Opinion
La juventud de Forja repudia al paro de Moyano y Barrionuevo
Nuestro país ha amanecido sitiado y condicionado por un paro que sólo puede calificarse de general mediante la extorsión a la que se ha visto sometida la población mediante los cortes a los accesos y la paralización del transporte, como resultado de la acción cobarde de grupos sin representación política. De este modo, resulta imposible medir la voluntad de los trabajadores de adherir o no a la huelga.
Viernes, 11 de abril de 2014
Esta clara acción política y partidaria que pretende disfrazarse de reclamo sindical se ha perpetrado como resultado de la alianza entre los sectores de la burocracia sindical encuadrados bajo las dirigencias de Moyano y Barrionuevo, este último representante del sindicalismo cómplice del desguace neoliberal de la década del 90; junto con el apoyo de la patronal sojera representada por la Federación Agraria y la Sociedad Rural y los partidos de la izquierda abstracta, que parecieran atravesar una gran dificultad, ya no para hallar su Norte, sino para entender su Sur.
A su vez, este paro patronal ha contado con la difusión, apoyo y justificación de los medios de comunicación que representan los intereses de los sectores hegemónicos de la economía, dueños de los poderes fácticos de la Argentina. Estos sectores empresariales concentrados han encontrado, en la figura de Massa, a su representante político de turno capaz de llevar adelante el regreso a las políticas neoliberales y neoconservadoras de ajuste que requieren para poder retornar a reglas de juego que les garanticen una rentabilidad extraordinaria a costa de la exclusión de millones de argentinos.
Lamentablemente, cuando el paro se transforma en un instrumento político contra un gobierno democrático y popular que desde hace una década, bajo las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, viene transformando al Estado en un garante y defensor de la inclusión, de la justicia y de la soberanía, mediante políticas públicas redistributivas e integradoras del tejido social, siempre termina siendo servil a los grupos de presión y desestabilización. Y no se trata de negar el derecho constitucional de huelga ni criticar esa herramienta que poseen los trabajadores. Pero frente a una medida de excepción como esta, en una coyuntura económica de crecimiento con inclusión, de mecanismos institucionales en pleno funcionamiento, de paritarias celebradas sin interrupción año tras año como instrumento de negociación de los trabajadores, pareciera no haber ninguna razón que la justifique, más que la de desgastar a este gobierno nacional, popular y democrático.
Pareciera que la única intencionalidad política expresada en esta medida de fuerza injustificada, fuese la de preparar el terreno para la reinstauración del proyecto neoliberal y conservador, imposibilitando un futuro con plena inclusión, crecimiento y justicia para millones de argentinos.
Porque tenemos memoria y conciencia histórica de lo que se pone en juego en la política Argentina, la Juventud del Partido de la Concertación FORJA repudia esta medida política patronal que disfrazándose de huelga sindical, defiende los intereses de las corporaciones.
La Juventud de FORJA defiende, junto con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, los intereses del pueblo y de la Nación y en estas circunstancias políticas levanta como bandera aquella frase de un gran líder de los trabajadores, el compañero Germán Abdala: “no se necesita tener mucho conocimiento para saber que si te felicita la Sociedad Rural es porque te pasaste de bando”
Juventud del Partido de la Concertación FORJA
Fuente: Primicias Chaco