la formación del carácter y el respeto hacia superiores y compañeros (Comportamiento). Ambas, entre otras materias, comprenden la adaptación de los jóvenes a la vida militar y naval.
Sonarista como su tío
Cuando el hermano de su padre –suboficial de la Armada, también sonarista, aún en actividad– le contaba a Jorge sobre la Institución, él no lograba dimensionar sus palabras: “Recién después del ingreso me di cuenta, no sabía lo que era un destructor ni un operativo conjunto; nunca pensé que iba a ser parte de todo esto”, confesó.
Contó que su único proyecto futuro al terminar el 8° grado era seguir Abogacía: “Este año me anoté en la carrera para poder cursarla a distancia y, si logro terminar, la idea es seguir en la Armada como abogado porque me gusta la Institución, conocer nuevos lugares y gente de todos lados”, destacó.
Su mamá y sus hermanos se encuentran viviendo en Barranqueras; la mayoría de ellos tiene su propia familia y sólo el menor vive con su mamá. En total son 9 hermanos y tiene 15 sobrinos. Del Chaco recordó algo tan simple como una tortafrita: “La forma de cocinarla es diferente, no se pone huevo ni levadura ni azúcar; es más grande, bien redonda y se come siempre con el matecocido”, añoró.
Fuente: La Gaceta Marinera