Sociedad
Paola Barrientos: "Voy a extrañar mucho los discursos y cadenas de Cristina"
Se hizo popular gracias a una publicidad y se convirtió en una de las actrices más buscadas por los productores. Acaba de estrenar Ciencias Naturales en cine y, mientras decide sus próximos pasos profesionales.

Sábado, 5 de septiembre de 2015
-Manifestarte públicamente acompañando el proyecto kirchnerista, ¿te trajo algún problema o te hizo bien?
No, problemas no. A mí me hace bien siempre, necesito decir lo que me parece. Muchas veces pienso después: "Ay, pero por ahí si no digo, no me meto en ningún lío". Me es necesario y no me es posible de otro modo. No sé si me hace bien, no encuentro otra posibilidad más que hacerlo.
-¿No te cerró puertas?
No, o si se cerraron, yo no me enteré de que se habían abierto y se cerraron por eso. No lo sé y no forma parte de mi evaluación. Si yo llego a saber que se me cierra alguna puerta o que es posible que se me cierre alguna puerta por eso, no dejaría de hacerlo, porque es mi vínculo con las cosas, con mi vida, con mi trabajo, con la gente, con lo que pienso y con lo que siento. Necesito exponerlo y decirlo.
-Si te invita Mirtha Legrand por el estreno de la película, ¿vas?
Sí, tal vez vería quiénes están para ver cuán posible es que me pueda sentir bien o no. Estoy absolutamente en desacuerdo con lo que dijo, pero estoy en desacuerdo desde siempre. Yo nací en 1974, en 1984 empecé a tener ciertas opiniones y desde ahí me parece mal lo que dice, no es ahora. Políticamente no estoy de acuerdo en nada, nunca estuve de acuerdo en nada. Ella ha acompañado ciertas situaciones de nuestra historia. Tal vez ahora esté más expuesto y más en evidencia, porque hay personas que fueron al programa, que se dieron el espacio para decir que no estaban de acuerdo y eso generó cierta fricción.
-¿Te animarías a interpretar a Cristina en un papel?
Ay, no sé. Puede ser en unos años [risas]. ¿Por qué decís? ¿Tenés alguna punta de algo?
-No, pero tal vez me decís: "Me encantaría interpretar a Lilita".
Y, me parece más divertidísimo [risas]. Me parece que por otros lados podría ser más divertido. Dejame pensarlo un poquito...
"NUNCA IMAGINÉ QUE PODÍA ESCUCHAR UN DISCURSO POLÍTICO DE 4 HORAS PRENDIDA AL TELEVISOR"
-¿Cómo la vas a recordar a Cristina?
En principio voy a extrañar muchos sus discursos y sus cadenas. Voy a extrañar mucho escuchar esa lucidez, ese humor, esa manera tan simple de poder expresar cosas muy complejas y muy profundas. Yo hace años nunca imaginé de mí que podía escuchar un discurso político de cuatro horas prendida al televisor. Ese acercamiento a la política, ese acercamiento a la convicción de que los cambios se producen desde la política y el compromiso de cada uno con sus decisiones y con su accionar diario. Que los cambios posibles son políticos, aunque nos hagan creer que no en algunos casos. Yo esas convicciones se las debo a estos años de Gobierno, a los que fui entrando de a poco. No fui de ese porcentaje que se dio cuenta antes y lo votó a Néstor o la votó a Cristina la primera vuelta. Fui cayendo después y agradezco el proceso personal que me ayudaron a hacer, porque me siento más fuerte, más importante en cada decisión que tome en relación con mis hijos, con cómo me relaciono con la vida, con las cosas, las discusiones que entablo, las decisiones que tomo. Siento que hay un lugar de conciencia y de compresión que se me abrió en muchos ámbitos personales. Eso se lo debo a estos años. No solo a Cristina, a muchos que han acompañado. Ellos me dieron la posibilidad a mí de comprender más.
-Te vimos acompañando a [Mariano] Recalde durante la campaña. ¿Qué pasó a partir del triunfo de [Horacio] Rodríguez Larreta para vos?
Sabíamos que era algo bastante posible. Yo, claramente, estoy acompañando un proyecto con el que me siento identificada y Mariano me parece un tipo tremendamente interesante para tenerlo ahí cerquita, como referente y trabajando para uno. Mi sensación con él fue: "Bueno, acá estoy, para seguir acompañando para lo que haya que construir". Cuando decido acompañar algo y exponerme, no es que estoy apostando a ver quién va a ganar. Realmente creo en el lugar donde estoy poniendo el cuerpo y el deseo. Con lo cual, después los resultados serán los que son y yo estoy, y mi mensaje para él fue: "Sigo estando, a ver cuál es el plan de trabajo posible y de colaboración para todo el tiempo que viene".
-¿La dupla Scioli-Zannini te gusta como continuadores de este modelo?
Sí.
-Pasando a lo profesional, ¿de qué depende que aceptes una propuesta cuando llega?
Ahora que tengo la posibilidad de elegir, no fue siempre así. Hay cuestiones que veo; para mí la cuestión familiar tiene mucho que ver también. En este momento, después de la tira y un bebé de un año y ocho meses, no voy a hacer teatro en el verano, porque no me veo. Más allá de que tengo ganas, no me veo saliendo de mi casa de miércoles a domingos todas las noches.
-Yo sé que te encanta el teatro, pero estás a contramano del mundo. ¿Se puede con dos hijos chicos?
A veces las elecciones profesionales que uno hace tienen que ver con muchas cosas de uno. Hay algo de la rutina, de pensar que todos los días de mi vida voy a trabajar de ocho de la mañana a seis de la tarde, que no puedo soportar. De hecho, cuando pienso en un tira, pienso: "Ay, voy a tener que grabar de ocho a... De lunes a viernes". Y yo sé que soy privilegiada, porque eso lo hago por diez meses y después salto otra cosa. Con lo cual, para mí estar un tiempo a mano, otro tiempo a contramano, un tiempo con poco tiempo libre y otro tiempo con mucho tiempo libre, es algo que necesito: esos momentos diferentes y esa relación diferente con el trabajo.
-¿No angustia nunca la inestabilidad en el trabajo del actor?
Sí, hay veces que la angustia puede ser económica y hay veces que la angustia puede ser no saber qué hacer. Pero para mí, encontrarte en esos momentos también te enriquece y son parte de uno. Ahora me dejé el tiempo para hacer funciones de Estado de ira, que vamos a retomar solo los lunes. Es como un despuntar el vicio de hacer teatro, pero solo una vez por semana. Voy a filmar una peli, que son dos o tres semanas. Decido hacerla porque el director, que es Fernán [Mirás], me pasó el guión, me encantó y me dan muchas ganas de trabajar con Fernán como director. Me parece que está buenísimo.
-No sabía que va a dirigir.
Sí, va a dirigir su ópera prima. Son distintas motivaciones que puede haber. Ciencias Naturales la verdad es que no daba para hacerla. Las circunstancias no acompañaban. La idea después de Graduados era parar, y el embarazo y mi otro bebé... Pero leí el guión y a la miércoles los planes familiares, dije: "Me voy a Córdoba".
-Bueno, con Clara muy chiquita empezaste Viudas. Una tira con esta rutina diaria de la que hablábamos recién.
Sí, tenía seis meses cuando arrancamos.
-¿Dudaste ahí?
Mucho, sí. Me entusiasmaba, por un lado y, por otro lado, me parecía reloco que estuviesen tan decididos a que fuese yo la que lo hacía, que a Telefe le pareciese bien que lo hiciera yo. Toda esa red de confianza en mí y de interés en mí me daba la sensación de que era el momento para hacerlo. Por otro lado pensaba: "No, con Clara de dos meses no me puedo mandar a semejante situación". Lo pudimos manejar con bastante felicidad.
-¿Hoy cómo te llevás con la maternidad?
A mí me encanta, disfruto mucho. Me gusta estar en mi casa con mis hijos, me enloquezco también, porque me parece que me voy a organizar y llegan las ocho de la noche y estoy enloquecida, pero me gusta mucho estar en mi casa.
-Cuando salen estos trabajos tan intensos, ¿disfrutás salir un poco de tu casa o te agarra una cosa medio de mamá culposa?
No, no, disfruto de salir. Me agarra, pero lo culposo viene con lo mamá. Me da cosita y cuando vuelvo, digo: "Menos mal que mañana me voy de nuevo". Que quede entre nosotras [risas].
-¿La fama en sí misma sigue sin gustarte?
Uno va aprendiendo a vivir las cosas que le pasan y a amoldarse a las realidades que le toca vivir, con las cosas buenas y con las cosas malas. La fama en sí, por la fama en sí, no tiene sentido. Me siento apreciada y valorada como actriz, ese reconocimiento viene en forma de un autógrafo o de una foto, pero siento que tiene que ver con mi trabajo; con lo cual tengo una aceptación total de mi fama. De pronto también me encuentro con la situación: "Ay, mirala a aquella. Aquella es famosa". Ahora que hay una farandulización, podés ser la mujer de un futbolista. No, no creo. Nunca me elegirían como la mujer de un futbolista. Pero, bueno, no sé.
-¿Te imaginás botinera?
Yo sí, no creo que los muchachitos se imaginen [risas]. Los futbolistas de veintipico no creo que me vean a mí como botinera.
-¿Vos te imaginás en Europa acompañando a un futbolista por el mundo?
No, no me imagino. La verdad es que no. No estaría sucediendo esa fantasía [risas]. Siento que hay demasiada excitación con la fama, con lo que llamamos exitoso. Que el éxito tiene que ver con el reconocimiento mediático y el reconocimiento popular, y yo realmente creo que el éxito no tiene que ver con eso. Mi "reniego de la fama" tiene que ver con ese lugar de la fama como lugar exitista, como un lugar de llegada sobrevalorado. Es eso lo que me provoca rechazo.
"DE TODOS LOS PREMIOS A LOS QUE FUI ME LLEVÉ UN 'MAL VESTIDA'"
-Con la popularidad de los programas de televisión, ¿cambió mucho la economía en tu casa?
Sí, cambió. No solo con los programas de tele, con el trabajo en general. También tuve experiencias en teatro comercial, que nunca había tenido. Siempre más bien había tenido que aportar. Con lo cual, sí, cambió. Tengo una casa desde hace un tiempito y antes no la tenía.
-Cambiando de tema, una vez me contaste que en, no sé si fueron tus primeros Martín Fierro, saliste como la peor vestida.
Sí, pero ya antes había tenido otro galardón, eh. De todos los premios a los que fui me llevé un "mal vestida".
"QUÉ SON LOS MARTÍN FIERRO YA LO SABEMOS, Y POR ESO DECIDO NO IR"
-Después, te peleaste con [Jorge] Lanata. Este año no fuiste por todo lo que pasó con Underground. No estaríamos llevándonos bien con los Martín Fierro.
Es una situación que me genera cierta controversia, fueron cosas que fueron pasando. Yo fui tomando decisiones que fueron generando ciertas cosas, pero no es que sea algo personal, terminó sucediendo a pesar de mí. Qué son los Martín Fierro ya lo sabemos hace tiempo, no es algo que yo descubrí ahora y por eso decido no ir.
-¿Estás contenta con el estreno de Ciencias Naturales?
Sí, contenta por el estreno, contenta por la película, contenta con la experiencia de haber filmado eso y con todo lo que pasó con la peli, que fue de regalo. Era un estreno muy esperado, porque es de esos trabajos que te dan ganas de compartir.
-Se filmó hace dos años, ¿vos, en paralelo, qué estabas haciendo?
Yo estaba embarazada.
-No se te ve embarazada en la película.
Disimulamos mucho. Había terminado de hacer Graduados unos meses atrás, empecé embarazada de cuatro meses y piquito, y terminé de cinco meses.
-Es la historia de una nena de doce años, Lila, que está buscando a su papá. Vos sos su maestra, que la acompaña en ese recorrido y se ve un vínculo muy lindo entre ustedes dos.
Sí, creo que es lo que me emocionó del guión cuando lo leí, y con lo que me sentí más convocada de mandarme la locura de irme a una escuela rural dos semanas, embarazada. Me tuvieron que bajar a la salita un día, porque llegué y las palpitaciones. Me pegué un cagazo. No había ninguna situación que dijera: "La tenés que hacer la película", más que haber leído el guión y morir de locura. Ese vínculo de esa maestra con esa nena, había ahí algo para descubrir y para trabajar que me daba tremendas ganas.
-¿Pasa fácilmente que un actor se enamore de un libro?
A mí no, no sé a otros... A mí me cuesta mucho enamorarme y no me pasó muchas veces. Yo, generalmente, no invito, soy pudorosa para la invitación y en esta película no paro de hacerlo. No es: "Vení a verme". Digo: "Andá a ver esa película, que es preciosa".
Fuente:Infobae