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Salud señala el impacto de la alimentación en el desarrollo intelectual y rendimiento escolar de los niños
Tras repasar los estudios realizados a nivel país, referentes del Ministerio de Salud Pública, señalan que los principales problemas nutricionales en los niños como anemia, retraso del crecimiento, sobrepeso y obesidad inciden dramáticamente en su desarrollo físico y cognitivo, independientemente del nivel socioeconómico de la familia.

Sábado, 22 de febrero de 2014
La referente de la Dirección de Maternidad e Infancia, Analía Serra, remarcó que la desnutrición -entre otros factores- impacta negativamente en la inteligencia y el desempeño escolar de los niños. “El haber nacido con bajo peso, padecido anemia por deficiencia de hierro o zinc, pueden significar un costo de hasta 15 puntos en el Coeficiente Intelectual (CI) y unos varios centímetros menos de estatura”, sostuvo.
Por tanto, la especialista explicó que la calidad del crecimiento se plasma en la relación entre peso y altura de acuerdo a la edad del niño; si esta relación no es óptima, en el largo plazo el retraso de la altura implicará una pérdida en la capacidad cognitiva, que finalmente, se traduce en fracaso escolar. En tanto que si los chicos “engordan” con baja estatura, se registra un crecimiento con unos tres centímetros menos de altura que si hubieran estado bien nutridos
Serra consideró que “por cada punto de altura que se pierde aumenta un 20 por ciento el riesgo de repitencia". “Un niño de baja talla tiene hasta veinte veces más riesgo de repetir el año de cursado que otro estudiante considerado de talla promedio y la repitencia lógicamente se va haciendo más frecuente año tras año, en la medida que las exigencias curriculares se hacen mayores”, valoró.
Promover el bienestar nutricional
En otro capítulo, no olvido remarcar que los niños pasan muchas horas en la escuela, donde además de ingerir alimentos, comparten y adquieren hábitos de alimentación de sus pares, “por eso es importante no sólo cuidar la alimentación en el hogar, sino también asegurar una buena alimentación en el colegio”.
Algunos hábitos que pueden ayudar a promover conductas saludables en los niños son:
Por la mañana, aunque el niño sienta sueño, hacer un buen desayuno equilibrado con una bebida con leche o yogur y pan con dulce.
Llevar una colación de casa que puede ser una fruta, un sándwich o cereales, en lugar de llevar dinero para comprar el alimento en el kiosco de la escuela.
Para quienes almuerzan en el colegio, comer de todo un poco e incluir siempre verduras de todos los colores y una fruta.
Los padres deben practicar una alimentación sana junto a sus hijos, predicando con el ejemplo, evitando ingerir todos los días bebidas gaseosas y golosinas.
Evitar utilizar la comida como premio. Especialmente la “comida chatarra”.