Edificios
Hay alrededor de 30 torres “sin terminar” que fueron habilitadas gracias a amparos
La proliferación de edificios en altura en Resistencia fue exponencial en los últimos años. Pero en las oficinas municipales advierten que muchas de estas torres son habitadas pese a no contar con certificados de “final de obra".

Miércoles, 27 de enero de 2016
Estas obras sin terminar o no habilitadas, pese a ser clausuradas por el municipio, no son desalojadas gracias a amparos que las empresas constructoras presentan y consiguen en la justicia local. Así contó en una entrevista el subsecretario de Control y Fiscalización de Obras Urbanas, Dario Kohli.
El funcionario comunal destacó que la construcción de edificios “es un tema conflictivo” que se heredó de la gestión de Aída Ayala. Según contó, cuando en el cargo (el pasado 10 de diciembre) la situación estaba planteada con acusaciones cruzadas.
Por un lado tenemos a los constructores. Estos sostienen que los empleados de Control y Fiscalización de Obras Urbanas (ex Obras Particulares), retrasan la finalización de los edificios por falta de idoneidad y con burocracia.
Los empleados históricos de la oficina, sostienen que cuando hacen modificaciones las empresas no cumplen con los consejos. “Hay empleados que por ser maestro mayor de obra son criticados y descalificados por arquitectos de empresas constructoras”, contó.
Kohli cree necesario que “desde las dos partes se mejore”. “Nosotros tenemos que lograr reducir los tiempos, y las empresas deben cumplimentar varias cuestiones que hoy no cumplen”, consideró.
Allí Kohli destacó la cuestión de los edificios habilitados sin el certificado de “final de obra”. “Hay cerca de 30 edificios habitados, que no tienen habilitación municipal para tener familias viviendo”, dijo.
Aseguró que pese a que se multa a los consorcios de los mismos, a las constructoras y se clausuran los edificios, de forma reiterativa, la justicia otorga amparos que dejan estas medidas sin efecto.
También reconoció que las multas que se aplican por incumplimientos de este tipo, son muy bajas en relación a la inversión que se destinan a estas megaobras.
Kohli contó que con el fin de mejorar la relación entre los constructores y el municipio, en la oficina que representa ya se comenzó a tener reuniones y a implementar medidas para intentar organizar y unificar los parámetros con las construcciones en altura.
“No queremos que frene la inversión, al contrario, queremos que se siga construyendo. Pero también necesitamos el compromiso de mejorar algunas cuestiones. Nosotros nos comprometemos a bajar los tiempos burocráticos, pero también le pedimos a los empresarios que regularicen situaciones. Una de ellas es la de edificios que fueron habitados sin haber sido habilitados”, contó.
Otra medida que ya se está ejecutando es que Control y Fiscalización de Obras Urbanas no otorga “permisos de obra” sin plazo, algo que sí se hacía en la gestión anterior. “Con esto buscamos evitar la especulación de los inversores y liberar la presión de los inspectores, que actualmente tienen que recorrer decenas de obras por día”, contó.
Kohli sostiene que “muchos empresarios consiguieron permisos de obra sin plazo, por lo que en muchas oportunidades gracias a contratos de fideicomisos, llevan retrasando la construcción de edificios hasta ocho años”.
“Esto es no cumplirle al municipio, ni a los clientes, ni a nadie”, disparó. Ahora la oficina emite permisos con “plazos de ejecución” que buscan una mayor previsión en el sector.
Fuente: Diario Norte