Los trabajadores se manifestaron en el salón de los Pasos Perdidos. La medida afectaba a parte del bloque del FPV y a los socios del macrismo, con eje en la UCR.
Jueves, 17 de diciembre de 2015
La Cámara de Diputados amaneció convulsionada. Poco antes de las 10, 2000 trabajadores colmaban el Salón de los Pasos Perdidos manifestándose en contra del cese de 1500 empleados de planta transitoria y el despido de 600 empleados que conforman la planta permanente de ese cuerpo legislativo.
Los 600 telegramas de despido fueron redactados ayer. Su distribución fue parada por los gremios que nuclean a los empleados del Congreso que reaccionaron ante una filtración de la información. Los destinatarios de los telegramas eran los 600 empleados que fueron pasados a plantas permanentes en los últimos seis meses. Trescientos de los empleados fueron pasados a pedido de los bloques que fueron oposición hasta el diez de diciembre, los otros 300 pertenecen al Frente para la Victoria. Si bien Tiempo Argentino no fue atendido por las autoridades de la Cámara, las versiones que circulan en los pasillos del Congreso señalan que el embate tiene como destinatarios a los supuestos nombramientos pedidos por La Cámpora bajo la excusa de extinguir a los "ñoquis".
La torpeza con la que fue tomada la medida, la reacción de todos los bloques, y la movilización de los gremios UPCN, APL y ATE obligaron a la presidencia de la Cámara a retroceder en su accionar. Los 1500 empleados de planta transitoria serán dados de alta nuevamente a solo pedido de cada uno de los bloques y los 600 despidos quedarán en suspenso hasta abril.
Los gremios lograron sólo con levantar el teléfono el apoyo de los principales bloques de la Cámara Baja. Tanto Héctor Recalde, titular del FPV, como Mario Negri, presidente del bloque de la UCR, se pusieron a disposición de los trabajadores e incluso ofrecieron bajar a la manifestación. La presencia de los dirigentes políticos no fue necesaria. Las autoridades notificaron a los gremios que la medida quedaba sin efecto.
Con la tregua hasta abril respiraron aliviados mozos, personal de seguridad y voceros históricos de la UCR, que estaban en la nómina de despidos.