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Ricardo Barreda: del cuádruple homicidio a los "problemas de convivencia" con Berta
¿Quién es el odontólogo más famoso del país, que volvió a ser noticias por sus supuestas discusiones con su novia? En 1995 lo condenaron a prisión perpetua por matar a su mujer, su suegra y a sus dos hijas. A principios del 2011 le concedieron el beneficio de la libertad condicional. Los detalles de la historia.

Domingo, 14 de diciembre de 2014
Habían pasado los primeros minutos de las once de la mañana del 15 de noviembre de 1992, cuando Ricardo Barreda decidió limpiar el tejado de su casona ubicada en la calle 48 entre11 y 12 de la ciudad de La Plata, donde vivía con su familia.
"Andá a limpiar, que los trabajos de 'Conchita' son los que mejor hacés", le dijo Gladys, su mujer, y el hombre estalló en ira.
Cuando se dirigía a buscar la podadora vio la escopeta marca Víctor Sarasqueta y, sin dudarlo, la cargó, fue hacia su mujer y comenzó a disparar: primero fue Gladys McDonald (57), a quien le dedicó dos disparos, luego su hija Adriana (24). Aprovechó para volver a cargar el arma, cuando vio a su otra hija, Cecilia (26), asomarse para ver qué sucedía y también le disparó. Por último mató a Elena Arreche (86), su suegra, quien le había regalado el arma para cazar.
Como si nada hubiera pasado, o con un plan muy meditado, Barreda, un hombre al que las pericias identificaron como inteligente y calculador, se fue a pescar luego de eliminar a su familia.
Doce horas más tarde, se animó a llamar a la policía, a quien les dijo que en su casa habían entrado ladrones.
Fue él mismo quien se encargó de revolver la casa para que su coartada sea creíble. Al poco tiempo confesó que él las había matado. "Vivía en un infierno", llegó a justificarse el dentista asesino. Según confesó tiempo después, las cuatro mujeres con las que vivía se la pasaban humillándolo, bajo el apodo "Conchita" con el que quedó marcado socialmente. Para él, la única forma que tenía de "acabar con ese complot, era matándolas".
Tres años después del cuádruple crimen de La Plata se realizó el juicio oral que se desarrolló entre el 7 y el 14 de agosto. Los tres jueces, Pedro Soria, Eduardo Hortel y Clelia Rosentock condenaron a Barreda a prisión perpetua y consideraron que el odontólogo sabía lo que hacía cuando decidió matar a las cuatro mujeres.
Durante los años que estuvo en prisión, Barreda estudió Derecho y comenzó una relación por carta con quien es hoy su actual novia, Berta André.
En más de una oportunidad, Barreda se mostró arrepentido por lo sucedido con el cuádruple crimen. "Siento mucha angustia y dolor muy profundo", aseguró.
Por su buena conducta y porque ya era mayor de 70 años, Barreda fue beneficiado con el arresto domiciliario en 2008, pero se lo revocaron cuando fue a comprar un medicamento a la farmacia sin consulta previa. A fines de marzo del 2011, obtuvo la libertad condicional y se fue a vivir a la casa de su nueva pareja, Berta, en Belgrano, con quien hoy sufre problemas de convivencia.
La casa donde Barreda cometió los crímenes fue expropiada por la Legislatura bonaerense y hace dos semanas, la Justicia civil lo declaró indigno por lo que no podrá ni siquiera cobrar una indemnización por el inmueble.
Según trascendió en los últimos días, hace ocho meses Barreda se presentó ante la Justicia para decir que temía una denuncia de su novia por maltrato. Como eso podía hacerle perder la libertad condicional, concurrió antes aludiendo que ella tenía problemas neurológicos.
Este miércoles, Ricardo y Berta se presentaron a la Cámara del Crimen de La Plata para declarar ante el juez Raúl Dalto, quien definirá qué pasa con la pareja. Se estima que la decisión estará tomada a fines de la semana próxima.
"Los informes que se le hicieron a lo largo de estos años nunca señalaron la posibilidad de que Barreda pueda volver a matar. Tampoco que no, así que ante esta situación hay que estar en alerta porque no se trata de cualquier detenido", señaló el magistrado durante la semana.
Sobre la conflictiva relación, precisó el periodista Rodolfo Palacios en su libro Conchita, el hombre que no amaba a las mujeres: "La denigraba todo el tiempo, le decía Chochán, incluso le pregunté por qué no iban al cine juntos y Barreda me dijo 'para qué si Chochán no entiende'", aseguró el autor que compartió más de diez encuentros en un año con el odontólogo asesino.
Fuente: Minuto Uno