Nacionales
La triste historia del billete de $100: perdió un 90% de su poder de compra desde que fuera lanzado
La inflación ha ido carcomiendo el valor de este papel, el de mayor denominación del país. Expertos dicen que "resignó un cero" a lo largo de la década K. En el comparativo con otros países, las cifras asombran en cuanto a la caída y a su equivalente en dólares. Ranking
Domingo, 28 de septiembre de 2014
              
Hoy salís a la calle con $100 y no hacés nada. Apenas alcanza para pagar un combo en un fast food o un viaje en taxi. Ya ni hace falta preguntar si el vendedor tiene cambio".
Esta es uno de los tantos comentarios que se escuchan de boca de los argentinos, que compraran el actual poder de compra de este billete con el que hace unos años tenía el de $10.
Tienen sobradas razones para expresarse de este modo. Es que el papel de mayor denominación en el país perdió nada menos que el 90% de su valor desde fuera lanzado al mercado, en enero de 1992, producto del avance de los precios al consumidor, principalmente de esta última década.
"Para que tenga el mismo poder de compra que el de los años ´90, el Gobierno debería emitir un papel de $1.000", es la contundente afirmación de Gabriel Caamaño Gómez, economista de la Consultora Ledesma y Asociados.

Y agrega que, "a lo largo de la década kirchnerista el signo monetario resignó un ‘0'".
¿Por qué entonces no se avala la creación de un billete de mayor denominación? En definitiva, facilitaría un sinfín de cuestiones.
Por un lado, las de tipo logístico, ya que implicaría una menor frecuencia de reposición de los cajeros automáticos.
Otras, de seguridad, porque reduciría el bulto que deben movilizar las personas en casos de operaciones asociadas a una gran suma de dinero.
Y hasta también económicas, ya que el Gobierno se ahorraría un dineral en papel e impresión.
Sobre este último punto, desde 2008 -primer año de gestión de la presidenta Cristina Kirchner- hasta 2013, ese costo se disparó un 1.046 por ciento.
En términos de gasto, se estima que en 2014 se destinará la friolera de unos $1.000 millones en concepto de impresión, desde los $72 millones que se erogaban en aquel año.
La única explicación entonces del porqué no se avanza en crear un billete de mayor denominación es de tipo político: para el Gobierno implicaría reconocer una elevada inflación.
Según Caamaño Gómez, "el Ejecutivo no quiere convalidar que hubo una formidable inflación entre 2002 y 2014".

El billete de $100, medido en dólares
En términos de divisas estadounidenses la baja es aún mayor, ya que su valor nominal actual es de apenas un 6,5% del inicial.
Pero el billete con la carita de Roca no va a quedar en el olvido tan fácilmente en los libros de historia: desde que entrara en circulación es el que más rápidamente ha caído en términos reales, en relación con el resto de los signos monetarios que circularon en el país.
Ese descenso del 90% incluso supera al del austral, que circuló entre junio de 1985 y enero de 1992 y que mostró una pérdida real de casi el 88%.
Esta caída se produjo a pesar de que inicialmente esa moneda arrancara con una pieza máxima de A100.
Sin embargo, como consecuencia de la fuerte escalada de precios de aquel entonces (lapso en el que el gobierno de Raúl Alfonsín afrontó dos episodios hiper-inflacionarios) el austral terminó su vida útil con un billete de 500.000.
Pese a la elevadísima cifra nominal, representaba apenas la mitad del máximo valor de acuñación en el país, que correspondió a los "pesos ley", que llegaron a contar con piezas de un millón.

Fuente: Iprofesional
Copyright ©2011 | www.ActualidadChaco.com
www.iefer.org.ar | Todos los derechos reservados
info@actualidadchaco.com | redaccion@actualidadchaco.com
Fundación IEFER
Portada | Locales | El interior | Regionales | Nacionales | Internacionales | Deportes | Espectáculos

DESARROLADO POR: www.chamigonet.com.ar