Economía
Algunos sindicatos no se toman vacaciones
Los docentes bonaerenses y los metalúrgicos van en punta con sus arduas negociaciones, en un verano que lanza un 2015 que amenaza ser muy caliente.

Jueves, 15 de enero de 2015
Es enero. Mucha gente está de vacaciones. Las calles de las grandes ciudades parecen desiertas. La actividad política aparenta haberse tomado unos días y queda prácticamente reducida a la visita de los posibles candidatos a presidente en los balnearios de la Costa Atlántica y de los cruces con quiénes o dónde se sacan fotos. Pero son sólo apariencias.
En este 2015 electoral, donde habrá cambio de presidente, la política nunca descansa. Y la actividad sindical tampoco. La mayoría de las negociaciones que se desarrollaron estos días son residuales de las que no pudieron resolverse en 2014, pero hay otras en curso que responden a reclamos renovados del flamante 2015.
Los docentes bonaerenses, por ejemplo, acordaron con los funcionarios de Daniel Scioli elevar el sueldo de bolsillo del maestro sin antigüedad de 5000 a 5414,19 pesos. La suba se cobrará en febrero con las remuneraciones de enero y también en marzo. Este acuerdo implica un incremento del 8,28 por ciento, pero es a cuenta de las paritarias de este año.
Si bien el alza traerá una mejora económica para los docentes –que suelen percibir la primera cuota del incremento anual recién en marzo– también implica una claudicación. Es que los maestros de la provincia habían reclamado en los últimos meses de 2014 una recomposición salarial que los dejara mejor posicionados para la negociación 2015.
Durante las reuniones que se desarrollaron en diciembre pasado el gobierno de la provincia ya había planteado un incremento "a cuenta" de la paritaria, que había sido rechazado por los educadores. En esa oportunidad, el titular de SUTEBA, Roberto Baradel, había manifestado qué discusión debía dividirse en "una parte de esta etapa y la otra para el año próximo".
En la misma línea, después de este primer acuerdo, la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, dijo que la reunión "fue favorable en términos de tiempo, pero hay otra variable que es la voluntad política del gobierno para que esta negociación avance". Y aclaró: "Esto no significó ningún cierre ni ningún acuerdo. Por el contrario, se toma como el inicio de una negociación, porque nuestros reclamos y demandas siguen en pie".
Es por eso que Petrocini indicó que aún faltaba una oferta salarial que permitiera "recuperar el poder adquisitivo evaporado, carcomido por la inflación. Las negociaciones llevarán algunos días de enero y de febrero, para llegar a una propuesta general, total, integral que será puesta a consideración de los docentes". Según trascendió, la pretensión salarial de los docentes superará el 30 por ciento.
A pesar de que hay que esperar los resultados de la paritaria nacional docente, funcionarios y maestros de la provincia volverán a reunirse el 28 de enero próximo para intentar llegar al inicio de clases con las negociaciones salariales resueltas. Seguramente el gobernador intenta evitar que este año –en el que aspira a suceder a la presidenta Cristina Fernández– ocurra lo mismo que en 2014: la paritaria docente se cerró recién en abril, tras 17 días de paro.
De hecho, tras el convenio, la ministra de Economía de la provincia, Silvina Batakis, celebró "la madurez política de ambas partes" y abogó por "poder continuar con este tipo de encuentros para llegar al inicio de clases ordenadamente".
METALÚRGICOS. La otra negociación importante de estos días fue la de la UOM con las cámaras empresarias del sector metalúrgico. El sindicato conducido por el también líder de la CGT oficial, Antonio Caló, había iniciado las reuniones bastante antes de fin de año, pero sin resultados positivos. Recién ahora se logró que los trabajadores metalúrgicos reciban una suma fija de 2000 pesos a cobrar en dos cuotas. Lo que más sorprende de este acuerdo es la dispersión de información en torno a si la suma otorgada es a cuenta de la futura negociación paritaria o si es un plus y también alrededor de quiénes la rubricaron.
La pretensión original de Caló era de recibir un bono de 3000 pesos que oficiara de paliativo para la pérdida del poder adquisitivo de los salarios durante el año. Pero lo convenido fue de 2000 pesos y, aparentemente, a cuenta de la paritaria 2015, aunque Caló no perdía las esperanzas de poder excluirlo de la negociación.
En la reunión del martes sólo se consiguió la rúbrica de este plus de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA). Ayer hubo otra extensa reunión pero sólo se habría alcanzado que adhiriera la Cámara Argentina de Industriales del Aluminio y Metales Afines.
La resistencia de las otras cámaras empresarias está encabezada por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), que se dedica a la fabricación de autopartes, una actividad golpeada durante 2014 por la baja de las ventas de automóviles y la crisis de las terminales automotrices.
Hay otras dos cámaras que tenían resistencia a firmar este convenio: la Federación de Cámaras Industriales de Artefactos para el Hogar de la República Argentina (Fedehogar), dedicada a producir electrodomésticos de línea blanca; y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Argentina (AFARTE), la cámara de terminales electrónicas de Tierra del Fuego.
A Caló –que enfrente por fuera de la UOM la interna con los caciques sindicales que buscan la reunificación de la CGT– se le generará un problema si sólo algunos trabajadores de su gremio consiguen el plus y otros no. Ocurre que si las cámaras no firman el acuerdo, las empresas que pertenecen a esas cámaras no están obligadas a pagar ese bono.
En materia sindical, el año que parece todavía no haber empezado, ya está más que iniciado. Y no precisamente con temas nuevos, sino con los remanidos problemas de siempre.
Fuente: Infonews