Su presencia en la medida requerida, ni más ni menos, permite beneficiar funciones vitales y favorecer el normal desempeño de procesos biológicos, todo lo cual a la larga se traduce en un estado genérico de buena salud.Por ello es que resulta recomendable tener en nuestra dieta habitual
alimentos ricos en hierro, que nos permitan aprovechar los múltiples beneficios del mineral, de los que estaremos hablando aquí.
HemoglobinaEl hierro juega un rol determinante en la formación de la hemoglobina, al punto de que esta se reconoce como su principal función o beneficio.
Así, las personas con buenos niveles de hierro tendrán mayor índice de hemoglobina y por lo tanto, menos riesgos de padecer anemia, fatigas y cansancios excesivos.
Si a esto le sumamos que el hierro favorece la transportación de oxígeno a las células del cuerpo, lo cual es indispensable para todas las funciones, el carácter protagónico del elemento se refuerza aún más.
Actividad cerebralEl mineral que nos ocupa es también muy beneficioso para el desarrollo cerebral y las actividades asociadas a este importante órgano.
Esto se debe a que, como dijimos, el hierro contribuye a la presencia de los niveles adecuados de oxígeno en sangre y un 20 por ciento del empleado por el cerebro es obtenido precisamente del flujo sanguíneo.
De esta forma, concentraciones adecuadas de hierro benefician la actividad cognitiva, la concentración, el razonamiento y de paso previenen afecciones o trastornos cognitivos como la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
Fortaleza inmunitariaEl hierro nutre a las personas de una fortaleza inmunitaria considerable, ya que contribuye directamente al desarrollo y fortaleza del sistema inmunológico.
Gracias a esto, quienes lo consuman en las cantidades aconsejadas por médicos y nutricionistas, estarán mejor protegidos frente a enfermedades e infecciones.
Recordemos que el hierro es esencial para la producción de glóbulos rojos, los cuales son de extrema importancia para oxigenar las células, tejidos y órganos dañados, y por ello es necesario para los procesos curativos.
Desarrollo muscularOtro beneficio importante del hierro es la salud muscular. Su presencia en el organismo en las cantidades suficientes favorece la contracción de los músculos, así como la elasticidad y tonificación de los mismos.
Su carencia, por otro lado, provocaría anemia, el padecimiento más frecuente ante la deficiencia ferrosa, y con ella debilidad muscular, que es uno de los síntomas que primero asoma.
Otros beneficiosAdemás de los citados, el hierro desencadena otros beneficios importantes para el organismo humano como
la regulación de la temperatura corporal, compensación de las pérdidas de sangre en las mujeres durante su ciclo menstrual, realización óptima del metabolismo energético y funcionamiento de los sistemas enzimáticos, y síntesis de neurotransmisores esenciales como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina.Por último y no menos importante, ayuda a tonificar la piel, mejora las vías respiratorias, y contribuye a un adecuado crecimiento y desarrollo del organismo.
Sin embargo, estos beneficios no puede empujarnos a consumirlo excesivamente, ya que una superabundancia puede traer efectos adversos.
Lo mejor es ingerirlo en cantidades aconsejables y coherentes con nuestro organismo, para lo cual podemos auxiliarnos de los expertos.
Alimentos ricos en hierroPara agenciarnos cantidades saludables de hierro no es indispensable acudir a los suplementos farmacéuticos, aunque estos son de gran ayuda para un aprovechamiento óptimo del mineral.
Así, algunos alimentos que pueden ayudarnos en este empeño son
el hígado, la carne de res y cerdo, pescados, pollo y legumbres, soja, cereales fortificados, avena, salvado de trigo, espinacas, espárrago y semillas de calabaza y girasol.Para facilitar la absorción del hierro contenido en estos podemos acudir a otros alimentos ricos en vitamina C como los cítricos.Fuente: Saludalia