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Salud intensifica la captación de pacientes con enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en adultos
El ministro de Salud Pública, Antonio Morante, presidió la apertura del “Primer Taller Para el Uso de la Ficha de Empadronamiento y Clasificación del Paciente sin Colesterol”, organizado por el Programa Remediar+Redes Chaco (R+R).

Sábado, 10 de agosto de 2013
El ministro de Salud Pública, Antonio Morante, presidió la apertura del “Primer Taller Para el Uso de la Ficha de Empadronamiento y Clasificación del Paciente sin Colesterol”, organizado por el Programa Remediar+Redes Chaco (R+R). Ante un nutrido auditorio, compuesto por equipos de los 44 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) del área metropolitana, el funcionario destacó que la mayor causa de muerte prematura y discapacidad en Argentina son las enfermedades cardiovasculares. “Pueden ser prevenibles si hacemos énfasis en los controles y clasificación de nuestros pacientes para el seguimiento”, añadió.
Durante su alocución, Morante señaló que 30 de cada cien personas padecen hipertensión y 10, diabetes. Así, las enfermedades crónicas no transmisibles son la causa más importante de muerte y de discapacidad en mayores de 40 años en el país –y el mundo-. Asimismo, remarcó que estas enfermedades pueden ser oportunamente evitables por medio del control y seguimiento de la presión a quienes acuden al consultorio y con preguntas de rutina que permitan identificar el perfil de la persona. “Muy poco cuesta atender a un hipertenso o a un diabético, pero mucho nos cuesta asistir a un paciente con ACV y sus secuelas”, enfatizó.
Como parte de las acciones de prevención, estos talleres son “fundamentales”, expresó, porque otorgan al personal nuevas herramientas en la captación e identificación de los pacientes según el grado de riesgo. “Con esta estrategia, cada promotor brindará a los pacientes respuestas inmediatas para la toma de decisiones, la modificación de los hábitos de vida no saludables y lo más destacable, la reducción de los episodios cardiovasculares prematuros”, comentó.
Para finalizar, Morante hizo especial hincapié en el desempeño del Programa R+R que pregona el fortalecimiento de la Atención Primaria de la Salud y propone mejorar la capacidad de los centros sanitarios en la captación y detección temprana de pacientes con enfermedades crónicas no trasmisibles. “Estamos satisfechos con las acciones que lleva adelante la Unidad de Gestión Provincial, como funcionarios tenemos la decisión política de mejorar y quememos dotar a nuestros equipos con todos los recursos”, concluyó.
Acompañaron al titular de la cartera sanitaria durante la jornada, de R+R Chaco, su coordinadora, Marcela Mestre y del equipo técnico, Carlos Ceballos y Néstor Fernández. Vale destacar que el desarrollo del taller contó además con los especialistas de la Coordinación Nacional de R+R, la gerente de Redes, Cintia Cejas; la coordinadora de Microgestión, Mónica Padró y el gerente departamental, Gabriel Gonzales.
La estrategia del fortalecimiento
Este primer ciclo de capacitación se llevó adelante con el objetivo de instruir a los agentes sanitarios, enfermeros, médicos e integrantes del Programa Médicos Comunitarios, en la captación y clasificación de pacientes con riesgos cardiovasculares globales. “La idea es tener identificadas a todas aquellas personas que tienen algún riesgo cardiovascular moderado a alto”, puntualizó Mestre.
Sobre la tarea de detección, explicó que cada personal sanitario trabajará en el terreno -en el domicilio- haciendo rastrillaje de los pacientes del área programática de cada CAPS, donde deberá reconocer y especificar quienes padecen hipertensión y diabetes. “Por medio del registro de la presión arterial y la toma del perímetro abdominal el agente podrá para definir qué nivel de riesgo posee la persona. Si se detectan peligros, se hace el seguimiento y se les provee de tratamiento y medicación por medio de R+R”.
Mestre afirmó que con esta estrategia se espera mejorar la calidad de vida de las personas, previendo la posibilidad de padecer eventos cardiovasculares en los próximos diez años y promoviendo la modificación de hábitos y factores que generan los riesgos de muerte prematura o de accidentes cerebrovasculares.
En otro orden, la funcionaria destacó que la “inscripción de la jornada” consistió en la toma y registro de la presión arterial de los mismos presentes. “Consideramos que la mejor manera de generar conciencia sobre la importancia de la pesquisa, es haciendo la detección e involucrando a los participantes; así fue que cada uno al inscribirse se realizó la prueba y respondió las preguntas de rutina”, comentó.
Reforzar la detección
Padró por su parte, explicó que la estrategia del trabajo en terreno obedece a que es importante que los equipos conozcan a la población con la que trabajan. “Quiénes son, qué problemas tienen, en qué condiciones viven y de qué cosas se enferman, son algunos de los indicadores”, comentó.
En este sentido, agregó que además de impulsar la captación domiciliaria por medio de exámenes básicos –como lo son la encuesta y la medición de presión y perímetro abdominal-, se implementará la pesquisa pasiva, que consiste en replicar estas mismas pruebas a los pacientes que están aguardando en las salas de espera. “Hay personas desconocen que son hipertensas, entonces con esta técnica se podrá ampliar y facilitar la detección”, señaló.
Repensar el rol del agente
“Desde el rol que nos toque tenemos una misión en común: el cuidado de las personas”, enfatizó Gonzales. Al mismo tiempo que destacó la importancia de reivindicar el rol de los promotores y agentes de Salud, “ya que para revertir la carga de enfermedades y riesgos cardiovasculares es fundamental trabajar en equipo y delegar responsabilidades”.
El funcionario sostuvo que anteriormente se concebía el registro de la presión arterial como tarea propia del médico, “pero hoy en día delegar esas pruebas rutinarias permiten agilizar el trabajo”. “Eso que antes hacía sólo el médico –y que continuará haciéndolo- también lo debe hacer en una instancia previa el personal de salud, porque ese estudio tan básico permite determinar qué nivel de riesgo tiene el paciente, si es alto o normal”, comentó.
Así concluyó, que con la capacitación y talleres destinados al agente, se pretende repensar el rol que le compete y brindarle nuevos conocimientos que le permitan integrase en el proceso del tratamiento. “Con el trabajo refuerza los vínculos con los profesionales y los pacientes para un seguimiento y tratamiento óptimos”, expresó.
Fuente:Chacoprensa