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Juzgan a una mujer acusada de matar a su marido
Penagiota Alexopoulos aseguró que su novio murió tras sufrir un ACV. La fiscal del caso asegura que lo asesinó a golpes.

Martes, 19 de mayo de 2015
Panagiota Alexopoulos, de 61 años, está acusada de matar a golpes a su marido, Julio Caprarulo, de 58. Pasó 991 días en la cárcel, y el 14 de agosto le concedieron el arresto domiciliario para cuidar a su madre, de 90 años. Hoy comenzará a ser juzgada por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Lomas de Zamora.
La fiscal de Berazategui María de los Ángeles Attarian Mena nunca dudó que ella sea la autora del crimen. Amparada en las conclusiones de la autopsia, sostiene que el sábado 26 de noviembre de 2011, Caprarulo, de 58 años, dormía en una de las habitaciones de la casa de Dardo Rocha 522, en el barrio Crucecita de Dock Sud, hasta que Alexopoulos "con intención de matar y obrando sin riesgo alguno para su persona, aprovechó el estado de indefensión de su concubino y procedió a propinarle golpes con un elemento duro y romo, ocasionándole traumatismo grave de cráneo en la región occipital de ambos lados, traumatismo ocular izquierdo, sección parcial del pabellón auricular derecho, lesiones que por su entidad le produjeron el deceso".
Por su parte, Alexopoulos dice que es inocente y aseguró que está detenida por responsabilidades ajenas. Relató que ese mediodía su pareja volvió de cortarse el pelo y que enseguida se metió en la habitación aquejado por un dolor fuerte en el pecho.
Contó que la espantó ver el rostro de Caprarulo amoratado mientras los ojos se le iban hacia atrás, y que intentó maniobras desesperadas de resurrección hasta que la falta de reacción la convenció de resignarse.
Después llamó al médico de emergencias de la obra social (también imputado por encubrimiento agravado), quien constató la muerte sin advertir ninguna lesión y decidió velarlo en la misma casa, como lo había hecho antes con el padre y el hermano.
La acusada sólo reconoció que el cadáver presentaba una pequeña lesión sobre una de las cejas y unas heridas en la oreja derecha, que atribuyó a mordeduras y rasguños de "Aristóteles", el perro de la pareja, en su afán por despertarlo cuando ya estaba muerto.
Pero los investigadores no le creyeron. Hicieron pruebas del reactivo luminol y dio positivo en las paredes de la habitación de la pareja. Pero Alexopoulos también rechaza esto. “A mí me condenaron socialmente”, aseguró en una entrevista que dio el 18 de Mayo de 2014 al diario Tiempo Argentino.
Fuente: Infonews