Desarrollo Social
Desarrollo Social entregó mobiliario y electrodomésticos a Residencias para Adultos Mayores
El Ministerio de Desarrollo Social entregó mobiliario, equipamiento y electrodomésticos a distintas instituciones que albergan a adultos mayores, como residencias, viviendas tuteladas y centros de día. El objetivo es acondicionar los establecimientos y mejorar la calidad de los servicios que allí se brindan.

Viernes, 15 de mayo de 2015
La ministra Marta Soneira, junto a integrantes de la Dirección de Adultos Mayores que depende de la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, recorrió las instituciones y supervisó el funcionamiento de las mismas. En la oportunidad, se hizo entrega de calefones, lavarropas, secarropas, pinturas, indumentaria de trabajo, sábanas, colchones, frazadas, hornos eléctricos, ventiladores, utensilios de cocina y bombas de agua, entre otros.
También participaron de la recorrida, técnicos del Departamento de Articulación con la Comunidad, que coordina periódicamente diversas acciones en pos de fortalecer y fomentar los derechos integrales en la vejez.
Una vejez activa
Desde actividades recreativas, artísticas y de esparcimiento, se generan espacios para los adultos mayores que conviven y asisten a instituciones como centros de día, viviendas tuteladas, residencias de larga estadía, entre otras.
Por medio de estas propuestas se busca promover el buen trato hacia los adultos mayores, con acciones que involucren diversas actividades para la recreación con el fin de promocionar una vejez activa.
Es por ello que periódicamente se llevan a cabo excursiones a diferentes localidades de la provincia y a ciudades turísticas del país. También, a través de la plástica y el arte, se busca incentivar a las personas de edad fortaleciendo vínculos entre pares, afianzando la integración y la expresión plena como sujetos de derechos.
Buen trato y derechos integrales
La Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia a través de la Dirección de Adultos Mayores lleva adelante una propuesta para la promoción del buen trato a las personas de edad con protección integral de derechos y prevención de abusos, discriminación y maltrato.
En ese contexto, funciona el Programa de Prevención y Asistencia en Situaciones de Maltrato, Discriminación y Abusos (PROPYA), que responde a la Ley provincial Nº4.964 de “Promoción, Ayuda y Protección de las personas de la Tercera Edad”. La propuesta surgió con el objetivo general de articular acciones para garantizar un marco de contención integral e igualdad social a los Adultos Mayores víctimas de situaciones de violencia, maltrato y abandono en el seno familiar.
A través del programa se realizan actividades de prevención, asistencia y asesoramiento desde la perspectiva de sus derechos, por medio de un abordaje interdisciplinario compuesto por trabajadores sociales, abogados y auxiliares en psicología. La recepción de denuncias por maltrato y abusos se realizan en las oficinas de la Dirección de Adultos Mayores ubicada en calle San Roque N° 72 (avenida 25 de Mayo y calle 1) teléfono de contacto: 362-4688384, o bien las líneas gratuitas 102 y 137.
Programa Contener
El programa Contener funciona bajo la órbita de idéntica dirección y la propuesta tiene como objetivo primordial el relevamiento de casos detectados a través de equipos técnicos del programa, los que recorren puntos claves donde generalmente pernoctan personas mayores sin hogar, o bien a través de denuncias de vecinos que llaman a la Línea 102.
Una vez detectados los casos, interviene un equipo interdisciplinario para verificar la situación y se realiza la correspondiente derivación a los organismos correspondientes por problemas de salud u otras condiciones que pongan en riesgo a la persona en situación de calle. A partir de allí, se les informa y ofrece las distintas alternativas en instituciones de contención, a las que deben asistir de manera voluntaria, en caso de querer abandonar su situación de calle.
Es importante destacar que el equipo informa, asesora y acompaña a los adultos en situación de calle, pero de ninguna manera los obliga a institucionalizarse. El acceso a las instituciones o centros de contención es voluntario, siempre respetando a estas personas como plenos sujetos de derechos.