Mario Vargas Llosa se mostró preocupado por la libertad de expresión en Argentina
El escritor peruano y Premio Nobel de Literatura volvió a referirse a la situación de nuestro país. Habló de hostigamiento del Gobierno contra los medios y dijo que hay "solidaridad internacional" con el periodismo independiente
Sábado, 18 de mayo de 2013
El premio Nobel vistió el mes pasado la ciudad Buenos Aires para participar de un seminario internacional y en ese contexto fue entrevistado por el periodista del diario Clarín, Eduardo van der Kooy.
Fragmentos del reportaje:
–Se lo observa y se lo escucha muy inquieto por lo que pasa en la Argentina...
Siendo la Argentina un país tan importante, si hay –como hay– un retroceso tan brutal sobre la libertad de expresión va a tener una repercusión enorme. En América Latina y en el mundo de habla hispana. La opinión pública internacional sigue de cerca la hostilidad declarada del Gobierno hacia la prensa. Se han visto los pasos dados como un peligro creciente contra la libertad de expresión en la Argentina. La libertad de expresión no es sólo libertad de expresión. Implica también un proyecto de control de la información y probablemente un proyecto de eternización en el poder.
–¿Qué razones encuentra usted para este proceso tan confrontativo en la Argentina, donde la prensa queda como principal contendiente?
Lo que está ocurriendo en la Argentina tiene antecedentes. Es lo que sucede en Venezuela con la prensa libre recortada en sus funciones por medidas de toda índole, en Ecuador donde hay una confrontación muy violenta del presidente Correa (Rafael) con el periodismo crítico, ha ocurrido lo mismo en Bolivia con Evo Morales pero se pensaba que la institucionalidad estaba mucho más consolidada en la Argentina y que ese peligro allí no podía sobrevenir. Desgraciadamente es una tendencia que no sólo apunta a acallar las voces y las disidencias sino apunta al continuismo político.
–Usted dice que hay menos populismos; sin embargo, existe un eje claro identificado con esa tendencia.
El delirio mesiánico de Chávez (Hugo), que ha tenido por desgracia extensión en algunos países, aunque no muchos. Digo Ecuador, Bolivia, Nicaragua. Y desde hace algún tiempo la Argentina, que ha mostrado un apoyo directo a Caracas, incluso ahora a Maduro (Nicolás) luego de un gran fraude electoral. La agresión del gobierno de Cristina Fernández al periodismo independiente sería la confirmación de que no hay sólo una simpatía chavista sino una cabecera de playa en la Argentina.
–¿Cómo ha visto esta década argentina? ¿Hubo a su juicio ciclos diferentes? ¿Hubo un tiempo mejor y otro peor?
Yo creo que ha habido un deterioro político e institucional en la Argentina en los últimos años. La era Kirchner comienza con una ilusión de bonanza económica pero con un deterioro progresivo en los otros campos.
Yo no hago diferencias entre Néstor Kirchner y Cristina. Y si las hago, son mínimas. Probablemente la radicalización que se observa en Cristina tenga que ver con el deterioro de la situación general. El régimen tiene mucho menos apoyo en la opinión pública, menos apoyo popular que en la primera época.