Economía
Especialistas piden aprovechar la decisión de Griesa de invitar a negociar con los holdouts
Luego de que el juez resolviera anular el pago a los bonistas del canje, expertos en reestructuraciones de deuda siguen esperanzados en una salida acordada al conflicto, sin que se llegue a embargos y un nuevo default

Viernes, 27 de junio de 2014
Marcelo Etchebarne, abogado especialista en reestucturación de deudas soberana dijo en su paso por en InfobaeTV que la decisión del juez Griesa de pedir que el Bank Of New York Mellon devuelva al tesoro argentino los u$s539 millones depositados en su cuenta en el Banco Central de la República Argentina "era lo esperado" porque "no se podía esperar que el juez autorizara a procesar pagos bajo legislación extranjera".
"Se ha mostrado muy cauto en no incorporar a otros bonos y bancos con diferentes jurisdicciones a la cautelar de no innovar. Sólo se limitó a decir que se busque un acuerdo con el mediador para negociar el pago a los holdouts", explicó.
El abogado aclaró que el embargo no se pudo concretar porque los fondos no habían llegado a Nueva York. "Es un empate, veníamos 5 a 0 abajo y se logró tiempo suplementario". Y advirtió que "si la Argentina decidiera no recibir la plata puede incurrir en un nuevo incumplimiento judicial, pero es de esperar que al final se llegue a un acuerdo de pago".
"Ceníamos 5 a 0 abajo y se logró el tiempo suplementario"
En una línea similar se expresó el economista Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso. "La decisión que tomó Griesa es la mejor que podría tomado para la Argentina. Si hubiera embargado los fondos hubiera empezado a diluir las herramientas que tiene la Argentina para negociar", dijo.
También en declaraciones a InfobaeTV, Abram sostuvo que "todos aquellos pagos adelantados que se embargan lo único que hacen es disminuir el interés de la otra parte para negociar y nos pone en la posición de tener que negociar por el saldo, porque el resto ya lo tienen en efectivo". De ahí que destacó que "durante la moratoria que se abre en estos 30 días es cuando hay que alcanzar un acuerdo con los holdouts".
El ex viceministro de Economía Jorge Todesca apuntó que "hay muchas líneas de negociación abiertas entre equipos de abogados, bancos de inversión, los propios fondos buitres, para tratar de cobrar con el fallo a favor, porque sería muy conflictivo hacerlo a través de un embargo". "Estamos en una situación de anormalidad extraordinaria", añadió.
El titular de la consultora Finsoport opinó que "la Argentina tendría que recomponer sus relaciones con el Fondo Monetario, no porque vaya a resolver inmediatamente este problema, (sino) porque es el único instrumento financiero de apoyo al que se puede acudir, porque Argentina tiene una cuota, y eso, desde el punto de vista del mercado de cambios, produciría un efecto positivo".
En ese aspecto, el economista valoró los apoyos políticos que la Argentina ha ido consiguiendo en distintos foros y estimó que "podría demandar que se expresen en el directorio del FMI, que tiene decisión sobre apoyos efectivos". "Falta una polea de transmisión de la Argentina con el mundo financiero", dijo.
Rodrigo Olivares Caminal, académico de la Queen Mary University de Londres, refirió a InfobaeTV que "Griesa está mostrando desde el día uno, una voluntad conciliadora entre las partes, algo que Argentina rechaza y no lo ve". "El camino a seguir es muy claro, es que el Gobierno argentino se sienta en la mesa a negociar. Ya perdió toda instancia de solucionar esto por vía judicial", señaló
Para Olivares Caminal, "hay un interés de negociar" de los acreedores que no entraron al canje. "Si esto se hubiera acordado seis meses atrás, el margen de negociación hubiera sido más amplio. El problema es que la Argentina nunca creyó que se iba a llegar a esta instancia. Ahora, después del fallo de la Corte Suprema, simplemente hay que sentarse a negociar. El margen es cada vez más estrecho y una vez que el país haya entrado en moratoria y tenga 30 días para cubrir el default, cada día que pase los holdouts se benefician un poco más, porque la presión se va asentando del lado argentino".
Fuente: Infobae.