Locales
El pueblo de Puerto Tirol dio la bienvenida hoy a miles de devotos que se prepararon para la festividad de Santa Rita. La misa comenzó pasadas las 11
La devoción por la santa que no es la patrona del pueblo se arraigó fuerte en los pobladores rurales hace más de 60 años, y hoy el entorno verde y la proximidad a una mejor infraestructura facilita la llegada de peregrinos y visitantes.

Domingo, 22 de mayo de 2016
Desde horas tempranas muchos feligreses comenzaron a llegar desde numerosos puntos de la ciudad, de ciudades vecinas e inclusos de provincias aledañas.
Santa en Puerto Tirol
Una explicación del origen del fenómeno se atribuye al sacerdote español José Antonio Montaña, que en la década del 30 predicaba a caballo con la pequeña imagen que le pertenecía a su madre. Montaña contagió esa devoción a las colonias de la zona y cada año más peregrinos llegaban espontáneamente cada 22 de mayo para agradecer bendiciones y milagros.
El fervor religioso se propagó hasta convertirse en la gran manifestación religiosa que es hoy, “aunque hay que recordar que a través de Santa Rita llegamos a Jesús”, acota Armando, el sacerdote de la parroquia San José, patrono de Puerto Tirol.
Hace cinco años tiene a su cargo esa iglesia y las de Laguna Blanca y Colonia Popular. Ayer supervisaba la instalación del escenario donde hoy oficiará misa. Entre las demandas de esta fecha están las confesiones y bendiciones: “Me piden que bendiga bicicletas, motos y vehículos, hasta un 3CV”, contó sonriente a NORTE. A pesar del frío se prevé que todas las misas se celebren en el exterior, en un escenario emplazado en el paseo de enfrente a espaldas a la laguna.
El templo tiene una capacidad muy limitada y se busca asegurar la circulación de peatones en el acceso a la capilla. Además, ante una emergencia es necesario permitir el paso de una ambulancia, explica Rosita una de las integrantes de la comisión parroquial.
Según las expectativas de quienes año a año participan de la festividad de la santa, para esta ocasión se espera la llegada de al menos tres mil personas. Para este caudal de visitantes existe toda una infraestructura y una logística especial.
La venta de alimentos es uno de los atractivos que rodea la festividad. Con “un precio accesible porque se trabaja para acompañar a los peregrinos”, adelantó Isabel mientras amasaba las toras fritas.
Además, como es costumbre está quien exhibe a la venta las imágenes de Santa Rita junto a las de los del Gauchito Gil y la Virgen de Itatí. “Somos pocos los santeros, esa es una ventaja, las imágenes se fabrican en Itatí, mano de obra de la región”, explica José María.
Fuente: Diario Norte.