Sociedad
Condenaron al responsable de una muerte por una bengala
Iván Fontán, de 27 años, fue condenado por el delito de homicidio simple con dolo eventual. El tribunal consideró que era conciente del daño que podía causar cuando arrojó una bengala náutica poco antes de la actuación de la banda, en el Autódromo de La Plata, el 30 de abril de 2011, que impactó en la nuca de Miguel Ramírez, padre de tres chicos, y lo mató.

Jueves, 28 de mayo de 2015
Una condena de nueve años y medio de prisión recibió ayer Iván Fontán (27), acusado como el responsable de arrojar la bengala que mató a Miguel Ramírez durante un recital del grupo de rock La Renga, en abril de 2011, en el autódromo Roberto Mouras de la ciudad de La Plata.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº2 de la capital bonaerense fue el encargado de dictar la sentencia. En audiencia oral y pública, los jueces Silvia Hoerr, Liliana Torrisi, y Claudio Bernard hallaron culpable a Fontán del delito de "homicidio simple con dolo eventual" contra Miguel "Keko" Ramírez, de 32 años al momento del hecho. "Me pone contenta que logramos la figura de dolo eventual por sobre la figura culposa. Era muy difícil, estaba muy desdibujado el límite entre ambas. Esto representa la aceptación del resultado posible; el famoso levantar el hombro, decir 'qué me importa' y seguir. Fontán fue advertido por sus propios amigos del peligro que representaba tirar la bengala con ese viento, y siguió adelante", explicó a Tiempo Argentino la fiscal Silvina Langone, que igual se lamentó respecto de la pena final, más cerca del mínimo posible: el rango por ley es de 8 a 25 años. Destacó, no obstante, que el fallo "puede servir de antecedente" para futuros juicios en casos relacionados.
Los jueces dieron por acreditado que Fontán fue quien arrojó la bengala, a partir de los distintos testimonios que desfilaron a lo largo del juicio, aunque graduaron la pena considerando como atenuantes la carencia de antecedentes del acusado y el buen concepto en el informe ambiental. Él admitió que arrojó la bengala, pero que no estaba seguro de que había impactado en alguien.
El abogado defensor, Gustavo Avellaneda, había solicitado la "absolución" al considerar que "no está acreditado fehacientemente que la bengala que arrojó haya sido la que impactó en la víctima, pues una testigo manifestó que vio dos artefactos pirotécnicos en el aire" cuando comenzó el espectáculo.
En diálogo con este diario, Avellaneda se mostró "sorprendido" por la sentencia. En el lapso de 20 días apelará ante Casación, y en caso de tener fallo negativo la próxima instancia será la Corte provincial. También reclamará ante Casación la eximición de prisión de Fontán durante este proceso, teniendo en cuenta que el TOC impuso que el condenado cumpla el fallo en una unidad penitenciaria de La Plata. Hasta anoche, el joven continuaba en su domicilio de Ingeniero White, partido de Bahía Blanca. Había estado preso un par de meses a mitad de 2011, pero quedó en libertad "por falta de mérito".
"Iván está muy bajoneado, triste, no es un delincuente. Estar preso nueve años es un cambio en la vida absolutamente total. Esperemos que esto no lo afecte en demasía porque podría peligrar su salud", sostuvo su abogado. Y acotó que se trataba de una bengala náutica que le proveyó un amigo pescador, del estilo para paracaídas. Sobre su uso, sostuvo: "Iván es seguidor de La Renga. Se daban este tipo de ritos antes de iniciar los recitales. Si la bengala hubiera funcionado bien, no habría sucedido nada".
Al momento del hecho, la víctima mortal tenía dos hijos y su esposa estaba embarazada de siete meses. Había ido al recital desde la localidad de Los Polvorines, en José C. Paz. Tras conocerse el veredicto, su madre, Liliana Squatrito, afirmó que Fontán "es un cobarde porque no vino a dar la cara. Por lo menos hubiese venido a pedir disculpas" (ver recuadro).
La tragedia ocurrió el 30 de abril de 2011, cerca de las 22:30, cuando la bengala fue lanzada hacia un nutrido grupo de espectadores, previo al show. Según el informe forense, impactó "en la zona cervical (de Ramírez) y le fracturó el maxilar inferior derecho y la primera costilla". Una semana después, murió en un hospital de Melchor Romero.
Entre los agravantes, los jueces destacaron que Fontán arrojó la bengala hacia el público "aprovechando que se apagaban las luces, siendo consciente del daño que podía ocasionar", y que al ingresar al recital llevaba la pirotecnia escondida entre su ropa. La fiscal Langone agregó "la planificación que tuvo, porque al salir de viaje se habían olvidado el proyectil en lo del amigo y volvió a buscarlo. Se fueron del recital sabiendo que había una persona herida. Incluso sus amigos declararon que tuvieron que rescatarlo porque lo iban a linchar. Y él no mostró arrepentimiento, recién en el final".