Política
Ante los diputados, Capitanich reconoció que "es necesario mejorar" en materia de seguridad
El jefe de Gabinete dijo que la problemática "es un desafío" para el Gobierno. Rechazó que la solución se atenga sólo al trabajo de las fuerzas armadas. El funcionario responde algunas de las 1046 preguntas que presentaron los legisladores

Jueves, 3 de abril de 2014
Jorge Capitanich inició su rendición de cuentas ante la Cámara baja a las 11:40. "Quiero transmitirles a todos y todas que el objetivo de nuestra exposición es informar la marcha del Gobierno. Responderé cada una de sus preguntas. El número que recibí es de 1046, lo que implica todo un procedimiento. No obstante lo cual, con mucha claridad y precisión estoy aquí para responder a cada una de las inquietudes de ustedes", indicó.
Los primeros temas que abordó, al igual que en su exposición en el Senado, giraron en torno a salud pública e inclusión social. Así, repasó los logros y mencionó en primer lugar la "reducción" de la mortalidad infantil y de los casos de hepatitis y tos convulsa. Destacó que existen aproximadamente 160 mil médicos en todo el país sobre la base de un programa de "inclusión" que contempla la "capacitación" del personal de enfermería.
Acto seguido, resaltó que hoy la AUH (Asignación Universal por Hijo) representa el 1,2% del Producto Bruto Interno mientras que el plan Progresar representa aproximadamente el 0,5% del PBI. "La distribución de notebooks permite garantizar la asignación equivalente a casi 0,9 puntos del PBI", agregó. Y subrayó luego el incremento del presupuesto destinado al área de ciencia y tecnología así como los más de mil científicos "repatriados".
El jefe de Gabinete reiteró también que la policía económica del Gobierno apunta a dinamizar el mercado interno a través del consumo y la inversión pública, de cara a lograr una "distribución más equitativa del ingreso".
En este escenario, destacó que "en la última década tuvimos incrementos en toda la cadena productiva agropecuaria". Remarcó, en otro orden, la "optimización en los mecanismos" de fiscalización y recaudación de impuestos que, indicó, luego se vuelcan en educación y salud.
En línea con su diagnostico económico, el funcionario planteó una serie de desafíos que aseguró tiene la economía argentina. El primero de ellos, mencionó, es el "autoabastecimiento energético" de la mano de la estatizada YPF y sustituir las importaciones de energía.
Como segundo "desafío", el ministro señaló la "industrialización acelerada para sustituir importaciones". Al respecto sostuvo que en en el segundo semestre se llegaría a un acuerdo con Brasil en lo que hace a la industria automotriz para "fortalecer la cadena de valor con el desarrollo de la industria de autopartes". En tercer lugar, aseveró que el país también tiene como desafío "generar condiciones para la expansión del volumen de exportaciones".
Durante su exposición, Capitanich también dedicó una reflexión sobre la deuda pública. Así, destacó la "abrupta reducción de la deuda externa" desde el canje de 2005. En tal sentido, agregó que el país está "regularizando" la deuda que tomaron otros gobiernos con el Club de París. En este marco, planteó que el objetivo es "no hacer caer el costo de la deuda pública sobre el pueblo argentino".
También se refirió a la estrategia en infraestructura y destacó las "inversiones significativas" de la Casa Rosada para "mejorar" el sistema público de transporte y el sistema de transporte de cargas, en donde aseguró que hay "demandas insatisfechas" que el Gobierno apunta a resolver.
Remarcó en tal sentido que la Televisión Abierta Digital (TDA), el sistema de comunicación por fibra óptica, rutas e hidrovías, entre otras obras implementadas por el Poder Ejecutivo, constituyen los "desafíos presentes y futuros" del país ya que, indicó, no basta con la inversión energética.
"Un desafío"
Al turno de las preguntas, uno de los temas más recurrentes en las alocuciones de los opositores fue el de la seguridad y el narcotráfico. El funcionario mantuvo allí un contrapunto con el líder de la bancada massista, Darío Giustozzi, quien le espetó que no hay "una política eficaz" al respecto.
Capitanich afrontó los planteos de Giustozzi al detallar una serie de medidas para mostrar que la seguridad ciudadana hay que enfrentarlas con "una visión omnicomprensiva". Mencionó que hay "hoy aproximadamente 108 mil agentes en las distintas fuerzas de seguridad", lo cual a su entender evidencia que "ha implicado un esfuerzo sistemático para aumentar la cantidad para tratar la problemática". Y a modo de contragolpe al Frente Renovador aseguró que la solución no pasa por colocar más cámaras de seguridad o patrulleros, sino en privilegiar la inclusión, concepto para el que citó palabras del papa Francisco para argumentar.
El jefe de ministros admitió no obstante que se debe trabajar más en la seguridad. "La problemática es un tema que forma parte de la agenda pública, pero es necesario mejorar aún más y esto es un desafío".
Según sostuvo, no se trata de "una cuestión que se circunscriba estrictamente a las fuerzas de seguridad, ni a la distribución y equidad". "Nosotros tenemos muchas más expectativas para resolver esto que ustedes", dijo a la oposición, que cuestionó a los gritos su exposición sobre seguridad.
Ante la consulta del diputado Francisco De Narváez sobre la posibilidad de que se convoque a un comité de crisis con otras fuerzas para enfrentar ese flagelo, Capitanich consideró una medida superadora la decisión de llamar a los ministros de seguridad provinciales para coordinar acciones.
Fuente: Infobae.