Economía
Ferreres: “Aunque bajó los subsidios, el gobierno de Macri sólo hizo hasta ahora el 40% de lo que debía”
El economista estuvo en el Chaco y pasó por NORTE, donde dejó un análisis sobre las principales variables de la economía argentina con vistas al segundo semestre de este año. Advirtió sobre el peso del sector público, dijo que hacia fin de 2016 el dólar llegará a 17 o 18 pesos y estimó que el blanqueo de capitales logrará captar como máximo de 40.000 millones de dólares, de los cuales sólo la mitad podrían retornar al país y aplicarse a los objetivos trazados por el gobierno.

Sábado, 2 de julio de 2016
La corrección de las variables económicas no se agotó en lo hecho por el gobierno de Mauricio Macri durante los primeros siete meses de gobierno. El déficit fiscal, el tamaño del sector público, la depresión de la actividad económica impulsada por la caída del consumo y la necesidad de inversiones productivas son algunos de los desafíos que todavía debe enfrentar en lo que resta del año y hacia el mediano plazo. Así lo marcó el economista y consultor Orlando Ferreres, de reconocida trayectoria, quien de visita al Chaco brindó una conferencia para socios de la Bolsa de Comercio del Chaco.
“La parte más débil del gobierno de Macri es la fiscal, porque aunque bajó los subsidios al consumo sólo hizo el 40% de lo que debía”, afirmó durante su paso por NORTE, donde por más de una hora abordó los principales temas económicos de la actualidad, con una visión de corto y mediano plazo.
Fundador y presidente de OJF & Asociados S.A., el economista fue en 1989 viceministro de Economía del gobierno de Carlos Menem, y anteriormente se desempeñó como director Económico y Financiero de Bunge & Born. Es también uno de los fundadores y actualmente es miembro del directorio del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA ).
Entre sus conceptos, destacó que el peso del sector público en el Producto Bruto Interno (PBI) “es uno de los problemas de Macri”. “No es muy dinámico” –advirtió- que el sector público represente “el 50% del PBI”. “China, que es un país comunista, tiene mucho menos”, comparó.
Según recordó, el sector público creció en forma sostenida durante el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. “De 2,1 millones de empleados en 2002 pasamos a 4,1 millones. El doble. Aumentó más en las provincias y en los municipios que en la Nación”, sostuvo. “Y después dicen las provincias que no les dan plata. Hay que comprobar los números”, subrayó. A esos números se suma la cantidad de nuevas jubilaciones: “Había, antes de los Kirchner, 4,5 millones y ahora son 9 millones. También el doble”, indicó.
Con más cifras, Ferreres contrastó: “El gasto público consolidado que estaba en 28% del PBI en 2002-03, ahora en 2015 terminó en 53%”. “Lo peor que había estado fue con (Domingo) Cavallo, en 2001, cuando llegó al 35%. Ahí explotó y cayó al 28%”. El nivel ideal –explicó- debe rondar el 25%.
El economista Orlando Ferreres estuvo en NORTE antes de dar una charla en la Bolsa de Comercio. “El peor momento de Macri de este año ya pasó. Fue en abril. En julio, agosto y septiembre la situación mejorará bastante y en el último trimestre un poco más”, analizó.
Bomba de tiempo
NORTE: ¿Cree que había otra alternativa a las medidas adoptadas por el gobierno nacional en este primer semestre de gestión?
Ferreres: Siempre hay alternativas. Había dos grandes alternativas: el shock, es decir arreglo todo en un solo día; o el gradualismo, en tres o cuatro años. El gobierno anterior dejó mucha venta de futuros a precios muy bajos (10,20 a 10,50 pesos por dólar) hasta junio, que vencieron los últimos montos importantes. Eso dio una pérdida de 70.000 millones para el país. Es un número muy grande. Si además hubiera habido un shock, es decir un tipo de cambio más alto, la pérdida habría sido mayor. Los que dicen que podrían haber tomado otras medidas, no ven el conjunto sino sólo una medida aislada.
Yo estuve en medio de la hiperinflación del ’89 y tratábamos de colocar todas las medidas que podían entrar, pero se tarda dos años en poder ordenar las variables para que luego funcionen. Ahora la situación era un poco “bomba de tiempo”, porque estaban los futuros que complicaron el panorama. Pero Macri hizo bastantes cosas: eliminó el cepo (al dólar), los ROEs, logró arreglar el default que venía desde 2001; todos grandes temas que se solucionaron en seis meses. Nunca es perfecto pero está bastante bien.
-¿Y es suficiente con eso?
-Es dudoso. El argentino quiere todo muy rápido. Desde el año ’44 hasta hoy, el promedio de inflación es del 70,5% anual. Todo eso genera en las generaciones de abuelos, padres, hijos y nietos una mentalidad distinta porque no están dispuestos a esperar. Esperar es perder. Hay gente que sabe que lo hecho está bien, pero igual no le gusta. Encima se hicieron ajustes de tarifas y del tipo de cambio, lo que aumentó el nivel de precios.
-El impacto en la clase trabajadora fue muy fuerte.
-Claro. Pero todo eso era la bomba de tiempo que dejaron preparada para que no fuera gratis arreglar todo. Esas medidas de corrección generan un ambiente malo en la confianza del consumidor, que bajó 20 puntos. Pero a la vez, la confianza política subió 25 puntos. Esas dos variables siempre evolucionan juntas pero ahora están divididas. Siempre convergen y lo harán cediendo un poco ambas, porque Macri perderá un poco de confianza política y el consumidor mejorará su confianza.
Abril, mayo y junio fueron meses en que las paritarias no estaban cerradas. Ahora están comenzando a cobrar y el resto será en agosto y septiembre, cuando no habrá tanto aumento de precios. Entonces mejorará el poder de compra. El peor momento de Macri de este año ya pasó. Fue en abril. Julio, agosto y septiembre mejorará bastante y el último trimestre un poco más. Calculamos que para ese período habrá tasas positivas de variación del PBI, que hasta ahora vienen dando negativas. Tampoco es una gran recesión.
Recesión sí, la del Brasil
-Bueno, pero esta semana el Indec informó una nueva caída. Técnicamente estamos en recesión.
-¿Sí pero cuánto? Recesión tiene Brasil, que lleva tres años para abajo y no se resuelve el tema político. Lo de acá es un cambio de gobierno con un ajuste, lo que genera bastante incertidumbre.
-¿Entonces hacia fin de este año, qué perspectivas hay de reactivación de la actividad económica?
-Vamos a superar, no por mucho, a la misma época del año pasado. También mejorará el nivel de consumo, aunque hay que pagar los servicios públicos (con los aumentos de precios), los que representaban en 2001 el 13% del costo de vida y con Cristina (Fernández de Kirchner) bajaron al 3%. Había que sacarle plata a todos los demás para pagar esos 10 puntos de diferencia. Los que tenían ese subsidio podían comprar televisores, bicicletas, motos. Era un consumo forzado porque uno no estaba pagando el servicio. Pasó que tuvo que importarse tanta energía que el país no pudo seguir creciendo. Entonces lo único que encontraron como solución fue parar la economía. Desde 2011, con el segundo mandato de Cristina, Argentina dejó de crecer porque si crecía ¿con qué se alimentaba? Si seguíamos importando 14.000 millones de dólares en energía, en un año o dos estábamos afuera con las reservas. El último año fue durísimo. Fue posible llegar (al final del mandato de gobierno) poniendo préstamos como reservas. Por suerte llegamos, aunque podríamos habernos quedado en el medio, sin reservas.
Colocación de deuda
-Sobre la colocación de deuda en mercados externos ¿qué análisis hace de las iniciativas de las provincias que ya colocaron títulos y qué puede esperarle al Chaco?
-No va a cambiar mucho el contexto en este segundo semestre. Las provincias que salieron ya lo hicieron al 9% (de interés). Los que prestan lo hacen porque si obtienen 9 veces y media más de lo que logran con un bono americano, son nueve años que ganan en uno solo.
Los vaivenes del dólar
NORTE: ¿A qué atribuye los movimientos del dólar en los últimos días?
Ferreres: Hoy (por el jueves) es fin de mes y vencen todos los futuros de Cristina (Kirchner). Los anteriores movimientos fueron por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, lo que generó bastante ruido. Ahí el dólar se fortaleció y bajaron las demás monedas, entre ellas el peso.
- ¿Ese comportamiento se repetirá hacia fin de año?
- A fin de año debería estar entre 17 y 18 pesos. Sube y baja, no está todo el tiempo igual. Todas las monedas fluctúan y lo que las regula son las tasas de interés, que ahora están en cero; lo que ha desvirtuado ese instrumento para actuar sobre los tipos de cambio.
-¿Los eventuales movimientos del dólar significan siempre que afectarán los precios de productos de consumo?
-No tanto. Aunque en este momento quizás sí porque hay una cierta expansión monetaria, que está entre el 20 o 25%. Estaba en 40% en el gobierno anterior. La bajaron a fuerza de chupar dinero del mercado. Es un peligro muy grande que haya igual cantidad de dinero absorbido por el Banco Central que el circulante. En el segundo semestre, la inflación estará cerca del 1,5% mensual, lo que significará 20% (de expansión monetaria).
- ¿Qué peligros puede tener el endeudamiento externo que propone este gobierno?
-Ningún peligro si es dentro de los límites del 25% del PBI, porque tenemos una historia de default. Es mejor estudiar el pasado para no cometer los mismos errores. Nosotros tenemos un libro de 800 páginas que tiene toda la historia de Argentina por rubro. Ahí podés ver cuándo va a explotar. Hicimos el libro por ese motivo: para que no haya que discutir qué pasó. En el Chaco también hicimos lo mismo, junto con (Jorge) Capitanich. En ese sentido, Capitanich es muy inteligente porque ¿para qué vamos a discutir los números? Por supuesto, luego está la visión política.
El blanqueo de capitales
NORTE: El gobierno estimó que podrían venir 50.000 millones de dólares producto del blanqueo de capitales. ¿Qué opina, teniendo en cuenta que hace no mucho tiempo hubo un blanqueo no tan exitoso?
-Bueno pero eso más que blanqueo fue lavado. Igual rindió 3.700 millones de dólares, que no fue poco. Este blanqueo tendrá un costo de 5 a 10%. Entonces, de los 400.000 millones de dólares en total (los que están en el país y los que están en el exterior), la mitad está en negro. De esa mitad, un 20% puede estar interesado en venir, es decir, 40.000 millones, por tres condiciones: afuera no pagan nada; acá hay un gobierno que da una imagen de que puede organizarse de una manera más o menos racional; y no hay muchos impuestos. De esos 40.000 millones, 20.000 millones quedarían afuera e igual cantidad entrarían al país, y se utilizarán para financiar obra pública.
Para ahorristas
-¿Qué consejo le daría a un pequeño ahorrista?
- En este momento lo más conveniente son los bonos argentinos en dólares, que rinden en promedio 7 u 8% de interés, o un bono provincial que rinde alrededor de 9%. Y son libres de impuestos. Es un buen negocio.
Fuente: Diario Norte.