Política
Martha Argerich: música para todos
Anoche, Martha Argerich se presentó en el Centro Cultural Kirchner. Pocos acontecimientos artísticos generaron tanta expectativa. Además de la figura de la gran pianista argentina reconocida en todo el mundo, hubo, sin duda, otro elemento generador d

Sábado, 18 de julio de 2015
Anoche, Martha Argerich se presentó en el Centro Cultural Kirchner. Pocos acontecimientos artísticos generaron tanta expectativa. Además de la figura de la gran pianista argentina reconocida en todo el mundo, hubo, sin duda, otro elemento generador de entusiasmo, y fue la posibilidad de verla con entrada gratuita en uno de los mejores auditorios de Buenos Aires. A esto se sumó la transmisión en vivo por la TV Pública y en doce salas del país, entre Estaciones Culturales pertenecientes al Plan Nacional Igualdad Cultural y Espacios INCAA ubicados en Entre Ríos, Santa Fe, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Neuquén, Chubut, San Juan, Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Las Estaciones Culturales son cines, teatros y centros culturales que funcionan como puntos de encuentro y difusión cultural, asistidos con obras de infraestructura, instalación de equipamiento y programación artística a través del Plan Nacional Igualdad Cultural, que llevan adelante los ministerios de Cultura y de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación.
Así se la pudo ver y escuchar en directo no sólo desde el cine Gaumont de Buenos Aires, sino también, por ejemplo, desde el Cine-Teatro París de Necochea, la Sala Orestes Caviglia de San Miguel de Tucumán, el Centro Cultural COTESMA de San Martín de los Andes, por citar sólo algunos de los puntos ubicados a lo largo y a lo ancho del país.
Acontecimientos como este no constituyen una buena idea aislada, sino que son fruto de una política cultural coherente con el deseo de tener un país con oportunidades para todos y no para una minoría, es decir, de una política cultural en concordancia con un proyecto político. El Centro Cultural Kirchner, sobre el que cayeron las críticas sistemáticas de una oposición que desacredita automáticamente todo lo realizado por el gobierno, se transformó así en el epicentro de un suceso que si bien se produjo en Buenos Aires, con espíritu federal llegó a todo el territorio argentino. La cultura es un bien simbólico y debe formar parte de la redistribución de la riqueza, ese concepto que cierta derecha rancia considera obsoleto porque lo único que está dispuesta a repartir es la pobreza, tanto la tangible como la inmaterial. Resulta gratificante que, como el fútbol, la música de Argerich sea para todos.
Fuente: Infonews