Policiales
Habló la mamá del nene asesinado por su padrastro
Bárbara, madre de Agustín, dijo que la violencia era común en la casa, pero no contaba con los recursos para dejarla.También está imputada en la causa

Martes, 8 de septiembre de 2015
"Homicidio doblemente agravado por el vínculo en carácter de omisión", así está caratulada la causa por la que se encuentra procesada Bárbara González Bonorino, madre de Agustín, de 5 años, que falleció molido a golpes por su padrastro. En palabras simples, para el fiscal que entiende en la causa, la madre sabía de los golpes que sufría su hijo, pero no hizo nada por evitarlo.
Bárbara y Leandro Sarli se conocieron a través de Facebook gracias a algunos contactos en común. Mientras ella con sus hijos continuaba su vida en Villa Gesell, él, desde la Ciudad de Buenos Aires, la visitaba. Pasados sólo cuatro meses de conocerse, ella decide empezar una nueva vida de conviviencia y se muda con él en el barrio de Flores, tras conseguir colegio para los chicos y ella un trabajo como camarera.
"El padre de mis hijos no me pasaba manutención por ellos, yo vivía como podía, y Leandro era la persona que amaba", se sinceró la mujer en declaraciones a C5N. respecto del momento en que decidió tomar la crucial decisión. Además, recordó que desde ese instante Leandro comenzó los trámites para obtener la tenencia tanto de Agustín, de 5 años, como de Valentina, de 8, ambos hijos de Bárbara.
"En enero empezamos a vivir juntos y en marzo no me acuerdo qué hizo Agustín que él le levantó la mano y yo me metí en el medio y descargó su bronca acumulada conmigo, me dejó inconsciente... me ahorcó hasta dejarme inconsciente delante de mis hijos, no se lo dije a nadie porque es muy difícil hablarlo", afirmó Bárbara sobre la primera escena de violencia vivida en la casa. "Me dijo que no lo iba a hacer más y después volvió a ser un amor de persona y yo le creí".
La mujer trabajaba como camarera cerca del domicilio, e ingresaba a las 9 de la mañana, momento en que Leandro quedaba solo con los menores hasta las 10, que llegaba la niñera. Una de esas mañanas, antes de la llegada de la empleada, "me llamó por teléfono al trabajo diciendo que Agustín se había entrado a bañar y se había caído en la bañera y se golpeó y se le habían caído tres dientes".
Según explicó, "el mismo Agustín me dijo que se le habían caído. Lo llevo al centro odontológico y me dicen que pueden ser muy frágiles las raíces". Sin embargo, Valentina, cuando Leandro ya había sido detenido, se sinceró: "Mamá, los tres dientes de Agustín se los bajó Leandro de una piña. No dijimos nada porque nos había dicho que si lo contábamos te mataba a vos y a nosotros".
"Yo llegaba a quedar afónica de tantos gritos cuando me pegaba. Pero, ¿a dónde me iba con mis dos hijos a las tres de la mañana?", se preguntó Bárbara sobre la convivencia en el hogar.
Los hechos se sucedían y ella le lanzó un ultimátum, explicándole que la relación no daba para más y que en los próximos días se iría del hogar. Sin embargo, apenas tres días después de que ella le expresara eso, Agustín fue molido a golpes hasta morir.
"Me llamó y me dijo que Agustín se acostó a dormir y no reacciona", recordó Bárbara sobre esa mañana de furia, mientras ella estaba en su trabajo. "Me dice que vaya para allá. Dije en mi trabajo que mi hijo no reaccionaba, agarré mi bolso y me tomé un taxi me fui". "Me dijo que vaya al Piñero porque ya había llegado la ambulancia y fui directo. Llego a la guardia y estaba lleno de policías y me dice 'calmate que va a estar todo bien'". A los pocos minutos, los médicos le confirmaron que el menor ya estaba fallecido.
La jueza de instrucción porteña Silvia Ramond procesó con prisión preventiva a Leandro Sarli por el delito de "homicidio agravado por alevosía", el cual prevé la pena de prisión perpetua, en tanto que la mujer, que continuará en libertad, se encuentra imputada por "homicidio doblemente agravado por el vínculo en carácter de omisión".
Fuente: Infobae