Sociedad
Tres días de furia sacuden a Suecia
En las afuera de Estocolmo, la Policía y los vecinos se trenzaron en fuertes enfrentamientos tras la dudosa muerte de un inmigrante. Denuncian disparos contra niños y ancianos

Miércoles, 22 de mayo de 2013
Las afueras de Estocolmo se encuentran conmocionadas. Por tercer día seguido, sus habitantes fueron protagonistas de disturbios, con una treintena de coches quemados, rotura de ventanas y enfrentamientos con la Policía sueca.
Ocho personas fueron detenidas tras los incidentes, según informó este miércoles la Policía de la capital de Suecia, que asegura haber constatado una disminución en la intensidad de los enfrentamientos.
Sin embargo, la violencia se extiende cada vez a más suburbios de Estocolmo, casi todos con una mayoría de población de origen inmigrante y problemas sociales, de acuerdo con lo que reporta la prensa local.
Los disturbios comenzaron el domingo en Husby, al oeste de la capital, donde días antes un inmigrante con problemas psíquicos murió por disparos de la Policía en su apartamento. El hombre se había encerrado con su compañera, y había amenazado supuestamente con un hacha a los efectivos de seguridad, que dicen haber actuado en defensa propia.
La Policía abrió una investigación del incidente, pero eso no evitó que los disturbios se recrudecieran la noche siguiente y que empezaran a extenderse a otros barrios ubicados en la periferia.
Los medios de comunicación suecos recogieron testimonios de vecinos de Husby que denuncian cargas policiales, incluso contra niños y ancianos, e insultos racistas de los agentes como "negros", "ratas" o "monos".
Mientras las autoridades intentan contener la situación, los episodios denunciados por los habitantes de los suburbios, que han generado críticas generalizadas, condujeron a la apertura de otra investigación policial interna.
La asociación Megafon, que trabaja con grupos de jóvenes inmigrantes en la zona, ha vinculado las protestas con el racismo y con la sensación de abandono que se vive en la periferia de Estocolmo, con índices de paro juvenil que rondan el veinte por ciento.
Fuente:Infobae