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La escuela primario para adultos Nº28 se llama "Melitona Enriquez"
Se realizó este último jueves el acto de imposición del nombre de Melitona Enríquez a la Escuela Primaria para Adultos (EPA) Nº 28, que funciona en la Escuela de Educación Primaria (EEP) Nº 73 y la Escuela de Educación Secundaria (EES) N° 4 de Resistencia. La ceremonia estuvo encabezada por el ministro de Educación Sergio Soto.

Viernes, 14 de noviembre de 2014
El Ministerio de Educación emitió una Resolución Nº 7.329 autorizando la imposición del nombre, por medio de la cual el ministro Soto entre sus considerandos felicitó a esta comunidad por la selección del nombre de Melitona. En tanto que por medio de la Resolución Nº 2.773/14 la Cámara de Diputados del Chaco declaró de interés legislativo, educativo y cultural que la EPA Nº 28 lleve el nombre de la última sobreviviente de Napalpí.
Durante su discurso el ministro de Educación reiteró las felicitaciones y agradeció a los docentes de la EPA Nº 28 que tuvieron “la valentía de recuperar y remover la historia imponiendo el nombre a este establecimiento de Melitona Enriquez”.
“Quiero agradecer en nombre de Jorge Capitanich quien en el 2008 pidió disculpas públicas a los pueblos originarios y a los criollos asesinados en la Masacre de Napalpí en nombre del Gobierno reconociendo por primera vez los crímenes de lesa humanidad, producto de un modelo de desarrollo de país que venía a imponerse a sangre y fuego, donde sectores de nuestra propia comunidad los criollos pobres, los aborígenes (de las etnias qom, wichi y mocoit) no tenían cabida, eran humillados y exterminados; y ponerle hoy el nombre de Melitona a esta escuela es también reconocer la historia, con lo cual tiene un enorme valor pedagógico”. Dijo que esta iniciativa es en coincidencia con “la política educativa que llevan adelante los Gobiernos nacional y provincial para garantizar la inclusión educativa, equitativa y de calidad que estamos construyendo entre todos y todas, respetando la diversidad”, señaló Soto.
“La valentía de recuperar y remover la historia”
Por su parte, Sabino Irigoyen, hijo de la última sobreviviente de Napalpí, emocionado agradeció a la comunidad de la EPA 28 que hoy el nombre de su madre represente a esta escuela. También, lo hizo en qom.
Destacó que durante mucho tiempo su madre fue acallada y que por suerte luego se vivió un cambio de época donde los pueblos originarios, “del Chaco profundo”, comenzaron a ser tenidos en cuenta y tuvieron voz para luchar contra la impunidad. “Que hoy este establecimiento lleve el nombre de ella representa la resistencia y lucha de los pueblos indígenas por los derechos”, afirmó Sabino.
Participaron además de este acto, legisladores; el jefe de Policía del Chaco, Gustavo Peña; la directora de Educación de Jóvenes y Adultos, Griselda Moré; el delegado del INADI, Darío Gómez; la directora suplente de la EPA Nº 28, Mirtha Gladys Zequeira.
También asistieron, los hijos de Melitona, Sabino y Mario Irigoyen, la hija de otra sobreviviente de Napalpí Rosa Chará, Carmen Rosa Delgado; supervisores, el dirigente de pueblos originarios y ex diputado provincial Egidio García; por el Poder Judicial, Patricio Sabadini; el cura párroco José Flores y el pastor Ramón Medina; docentes y alumnos de esta institución y además de otras de esta modalidad.
Acto de Justicia
Este establecimiento creado hace 56 años no poseía nombre, es por ello que los docentes tomaron la iniciativa de ponerle el nombre de esta sobreviviente de la comunidad qom en la Masacre de Napalpí, ocurrida el 19 de julio de 1924. “Es un acto de justicia”, señaló el maestro de esta institución, Carlos Pérez al leer los fundamentos de la elección de la denominación de esta escuela, quien quiso hacer un reconocimiento a esta mártir que después de mucho tiempo de “silencio” tuvo la valentía de denunciar “la herida abierta” de su pueblo”, asentada en el Lote 40 (entre Quitilipi y Machagai), antes de morir a los 104 años en 2008. “Es para afianzar nuestro compromiso moral y ético con nuestros alumnos, que en su mayoría son aborígenes”, expresó el docente, quien comentó que esta idea surgió luego que el grupo de docentes leyera el libro “Napalpí: la herida abierta”, de Vidal Mario.
Esta institución tiene 10 anexos que funcionan en los barrios Ángel de la Guarda, Toba, Villa Perrando, Villa Chica, Villa Cristo Rey, entre otras zonas periféricas de Resistencia, y alcanza una matrícula de 250 personas en su mayoría aborígenes y gitanos que a su vez están contenidas en los programas nacionales Progresar, Ellas Hacen, etc. Además, ofrece capacitación en oficios: pintura sobre tela, informática, carpintería, manualidades, herrería y peluquería.
Fuente: Chaco Prensa.