Elecciones 2013
¿Indefinición o tibieza? Una táctica que empieza a flaquear
Daniel Scioli y Sergio Massa hicieron de la indefinición su mayor capital político. De uno y otro lado buscan sumarlos. Sin embargo la misma estrategia que logró potenciar sus figuras comienza a mostrar su cara menos atractiva.

Sábado, 1 de junio de 2013
A menos de dos semanas para que venza el plazo para la inscripción de alianzas y adhesiones ante la Justicia Electoral de cara a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se celebrarán en agosto próximo, el debate político sigue ausente y la atención parece centrada solo en la definición de un gobernador y un intendente.
Lejos del reclamo de unidad opositora que dejó la protesta del 18-A, el antikirchnerismo se ha mostrado hasta el momento incapaz de responder a ese reclamo. Por el contrario hasta el momento la dispersión parece profundizarse. El Frente Amplio Progresista (FAP) se fracturó en la ciudad de Buenos Aires, lo mismo sucedió con el PRO en Santa Fe y la posibilidad de que el peronismo disidente y el macrismo unan fuerzas en capital se desvanece poco a poco y todo indica que Roberto Lavagna y Gabriela Michetti, la fórmula ideal para el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, finalmente terminen disputándose un mismo sector del electorado porteño beneficiando las posibilidades del kirchnerismo en una territorio adverso.
Ante esta situación, el peronismo disidente y el PRO por un lado, y el kirchnerismo por el otro, centran su atención en Daniel Scioli y Sergio Massa, que han hecho de la indefinición su principal carta política pero que poco a poco parece comienza a aportarles más dolores de cabeza que beneficios.
El detonante fueron las palabras de la presidente Cristina Fernández el jueves pasado durante un acto celebrado en Lomas de Zamora. "Cuando se tiene valentía y coraje para enfrentar a las corporaciones te castigan todos los días" disparó la mandataria ante un impasible Scioli, y siguió: "Me llama la atención que siempre haya dirigentes que parecieran ser intocables, que los grandes medios corporativos no los tocan. Estoy cansada de que algunos se hagan los idiotas, porque es más fácil y más cómodo decir palabras de ocasión, nada más fácil que quedar bien con todos".
El diputado del Frente para la Victoria, Carlos Kunkel, desafió este viernes al gobernador bonaerense y al intendente de Tigre a definir sus posiciones de cara a las Legislativas. "Si ellos están de acuerdo con la conducción de Cristina Fernández en el movimiento peronista, tienen que apoyar (la lista de la Presidente), sino que elaboren su lista alternativa" disparó Kunkel.
El referente del PJ bonaerense aseguró que en su discurso Cristina "puso en claro que estamos en vísperas de un proceso electoral interno y que todo aquel que tenga diferencias con su conducción puede inscribirse en las internas y participar" y pidió que "cada cual se ponga el sayo que le corresponda".
En la misma línea se pronunció el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien consideró que "le fue muy mal a la Argentina mintiéndole a la gente" y destacó que la presidente "ponga blanco sobre negro, sin ningún temor, en un gesto que revaloriza la política".
Por su parte, el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, enrolado en el peronismo disidente y decidido a jugar con el espacio que se está conformando alrededor de su par de Córdoba, José Manuel De la Sota, el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano y el empresario y diputado Francisco De Narváez, aseguró que "en lugar de Scioli, me levanto me voy".
Desde ese sector presionan, por el momento sin éxito, a Scioli y a Massa para que finalmente se animen a dar el paso y rompan con la Casa Rosada.
Hasta el momento la estrategia de la indefinición parece haber inflado sus figuras, sin embargo ante la presión de uno y otro lado, esa indefinición comienza a estar más asociada con la especulación y la tibieza, flacos atributos para quienes apuestan a convertirse en referentes políticos a nivel nacional de cara a las elecciones de 2015
Fuente: Minuto uno