Salud
Picadas peligrosas, una costumbre atractiva que puede traer problemas
Las más simples llegan a contar con más de la mitad de la ingesta calórica recomendada para un adulto. ¿Cómo prepararlas para que sean sanas y, a la vez, ricas? Forman parte de la tradición gastronómica argentina y hasta ya se convirtieron en algo más que una entrada. Sin embargo, la suma de calorías y sodio se dispara a las nubes.

Domingo, 31 de mayo de 2015
Son las previas de las comidas que se comparten con amigos, familiares o compañeros de trabajo, pueden ser complejas en la variedad de ingredientes o de lo más simples; las picadas son pensadas para abrir el apetito pero también son motivo de reunión y entretenimiento en la espera de los platos principales.
No importa la época del año, son pocos los que pueden resistirse a la tentación de picotear una picadita, pero suele "hacerse la vista gorda" a sus efectos nocivos, pero cada uno de los productos que, por lo general, componen la picada incorporan gran cantidad de calorías al organismo.
"Las picadas son el gran mal de muchos pacientes que padecen obesidad. Las más simples suelen contar con salame, queso, mortadela, aceitunas, maní y snacks, y pueden llegar a las 1000 calorías cuando el cálculo del gasto calórico diario de una persona son las 2000 calorías", explicó Pilar Llanos, nutricionista miembro de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas (AADYND), en diálogo con Tiempo Argentino.
Para armar otro tipo de picada con platos sanos hay que agregar tomatitos cherry, berenjenas horneadas y quesos untables condimentados, entre otros ingredientes.
Ahora bien, los expertos coinciden en que no es necesario abandonar la costumbre de la picada, pero sí remplazar algunos ingredientes, y servirse a conciencia para controlar las cantidades.
En este sentido, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda elegir opciones más saludables a los alimentos típicos, por ejemplo, remplazar las papas fritas de paquete por papas y batatas al horno.
Otras opciones son los grisines integrales, bastones de zanahoria y apio que pueden acompañar a los quesos untables (preferentemente light). También es bueno incluir variedad de frutas y frutos secos.
"Suele perderse la noción de la cantidad de alimentos que ingerimos, y es muy fácil comer de más y gran cantidad de comidas altas en grasas saturadas y sodio, como snacks y fiambres", comentó Jonatan Konfino, coordinador del Plan Nacional Argentina Saludable.
Para Llanos, "la única forma de conciliar la costumbre de la picada con el objetivo de mantener la buena salud es armar otro tipo de picada con platos de tomatitos cherry, berenjenas horneadas, quesos untables condimentados, entre otros. Además, las personas deben realizar el ejercicio de registrar qué es lo que consumen, ya que al picotear suele perderse el registro y la moderación."
Según una encuesta nacional realizada por TNS Argentina a mediados de 2014, la mayoría de las personas señalaó que los momentos de mayor deseo de comer entre horas, o lo que comúnmente se denomina "picotear", ocurren especialmente mientras miran TV (38%), entre las comidas principales (24%), y mientras trabajan (21 por ciento).
Rosa Labanca, nutricionista y docente de la UBA, explica que "los alimentos a los que recurrimos cuando aparece el deseo de 'picotear' combinan muchas calorías y alto grado de placer, ya sea por su sabor, textura o visualmente, que activan vías de recompensa que se independizan de la necesidad nutricional induciendo al consumo excesivo. Numerosas investigaciones confirman que este patrón alimentario tiene suma importancia en la ingesta, representando hasta un 30% de las calorías ingeridas."
Fuente: infonews