Salud
Explican el riesgo de tener 65 o más y tomar gaseosas light
Un estudio demostró los efectos que tienen sobre la salud de los adultos mayores la ingesta de este tipo de bebidas.

Martes, 17 de marzo de 2015
Un nuevo estudio publicado en la revista de la Sociedad Americana de Geriatría mostró que aumentar la ingesta de gaseosas light está directamente vinculado a una mayor obesidad abdominal en adultos de 65 años o más.
Los hallazgos causan preocupación sobre la seguridad del consumo crónico de gaseosas light, que puede aumentar la grasa abdominal y contribuir a un mayor riesgo de síndrome metabólico y enfermedad cardiovascular.
El síndrome metabólico –una combinación de factores de riesgo que pueden conducir a hipertensión arterial, diabetes, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular (ACV)- es uno de los resultados de la epidemia de obesidad. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1.900 millones de adultos padecían sobrepeso en 2014 (con un índice de masa corporal de 25 o más). De ese grupo, 600 millones entraron en el rango de obesidad (con un IMC de 30 o más), una cifra que es más del doble que en 1980.
En un esfuerzo por combatir la obesidad, mucho adultos tratan de reducir la ingesta de azúcar pasando a consumir edulcorantes y sustitutos del azúcar, tales como aspartamo, sacarina y sucralosa. Estudios anteriores demuestran que en los últimos 30 años la ingesta de edulcorantes y gaseosas light se ha aumentado, pero sin embargo la prevalencia de la obesidad ha sufrido un incremento dramático en el mismo período.
Muchos de los estudios que indagan sobre el consumo de gaseosas light y las enfermedades cardiometabólicas se han centrado en los adultos de mediana edad o más jóvenes.
“Nuestro estudio busca llenar el hueco de edad que había al explorar los efectos adversos para la salud de la ingesta de gaseosas light en individuos de 65 años o más”, explica la doctora Sharon FOwler, autora principal del estudio del Centro de Ciencia de la Salud de la Universidad de Texas, en Estados Unidos.
“La carga del síndrome metabólico y la enfermedad cardiovascular, junto con los costos en cuidados de la salud, son mayores en la siempre en aumento población de adultos mayores”, añade.
EL ESTUDIO
Para llevar adelante el trabajo, titulado “Estudio Longitudinal de Envejecimiento de San Antonio” (SALSA, por sus siglas en inglés) se incluyeron 749 sujetos de 65 años o más al comienzo del estudio (1992-96). Se midieron la ingesta de gaseosa light, la circunferencia de la cintura, altura y peso, al iniciarse el estudio y en las tres mediciones de seguimiento en 2000-2001, 2001-2003, y 2003-2004, durante un total de 9,4 años de seguimiento.
Durante la primera medición de seguimiento había 474 participantes vivos (79,1%); había 413 (73,4%) en el segundo seguimiento, y 375(71%) en el tercero.
Los resultados indican que el aumento en la circunferencia abdominal entre los tomadores de gaseosas light, por cada intervalo de seguimiento, fue casi tres veces mayor que entre los que no consumían esas bebidas: 2,11 centímetros contra 0,77 centímetros, respectivamente.
Luego de haber ajustado múltiples factores que podían haber incidido, el aumento de circunferencia abdominal por cada intervalo fue de 0,77 centímetros entre los que no tomaban gaseosas light, 1,76 entre los tomadores ocasionales de gaseosas light, y 3,04 centímetros entre los que bebían estas gaseosas a diario.
“El estudio SALSA demuestra que aumentar el consumo de gaseosas light estuvo asociado con el incremento de la obesidad abdominal, lo cual puede aumentar el riesgo cardiometabólico en los adultos mayores”, concluyó Fowler, quien aconsejó a los individuos mayores que toman gaseosas light a diario disminuir la ingesta, en especial aquellos que tienen riesgo cardiometabólico elevado.
Fuente: Infonews