Locales
Graciela Aranda es la primera mujer a cargo de la CGT Chaco
La secretaria general del Sindicato de Empleados Judiciales del Chaco (Sejch) y vocal activa de los trabajadores del Insssep fue elegida por unanimidad y aclamación de los delegados de la filial provincial de esta organización obrera.

Domingo, 16 de noviembre de 2014
El cambio de mando en la CGT surgió a partir de la renuncia de Carlos González, también representante de las 62 organizaciones sindicales en la región, quien tuvo una gestión largamente criticada durante la asamblea que Aranda organizó en la sede del Sejch, por la calle French.
Aranda durante la asamblea del martes por la noche, donde, por unanimidad y aclamación, cerca de 30 delegados y secretarios generales la propusieron al frente de la CGT Chaco.
Aranda, que era secretaria adjunta de la comisión directiva de Acosta, por estatuto debía asumir y convocar a asamblea. En la misma se debía definir si se llamaba a normalización del gremio con elecciones de por medio o si se prorrogaba a las actuales autoridades quedando la trabajadora judicial como titular.
La última opción fue aprobada por unanimidad y aclamación de los dirigentes, quienes destacaron el trabajo realizado por Aranda en el Sejch. Y con el expreso pedido de trabajar para la unidad de la CGT en Chaco, en un contexto nacional de fuertes divisiones.
Estuvieron presente secretarios generales y delegados de varios gremios judiciales, miembros del gremio de Lotería Chaqueña, representantes legislativos, Asesch de Sameep, Amet, Uda, Gráficos, Soegie (estaciones de Servicios), Uatre, Telefónicos Sutach, Ecom, Rentas y otros.
Entre estos se destacó la presencia de Carlos Beltrán representando a trabajadores de Vialidad y Enrique Paredes a los miembros de la Unión Obrare Metalúrgica. “Gracias por la confianza, tenemos que trabajar para tener una CGT que cumpla con su esencia.
Pero Graciela Aranda no puede hacer nada sola, necesita de todos los compañeros, tenemos que armar equipos de trabajo y ser todos protagonistas”, pidió. Y resumió: “Tenemos que tener una CGT unida”.
Pidió defender “todos los puntos de coincidencia para llevar adelante nuestros reclamos” y realizó su primera promesa de gestión. Aranda aseguró que iba a trabajar y gestionar para que la Central General de los Trabajadores vuelva a tener una sede acorde a su función en el local de Güemes 68. “El estado actual es una vergüenza”, dijo y ya inició gestiones con miembros del Instituto de Vivienda.
“Voy a buscar la forma de reactivar el local, porque mi compromiso es con mis pares, es con los trabajadores. Y quiero aprovechar la confianza que me dieron los compañeros devolviéndoles un loca que hoy es una vergüenza por su estado”, disparó Aranda.
FUENTE: diarionorte.com