Locales
El Paraná en 6,83 metros: el pico se demora en llegar
El hidrómetro de puerto de Barranqueras marcaba 6,83 metros: unos 32 centímetros por encima de la alerta de evacuación. Según los datos de Prefectura Nacional en el lugar, este nivel llegó a las 15 de este domingo y se estacionó

Lunes, 16 de junio de 2014
El pico de la creciente del Paraná previsto para el domingo no llegó a su punto máximo. Desde las 7 de la mañana, el hidrómetro de Barranqueras marcaba 6,82 metros, con tendencia a estacionarse y demorar el pico máximo de la inundación por unos días más. Para las 15, las autoridades prefecturianas indicaron que la medida ascendió a 6,83 metros.
La primera previsión de la Administración Provincial del Agua decía que este año la inundación estaría en 8 metros, mientras que el comportamiento del río cambió hacia el jueves, estableciendo un pico que rondará entre los 7,30 y 7,50 metros de altura. Esto significa unos 20 a 40 centímetros más que la inundación del año pasado.
Ambrosio sólo subirá sus animales al terraplén, porque dice que “el agua no llegará a su casa”. Villalba y Martín son dos de los pobladores que quedaron aislados en la Isla del Cerrito y llegan a Antequera en canoa. Cristina Gauna espera que este año el agua se quede sólo en el patio, como años anteriores.
En las localidades afectadas ya hay 500 familias que fueron evacuadas por el operativo e instaladas en los refugios o bien ellas mismas se mudaron a casas de familiares. En la Isla del Cerrito quedaron unas 53 familias aisladas, que cuentan con casas en altura y reciben asistencia por canoa.
El operativo de evacuación y asistencia está ejecutado por cada municipio, con la colaboración del gobierno provincial, efectivos de Prefectura Naval, la policía provincial, el Ejército, Bomberos Voluntarios y agentes de Salud Pública y Desarrollo Social.
El pico del Paraná se demora en llegar; pero el operativo de evacuación de los vecinos de la costa se está ejecutando con previsión.El hidrómetro de Barranqueras marcaba 6,82 y estaba estacionado desde las 7 de la mañana del domingo.
En Vilelas
La postal de la defensa del terraplén de Puerto Vilelas ya muestra unas cuatro familias instaladas, que amanecieron este domingo con el agua dentro de sus casas y predios.
Ambrosio Lacuadra es un pequeño criador de pollos y chanchos que tiene su casa y corrales en este lugar. Allí vive con sus dos hijos y su nieto. “Desde el año pasado que el agua no llega a mi casa, se queda ahí cerquita, a dos metros más o menos; pero ya pedimos al intendente que nos dé materiales para construir los corrales arriba para los animales”, explica el hombre que no está dispuesto a perder su fuente de trabajo. “Por suerte, para que nos llegue el agua a la casa tiene que llegar a los 10 metros el río y no creo que este año lo haga”, dice convencido.
Zulma Machado es una mujer que construyó su refugio al lado del de Lacuadra, pero viene con su esposo e hijos del interior de ese predio, donde su casa está bajo agua desde el miércoles. La mujer vive allí hace ocho años y todos los años sufre la inundación.
El más afectado de esta zona es Mario Barrio, un hombre mayor que vive con su hijo --que sufre síndrome de down-- y su primo. La casa de Barrio tiene un metro de agua y está a unos 15 metros de distancia del terraplén, como yendo para la costa. El viernes pasado tuvo que salir con todas sus cosas y se instaló a la vera del terraplén, en un refugio muy pequeño y sólo le proporcionaron palmas, plásticos y chapas. Barrio es obrero de la construcción, ahora desempleado y a la espera de poder jubilarse.
En Barranqueras
En la ciudad portuaria la zona más poblada por los evacuados es frente a la planta de Sameep, donde están asentadas unas 15 familias y otras tantas esperan el agua para salir. Este es el caso de Cristina Gauna, una mujer mayor que tiene todo el predio lleno de agua, menos la galería y su casa. “Hasta hoy estamos en casa, mañana no sé. Por las dudas ya construimos arriba el refugio y subimos las cosas más importantes.
Dentro de la casa pusimos todo lo más alto que pudimos”, explica Cristina. Tiene al lado a su hijo y a su nieto, cuya casa ya está con más de 30 centímetros de agua dentro. La familia Gauna-Ozuna pasará este Día del Padre sorprendida “porque este año sí nos llegó el agua”, explican en relación a años anteriores cuando apenas llegaba a cubrir algunos metros del patio.
Aislados
Villalba y Martín Gómez son dos pobladores de la zona costera, entre la Isla del Cerrito y Puerto Antequera. Ambos son obreros de la construcción y tienen sus casas con la losa alta, de más de tres metros. Esto les permite quedarse en sus casas cuando llega el agua. La mañana del domingo se acercaron a Antequera en canoa: el camino a la isla ya estaba cortado por el agua, que estaba a unos cinco metros del asfalto. El camino de tierra que une Antequera y el barrio San Pedro Pescador también estaba cortado por el agua.
Villalba explicó que las familias que se quedan en sus casas ya están acostumbradas y van viniendo hacia esta zona en canoa, a medida que van necesitando mercaderías y provisiones.
En cada punto de evacuación, el operativo está bajo control, con todos los actores del Estado interviniendo y asistiendo a la gente, que --según las previsiones-- estará aquí entre 15 y 20 días más.
En Antequera aún no se ocupa el anexo de la escuela para alojar a personas, así los niños pueden seguir yendo a clases. Esta realidad no es igual en Puerto Vilelas --la localidad más golpeada--, donde se espera tener más de 500 familias evacuadas y ya se están usando la Escuela Primaria 417 y su anexo en Tres Bocas. En total, se estima que la crecida de este año afecte a unas 3500 o 4000 personas; además de cientos de animales pequeños y 8000 cabezas de ganado.
Emergencia
Los vecinos deben recurrir a su propio municipio para solicitar ayuda, ya que cada ejido es el responsable directo de garantizar la evacuación. También pueden llamar al 444-8097, para solicitar lo que precisen para su estadía en los refugios de evacuación.
FUENTE: diarionorte.com