Afirma que la gente comprendió lo que pasó
Tato Romero Feris: “La grieta del ‘99 se superó, ya nos hizo perder mucho tiempo”
Reflexivo y agudo, el ex Gobernador no le escapa al debate, pero pide mi­rar hacia adelante. “Hace 20 años que la provincia no avanza”, dice.
Domingo, 27 de noviembre de 2016
              



Los 70 años lo encontra­ron, como en gran parte de su vida, haciendo política con una versatilidad que pocos tienen.

Lo hizo desde joven y para cambiar las co­sas: cuando presidió la CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) y encabezó el primer piquete en favor de los reclamos de pequeños y medianos productores agropecuarios del país.

Fue el camionetazo a las políti­cas económicas del presi­dente Raúl Ricardo Alfonsín (UCR), a fines de los ‘80. Luego llegó a la conducción del Ministerio de Hacienda en la gobernación de Ricar­do Leconte (Partido Liberal 1987-1991) y finalmente a la Gobernación en 1993.

Raúl “Tato” Romero Feris sobrevoló todos los temas de actualidad el pasado miércoles 23 de noviembre en una extensa entrevista radial con Liliana Romero (FM Sudamericana). Fue el día de su cumpleaños en el que recibió múltiples mues­tras de afecto.

Opinó del primer año del presidente Mauricio Macri, de la ges­tión provincial, de la Jus­ticia, del cumplimiento de una sentencia judicial des­de su domicilio particular y una mirada conciliadora so­bre el tortuoso proceso del 1999. “Pasaron casi más de 20 años, tenemos que mi­rar para adelante, hay que progresar, hay que avanzar. Esta provincia perdió de­masiado tiempo y necesita­mos salir adelante”.

Agudo y frontal como es su natu­raleza, el creador del Par­tido Nuevo (Panu), incluso desde la adversidad sigue siendo un protagonista de la vida política correntina. Como esos púgiles que a pe­sar de ser enviados a una es­quina, siempre vuelven con la guardia alta para ubicarse en el centro del ring.

Liliana Romero: -¿Cómo ve al Gobierno nacional? El 10 de diciembre se cum­plirá un año desde que asumió Mauricio Macri.

Tato:
-Yo creo que no han logrado los objetivos que plantearon en su momen­to. Dijeron que los primeros meses de este año iban a ser muy duros. Fueron duros los segundos seis meses, hablaban de una inflación que iba a bajar un dígito para fin de año, pero la in­flación sigue en dos dígitos y todavía muy alta.

El sector empresario está sufriendo consecuencias de tasas de interés demasiado altas; el financiamiento banca­rio casi no funciona, por eso la presión tributaria sigue siendo muy alta. Yo creo que adolecen de tres o cuatro problemas que son realmente complejos.

El déficit fiscal no ha bajado, al contrario, a pesar de que han quitado subsidios, ha aumentado; aumentó nue­vamente el endeudamiento del país con el exterior y ahora se va a oscurecer mu­cho más el panorama con las tasas que va a imponer EE.UU. seguramente; la in­flación no está contenida, la pobreza sigue avanzando, hay que ver el grado de si­tuación que está viviendo la gente. Yo creo que son pro­blemas irresueltos a un año de gestión.

Hay que valorar que se recibió un Estado calamitoso desde el punto de vista nacional, pero hay compromisos que no se han cumplido, de metas que se iban a cumplir y no se cum­plieron.

El balance es complicado. Yo no soy economista, pero soy un hombre de empresa y conozco mucho la eco­nomía porque me gusta, la analizo mucho tanto a nivel nacional como provincial, y me doy cuenta de que no están encontrando una so­lución a los problemas que nos están planteando, por­que si no bajás el déficit, ni tampoco emitís, tenés que endeudarte a un costo fi­nanciero altísimo.

Ya lo es­tamos pagando a tasas muy altas, con lo cual hace que el Banco Central aplique tasas muy altas, entonces esta­mos alimentando la bici­cleta financiera. Por un lado decimos que entran dólares, pero son dólares golondri­na, son dólares que en el exterior reciben menos del 1% de interés anual. Acá vienen, cambian a pesos, re­ciben el 20 - 25% de interés anual, ganan sus intereses, vuelven a cambiar a dólares y se van.

Éste es el proble­ma de la Argentina, es una bicicleta financiera, espero que ande bien el blanqueo para que muchos argenti­nos repatríen sus capitales, que los vuelvan a poner en la Argentina. Ojalá que esto ocurra.

-El balance, más que complicado tiende a ser negativo.

-Es un balance complica­do y para mí no es positivo todavía. Por lo menos no veo luces que alimenten la positividad de una situa­ción distinta. Lo único que está saliendo a flote en este momento es la zona pam­peana, el corazón agrícola de la Argentina. Buenos Aires, el sur de Entre Ríos, sur de Córdoba, ésas son las zonas que han salido.

Pero esto no es el país, las economías regionales es­tán realmente mal. El NOA, NEA están en muy mala situación, el Sur también, así que yo creo que, no digo que no son aptos para go­bernar, pero sí vemos que hay un poco de soberbia, en este sentido lo mejor sería que se recorra el interior.

Por eso digo que me parece fantástico que vengan los funcionarios, ojalá que no se queden en la Capital, que desde el centro de Corrien­tes se vayan diez cuadras hacia el Norte, diez cuadras hacia el Sur, que vean cómo la gente está viviendo de nuevo de manera insalubre, que vean cómo las familias están hacinadas porque no se construyen viviendas.

Los que más desarrolla la mano de obra, es la obra de viviendas, solucionamos el problema de la mano de obra y el problema habita­cional. Si no hay un progra­ma en ese sentido podemos construir todos los puentes, las mejores autopistas, pero la gente sigue viviendo bajo chapas de cartón.

- En el escenario provin­cial 2017, ¿ve al Panu más cerca del PRO o del PJ?

-No lo veo cerca de nadie todavía. Nosotros vamos a estar observando, vamos a hacer nuestro propio plan­teo político. Todos sabemos que si yo estuviera en liber­tad, yo sería el candidato a gobernador, así estaba de­finido, y había muchos par­tidos que se iban a sumar, y que se van a sumar. El Panu igualmente viene conver­sando con otros partidos pequeños, que tienen ganas de conformar o de conver­sar unidos en un sentido para acá o para allá. Creo que más que nombres hay que ver propuestas, planes, conceptos, a pesar de que ya nos han men­tido mucho, y por ahí esto nos pone a la de­fensiva.

-¿Habla de una alianza programática?

-Lo que yo digo es lo que hago, no hablo de discur­sos. Y a veces lo que hago es contar lo que hice. Y yo te invitaría a que pidas en el área legislativa el primer discurso en 1993, en el pri­mer mensaje yo detallé todo el programa de gobierno que conformamos con to­dos los hombres y mujeres que me iban a acompañar, un trabajo de mucha gente para armar un programa de gobierno que lo cumplimos estrictamente. Por eso te invito a que busques en los archivos y después corro­borando con los sucesivos mensajes vas ver que cum­plimos los compromisos.

-Eso era con el Panu en el poder.

-Nosotros, aquella vez (se refiere al inicio de su admi­nistración) proyectamos 17 mil viviendas que íbamos a construir, y construimos 24 mil. Yo no hago discur­sos vanos, en definitiva, generalmente trato de con­tar lo que hice y no lo que voy a hacer. Porque acá se acostumbró a ir al interior y decir: “vamos a construir la escuela, a construir tanto”, y después los directores re­claman porque no constru­yen las escuelas. Esto es lo que se tiene que terminar, la mentira en la política, pa­rece que la política habilita a mentir. Y eso se tiene que terminar, la política es ha­cer, no mentir.

-¿Usted nunca mintió en política?

-A ver, vamos a ver cuáles son las mentiras. Si yo com­prometí la escuela, la escue­la se hizo. Siempre hay pi­cardía entre políticos, pero no mentirle a la gente. La política no es mentirle a la gente. Podemos hacer como el jugador de fútbol que amaga para un lado y patea para el otro. Pero eso forma parte de la relación política entre políticos. Pero no de la relación del gobernante con la población. No hay que mentirle a la población. Si vos vas a un lugar y decís “vamos a hacer tantas ca­sas”, las tenés que hacer.

Las tenés que hacer en el tiempo que te comprometiste a ha­cerlas. Si no las vas a hacer, deciles que no las vas a ha­cer porque el presupuesto no te da. Pero acá hemos visto promesas que no se cumplieron, y todos los días lo vemos, y te aseguro que lo vas a seguir viendo a lo lar­go de todo el año que viene, que van a haber promesas y van a haber compromisos, y se le va a decir a la gente “va­mos a hacer tal y tal cosa”. Les van a mostrar progra­mas que depende de quién gobierna después, que se cumpla o no se cumpla. A nosotros también nos pro­metieron pobreza cero, ¿y dónde está la pobreza cero?

-¿Cómo está pasando su cumpleaños?

-Aquí estoy cumpliendo 70 años con el mismo es­píritu de los 20. Me tienen preso, privado de mi liber­tad. Lo pasé rodeado de mi familia, esposa, hijos, nie­tos, sobrinos, amigos de la Capital y del interior.

-¿Se considera un preso político?

-Ya a esta altura de los acontecimientos, consi­derar que sí o que no es una discusión que no tiene sentido. Se ha demostrado claramente que ésta es una persecución política, que éstos son hechos políticos manejados vía la Justicia. Cada vez que tuvimos que ir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) a defender mis derechos, nos hemos encontrado con el no del Superior Tribunal de Justicia (STJ), siempre tuvimos que ir en queja. En tiempos del kirchnerismo, cuando Ricardo Colombi andaba bien con el kirch­nerismo, la CSJN decía que no era cuestión federal Art. 82, y mandaba de vuelta a Corrientes. Nunca investi­garon la realidad de lo que pasó conmigo.

Felizmente la Comisión Interamericana de Dere­chos Humanos abrió mi causa, porque encontraron groseras cuestiones que ha­cían que estos fallos sean nulos. Mis abogados están viajando a Washington, así que habrá novedades la se­mana que viene para saber cómo está marchando mi causa. Creo que todo va a salir bien, así que yo estoy confiado esperando la jus­ticia de afuera que no pude encontrar en mi provincia.

Esto lo pude hallar en un tribunal internacional don­de las pasiones políticas no existen. Hace dos se­manas he recusado al pre­sidente del STJ (Guillermo Semhan), y hasta ahora no tengo noticias de qué pasó con eso. No obstante, mi espíritu está tranquilo, es­toy en paz, me siento bien, sigo atendiendo gente en mi casa, sigo ayudando a la gente que busca una mano que no encuentra a veces en el Gobierno, cuando tienen problemas de salud y los hospitales no lo resuelven, cuando tienen problemas de situaciones extremas que nadie les quiere resol­ver, siempre con buena vo­luntad tratamos de hacerlo; cuando no podemos les decimos con claridad que no podemos.

Pero la gente sabe que acá hay siempre una puerta abierta para es­cuchar inquietudes. Por eso me siento en paz, yo siento que he hecho lo mejor por mi provincia en todos los tiempos en que me tocó estar en el Municipio (Ca­pital), en el Ministerio de Hacienda o en la Goberna­ción, y siento que esta pri­sión que estoy sufriendo es para que no pueda partici­par en un proceso electoral con la candidatura que fue­ra, aunque sea a concejal, esto es clarito.

Justamente quince días después de ha­ber anunciado mi partido mi candidatura a gober­nador me detuvieron, el 20 de mayo pasado, y des­de entonces estoy en esta situación. He mantenido prudencia, he mantenido silencio, siempre me atuve a lo que debe ser más allá de considerarlo injusto e ilegal, siempre me he some­tido a la Justicia, nunca me fui de Corrientes, dije que aquí iba a quedarme y aquí estoy. Me sometí a toda la presión política que pueda haber recibido alguien en estas condiciones, presio­nes políticas para que los legisladores voten en un sentido u otro. Esto ha sido permanente hasta hace muy poquitos días.

Estas cosas se tienen que terminar del todo en Corrientes. No podemos vivir una situación de esta naturaleza, cuando verda­deramente las razones y la creación de las causas que me han hecho han sido ma­nejadas por inescrupulosos abogados y políticos que han preparado el terreno no solamente para llevarme a situaciones extremas en materia judicial, sino lle­varme a condenas que me inhabiliten, porque no pue­de haber inhabilitación sin condena previa.

Más allá de lo cual tengo tranquilidad de concien­cia, sigo teniendo mucha tranquilidad espiritual, sigo haciendo lo que debo ha­cer, que es estar abierto a las inquietudes de todo el mundo. Sigo atendiendo a la gente, sigo escuchando a todo el mundo, y he man­tenido una actitud pruden­te y respetuosa. No soy un hombre irrespetuoso, siem­pre busco el diálogo en la medida de lo posible, pero también soy un guerrero, y cuando me tocan me en­cuentran.

-¿Lo han tocado ahora?

-Hemos vivido en esta si­tuación. Acá sabemos que hay gente, no voy a involu­crar a toda la Justicia por­que hay jueces honorables y son respetados, pero es cierto que acá hay jueces puestos de manera espe­cial, muy específicamente para perjudicarme.


Fuente: Norte Corrientes
Copyright ©2011 | www.ActualidadChaco.com
www.iefer.org.ar | Todos los derechos reservados
info@actualidadchaco.com | redaccion@actualidadchaco.com
Fundación IEFER
Portada | Locales | El interior | Regionales | Nacionales | Internacionales | Deportes | Espectáculos

DESARROLADO POR: www.chamigonet.com.ar