Crecida del Paraná
Especialistas de la U.N.N.E analizaron la crecida del Río Paraná
Desde la Facultad de Ingeniaría de UNNE realizaron un informe ambiental sobre las causas y consecuencias de la crecida del Río Paraná.
Domingo, 15 de junio de 2014
              
José Basterra, Decano de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, dio a conocer un informe elaborado por los especialistas Carlos A. Depettris y Hugo R. Rohrmann, ambos docentes e investigadores del Departamento de Hidráulica. Donde especifican las causas de la crecida del Río Paraná y las posibles consecuencias que deje el fenómeno en la región.

Causas

Las elevadas precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú entre el 8 y 9 de junio de este año, con valores que variaron entre 150 y 350 mm según los registros del Sistema de Medición Automático que tiene Brasil en ese sistema hídrico, sobre una cuenca saturada por anteriores lluvias, produjo una de las crecidas más importantes en la historia de mediciones de alturas y caudales.

El motivo de tan elevados montos pluviométricos se debió al pasaje de un sistema frontal que atravesó el litoral argentino entre el 7 y 8 de Junio, acumulando mucha humedad en su encuentro con las serranías de la cuenca que forzó el ascenso de ese aire húmedo, generando lluvias puntuales de mucha intensidad y volumen.

Como valores significativos se resaltan 333 mm en Sao Antonio, 354 mm en Sao Jordao, 319 mm en Foz do Chopim, entre otros de la cuenca del Iguazú. Todos los registros medidos por el sistema brasileño tuvieron una duración de precipitación de 1 día y 1 día y medio.

Diferencias entre crecidas del río Iguazú y Paraná.

Los pobladores de Corrientes, Resistencia y su área de influencia, ubicados 600 km aguas abajo de la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná, observan con especial atención los registros de alturas de estos dos ríos, ya que históricamente reflejan el primer aviso de crecidas e inundaciones para las costas correntinas y chaqueñas.

Aquí hay que hacer la diferenciación del comportamiento de las crecientes de ambos ríos: Las del Iguazú son rápidas, aumenta muchos metros en horas, y en 3 días después de las lluvias, genera el pico de la creciente en Puerto Iguazú, con poca permanencia en el tiempo, con poco volumen de ingreso de agua al río Paraná si se lo compara con los volúmenes de este río.

En cambio las crecientes propias del río Paraná son mucho más lentas, paulatinas, constantes y de gran duración. Las precipitaciones que originan estas crecidas en los puntos más distantes como Brasilia o San Pablo, tardan 1 mes en manifestarse en territorio argentino. Por lo tanto a los pobladores afectados por las inundaciones y desbordes del río Paraná en esta zona, les interesa saber cuál es el origen de la creciente, y de ese modo tener idea si la creciente será corta, menos de 1 mes, o larga, variable entre 3 meses o 1 año como en 1983.

La comparación de las áreas de aporte también son significativas: 62.000 km2 para la cuenca del Iguazú, y de 890.000 km2 para la cuenca del Paraná en territorio brasileño hasta llegar a Puerto Iguazú. La diferencia entre ambas muestra claramente las magnitudes diferentes de comportamiento, de volúmenes aportados y de rapidez o lentitud de manifestar sus crecidas.

Estimaciones de alturas máximas

Las previsiones de alturas máximas es una tarea difícil y de gran trascendencia en la población: enterada la sociedad de crecidas importantes aguas arriba quiere saber hasta qué altura llegará en el lugar donde vive. En Argentina el organismo encargado de este tema es el Servicio de Alerta Nacional del Instituto Nacional del Agua (INA), que en base a los caudales de los ríos Iguazú, Paraná, Paraguay, y a las precipitaciones caídas y previstas, a través de un modelo realiza estimaciones de valores máximos y de previsión a 5 y 10 días desde la fecha que emite el parte de comportamiento de los ríos.

En ocasión de la crecida de este año, las previsiones de alturas máximas para Corrientes y Barranqueras fueron cambiando en base a la información que se poseía en cada momento. Cuando se estaba dando el pico de la crecida sobre Cataratas se estimó un máximo de 8,50 m en esta zona, generando el lógico temor en la población costera, habida cuenta que el máximo medido fue en la creciente de 1983 con 8,60 m.

Luego de saberse qué altura y caudales máximos se registraron en la descarga del Iguazú al Paraná, se bajó la previsión del máximo a 8,10 m en Corrientes y Barranqueras. Finalmente cuando ya se conoció el efecto de atenuación del paso de la crecida por el embalse de Yacyretá, se estima un pico de 8,70 m para Corrientes y 8,65 m para Barranqueras para el día 15 de Junio.

El Servicio de Alerta Hidrometeorológico de la Administración Provincial del Agua del Chaco (APA), en base a la comparación de las crecidas de años anteriores, al estado inicial de los ríos al momento de generarse esta crecida, a conocerse los motivos de la creciente, en este caso copiosas lluvias sobre la cuenca del Iguazú, definió como valores máximos para Barranqueras entre 7,50 y 8,00 metros, y al conocerse el efecto de atenuación del embalse de Yacyretá, definió alturas máximas entre 7,30 y 7,50 m para el 15 de Junio de este año.

Consecuencias en el Noreste

Las consecuencias de las crecidas en la zona de Corrientes y Chaco son de afectación directa del valle de inundación de los ríos Paraguay y Paraná, considerando que el río Paraná se mantiene dentro de su cauce hasta los 6,00 m de altura de Corrientes y Barranqueras. Pasado ese valor comienza a ocupar su primer terraza de inundación donde entre otras se ubica el Area Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR).

La inundación propia del río Paraguay que ya estaba ocurriendo antes de la crecida del Iguazú – Paraná, y la presente crecida del río Paraná, inundan para valores máximos cercanos a 7,50 m, extensas zonas de actividad pesquera y agropecuaria especialmente en la zona chaqueña, cuya margen es mas baja que la correntina.

Se destacan como áreas afectadas las áreas de influencia de Puerto Bermejo, General Vedia, La Leonesa, Las Palmas, Isla del Cerrito, Colonia Benítez, Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas, Bajos de Tacuarí, Paraje Soto y Basail, con un total estimado de 3000 personas.

El AMGR no tiene afectaciones por esta crecida atento a las defensas permanentes, estaciones de bombeos y compuertas construidas durante 30 años por distintos gobiernos, que dan seguridad a sus pobladores, luego de muchas crecientes donde los mismos sufrían graves consecuencias, que siempre eran reflejados a nivel nacional como un sello característico de la región.

La afectación directa es para la población que vive en la costa de los ríos Ancho, Antequeras, Barranqueras y el propio Paraná, de neta actividad pesquera y de ganadería menor, y en gran medida la actividad de ganado mayor que se concentra en los bajos de Tacuarí y Basail, de buenos pastos y aguas aún en los momentos de sequía.

Fuente: www.datachaco.com
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