Sociedad
La quinoa: el cereal argentino que llegó a la NASA
En San Salvador de Jujuy comienza hoy el V Congreso Mundial de la Quinoa, en el marco de un simposio internacional sobre granos de la región.
Miércoles, 27 de mayo de 2015
              
Olvidado por cientos de años, ahora vive su resurrección debido a sus virtudes, como la adaptabilidad a ambientes hostilesy su alto nivel proteínico. Hasta la NASA se la da a los astronautas. La Argentina, a la vanguardia de la investigación.

Desde hoy acontece en San Salvador de Jujuy el 5° Congreso Mundial de la Quinoa. Este pseudocereal existe en Sudamérica desde hace 7000 años, supo ser un alimento sagrado y predominante en comunidades originarias, desde Colombia hasta la Argentina, pero con la llegada de los españoles fue "borrado", relegado a los márgenes y a pequeñas familias andinas que lo siguieron cultivando, en silencio. Hasta que en los últimos años se produjo el boom, tanto en el mercado, que paga miles de dólares por tonelada, como en la investigación, donde los argentinos son pioneros, al descubrir propiedades que lo hacen tan buscado. Ahora se intenta reintroducirlo en zonas donde su cosecha se extinguió, retrató Tiempo Argentino.

Surcando los laberínticos pisos de ese gigante académico que es Ciudad Universitaria surge el laboratorio de Biología del Desarrollo de las Plantas que dirige Sara Maldonado, doctora en ciencias biológicas e investigadora principal del CONICET en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Expresa: "Su grano o semilla carece de gluten y tiene excelente valor nutritivo debido a la calidad de sus proteínas y lípidos, y al amplio rango de minerales y vitaminas que posee. Estos factores hicieron de la quinoa un cultivo crucial para las comunidades andinas, además de candidata sumamente atractiva para diversificar sistemas agrícolas presentes y futuros". Frente al monitor exhibe un informe donde se reflejan las propiedades de la quinoa en comparación con otros cultivos similares. Contiene hasta un 23% de proteínas, con importante presencia de todos los aminoácidos esenciales, particularmente lisina y metionina, escasos en la mayoría de los cereales. Contiene el doble de aceites que el maíz, y supera a los demás en contenido de fibras.

Primero se la lava con agua fría quitándole el amargo sabor de la saponina que recubre cada grano. Sus usos van desde harina o cereal hasta hamburguesas, barras energéticas y cerveza de quinua. También empieza a ser un culto para vegetarianos: "Es fundamental para ellos, porque le da proteínas que otros alimentos no tienen y sí la carne", explica Hernán Burrieza, doctor en Ciencias Biológicas de la FCEYN, que trabaja en el laboratorio de Sara, pionera al investigar la quinoa en 1998.

Se focalizaron en unas proteínas llamadas dehidrinas. La quinoa se adapta a ambientes hostiles (frío, seco, húmedo, salinos, en altura), pero no cualquier variedad. Lograron aislar una dehidrina y secuenciar el gen. Observaron que cuanta más cantidad –y determinado tipo– de dehidrinas tenía la planta al momento de hidratarse y germinar, más posibilidad de tolerar el estrés salino; lo mismo podría ser en sequías. Esto permitiría la obtención de marcadores de predicción, patrones moleculares que orienten a los productores a optar por determinado tipo de quinoa, dependiendo el ambiente en que se encuentren, y abarcando suelos inservibles para otros cultivos. Actualmente realizan plantaciones experimentales con el INTA en Pocitos, San Juan. Probaron cuatro ecotipos de quinoa: cosecharon en febrero de 2014, tres de los cuatro tuvieron gran desarrollo y soportaron el ambiente salino y seco. Rindieron desde 5000 hasta 12 mil kg por hectárea. El precio de venta local supera los 200 pesos por kilo.

Entre las 3000 variedades de plantas de quinoa (existen rojas, violetas, verdes), las hay desde 50 centímetros hasta tres metros, y de una sola pueden llegar a extraer hasta medio kilo de granos.

Debieron pasar 500 años para que la quinoa se redescubriera. En los '90 comenzó a ser estudiada en universidades y el primer salto ocurrió cuando la NASA la incluyó en la dieta de los astronautas. En 2011, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) estableció al 2013 como el Año Internacional de la Quinoa, por su posible contribución al Hambre Cero, y ahí estalló el boom. La producción se cuadruplicó respecto a 1980 y en agosto pasado el precio de la tonelada trepó a 6667 dólares, el triple que en 2011.

Los dos principales exportadores son Perú y Bolivia (donde forma parte del desayuno escolar), sin embargo en los últimos años dos países avanzan a pasos gigantescos: Canadá y Estados Unidos. Francia y la India ya superan a la Argentina donde, a pesar de la historia ancestral, sólo se lo produce a pequeña escala en Jujuy, Salta y Catamarca. Burrieza remarca su potencial para reactivar regiones postergadas. El destino final de sus trabajos -subraya- es "reincorporarlo a zonas de pueblos originarios donde el cultivo se perdió. Impulsarlo en pequeños productores. Esto también es seguridad alimentaria."

Adaptación
La quinoa crece en el altiplano a más de 4000 metros, con menos de 250 milímetros anuales de lluvia; y en regiones húmedas, con miles de milímetros de agua.

Usos medicinales y biotecnológicos
La FAO resaltó diferentes usos que se le da a la quinua. Las saponinas, que recubren el grano, pueden llegar a constituir un plaguicida natural. Las hojas, tallos y granos tienen usos medicinales, por sus propiedades desinflamantes, analgésicas y desinfectantes de vías urinarias. Pero varias miradas se depositan en el núcleo del grano donde está el embrión, que está relleno de almidón en un 70%. El almidón abarca potenciales aplicaciones biotecnológicas, desde la industria plástica, talcos y polvos hasta la producción de aerosoles. En el laboratorio de Sara Maldonado trabajan sobre este elemento junto a otra investigadora, María Paula López Fernández. El "corazón blanco" del grano posee un tejido que al morir se transforma en un tejido reservante de almidón, del cual se alimenta el embrión durante la germinación. En el desarrollo de este proceso ocurren dos, simultáneos, dentro de las células: la muerte celular y la síntesis de almidón. Mientras las células se están muriendo, están sintetizando almidón. Esto hace que el almidón pueda llegar a utilizarse en sistemas de nano-encapsulación, para que sirva de recubrimiento en cápsulas de remedios.

Producción
Recientemente se estableció en Jujuy el Complejo Quinua provincial, dependiente de la Unidad para el Cambio Rural del Ministerio de Agricultura de la Nación, centrado en la agricultura familiar de las regiones de la Quebrada y la Puna. Una clave es el conocimiento de los pequeños productores; y otra, el abastecimiento tecnológico para una cosecha que en la mayoría de los casos se mantiene de forma manual. "Buscamos pensar en colectivo y en un trabajo interinstitucional, un espacio en donde se pueda compartir la información, construir juntos el panorama de hacia dónde queremos ir, acordando un abordaje agroecológico", comenta Miguel Ángel Rivero, coordinador del Complejo.

FUENTE: INFOnews
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