Hoy se cumplen seis años de la despedida al "Negro" Fontanarrosa
Se lo extraña. El célebre escritor rosarino aún perdura en la nostalgia de la pelota y de cada uno de los argentinos que lo han sabido disfrutar.
Viernes, 19 de julio de 2013
Bien que podría ir este pequeño e insignificante recuerdo en la sección espectáculos del diario. Si alguien escuchara de Roberto Fontanarrosa una sugerencia en este momento, quizás diga: "-Y... ¿por qué no me ponés en el obituario?".
Más allá de la impronta insuperable de artista gráfico, dibujante y creador de sus grandes personajes como Boogie o Inodoro Pereyra, el legado de Fontanarrosa siempre se mezcla entre los que hacen periodismo deportivo y los que hacen periodismo de espectáculos-cultural.
Quedan siempre flotando en el firmamento de la nostalgia aquellas frases de amor a la pelota, al hincha, a los que se lanzaron en cualquier estrato profesional o no tanto, detrás de un balón, "dejando la vida" en cualquier cancha o potrero. Fontanarrosa dejó en un cúmulo de "ensayadores" literarios y deportivos entre los que lo seguimos y también una cicatriz que aún no se cierra.
La muerte temprana de un verdadero grande. El 19 de julio de 1997, un día antes que el día del amigo, le puso el último gancho a su existencia. Y ahora, entre libros de novelas, de cuentos y de historietas hemos quedado navegando. El Negro siempre resulta eterno y aunque por este espacio sea un capricho de "rótulos", quizás ni importe pensar si correspondía "acomodarlo" en este rinconcito de la sección. Que el recuerdo no se termine. Jamás.