Día Mundial del lavado de manos
Salud recuerda los beneficios de esta práctica habitual
En el Día Mundial de la Higiene de las Manos, que se celebra hoy 15 de octubre, el Ministerio de Salud Pública se hace eco de la fecha con el propósito de sensibilizar a la comunidad y equipos sanitarios que esta práctica es una de las maneras más efectivas para prevenir enfermedades diarreicas y respiratorias.
Miércoles, 15 de octubre de 2014
              



En el hogar, el lavado de las manos con agua y jabón, especialmente en instancias clave, puede reducir la incidencia de las enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Por este motivo, los especialistas la consideran una de las intervenciones de prevención de las enfermedades y protección de la salud más eficaces y económicas.

“Este sencilla habito es el modo más efectivo de cuidarnos”, valoró la Subsecretaria de Promoción y Prevención de la Salud, Carolina Centeno, tras indicar que “normalmente las personas transportan millones de microbios en las manos, en su gran mayoría inofensivos, sin embargo, hay otros que generan enfermedades que pueden ser severas”.

Para ejemplificar, explicó que los variados agentes infecciosos que pueden producir diarrea se transmiten habitualmente por la vía fecal-oral, es decir por la ingesta de agua o alimentos contaminados y también por la contaminación directa de las manos. De manera similar, pasa con las infecciones respiratorias agudas, como la gripe o la neumonía, que se contagian por el contacto con los agentes infecciosos. “Estas enfermedades pueden evitarse con el lavado frecuente de manos ya que una correcta higiene interrumpe el ciclo de esta contaminación”, aseveró.

En este sentido recordó que es importante lavarse las manos antes y después de manipular alimentos y/o amamantar; antes de comer o beber, y después de manipular basura o desperdicios; después de tocar alimentos crudos y antes de tocar alimentos cocidos; después de ir al baño, sonarse la nariz, toser o estornudar y luego de cambiarle los pañales al bebé; luego de haber tocado objetos “sucios”, como dinero, llaves, pasamanos, etc; cuando se llega a la casa de la calle, el trabajo, la escuela; antes y después de atender a alguien que está enfermo o de curar heridas y después de haber estado en contacto con animales.

Prevención en centros asistenciales
En otro párrafo aparte, la funcionaria hizo mención de la importancia de incrementar el lavado de manos en los profesionales y equipos de salud, como forma de evitar las enfermedades relacionadas a la atención sanitaria (IRAS) –por su sigla en inglés–, las que cada año producen millones de casos en todo el mundo. “Una higiene de manos apropiada es uno de los métodos más simples y eficaces para disminuir este tipo de enfermedades, especialmente en quienes se dedican al cuidado de la salud de la gente”, enfatizó Centeno.

De acuerdo al consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un correcto lavado de manos por parte del personal sanitario, debe realizarse con abundante agua y jabón, en un tiempo que va entre los 40 y 60 segundos, y que requiere frotarse tanto las palmas como los dorsos de las manos, entrelazando los dedos, y realizando movimientos de rotación, para luego enjuagarse con agua, secarse con una toalla de papel y cerrar el grifo de la canilla con el mismo papel.

Ese lavado debe realizarse en cinco momentos: antes de tocar al paciente, para protegerlo de los gérmenes que todos tenemos en las manos; antes de realizar una tarea aséptica, para proteger al paciente de los gérmenes dañinos que podrían entrar en su cuerpo, inclusive los del propio paciente; después de un riesgo de exposición a líquidos corporales; después de tocar al paciente y la zona que lo rodea; y después de tocar un objeto o mueble del entorno del paciente.

Cómo lavarse bien las manos
El lavado de manos apropiado requiere de jabón y sólo una pequeña cantidad de agua. Las manos húmedas se deben cubrir con jabón y frotar toda la superficie, incluidas las palmas, el dorso, las muñecas, entre los dedos y especialmente debajo de las uñas. Luego, se deben enjuagar bien con agua segura (es preferible usar agua corriente o echarse agua desde una botella antes que usar el agua dentro de un recipiente) y secarlas, ya sea con una toalla limpia o agitando las manos.

Para que el lavado sea realmente efectivo, siempre se debe utilizar jabón. Si se usan adecuadamente, todos los jabones son igualmente efectivos para remover los gérmenes que causan enfermedades. Si no se cuenta con jabón, es posible reemplazarlo eventualmente con alcohol en gel.

Copyright ©2011 | www.ActualidadChaco.com
www.iefer.org.ar | Todos los derechos reservados
info@actualidadchaco.com | redaccion@actualidadchaco.com
Fundación IEFER
Portada | Locales | El interior | Regionales | Nacionales | Internacionales | Deportes | Espectáculos

DESARROLADO POR: www.chamigonet.com.ar