México
Peña Nieto le baja el perfil a la captura del jefe de Los Zetas
A diferencia del anterior mandatario Felipe Calderón, que celebraba como un éxito cada acción de las fuerzas de seguridad, el actual presidente prefiere quitarle protagonismo a los hechos que tengan que ver con la violencia.

Miércoles, 17 de julio de 2013
Con el mandato presidencial de Enrique Peña Nieto, que lleva poco más de ocho meses, la lucha contra el narcotráfico abandonó el protagonismo que tuvo en el sexenio anterior con Felipe Calderón en el poder. El silencio de Peña Nieto hizo mucho ruido en los medios de comunicación, ya que el mandatario esperó más de un día para referirse al arresto de Miguel Ángel Treviño Morales, líder de la organización delictiva conocida como Los Zetas y felicitar a las fuerzas de seguridad. Sus declaraciones, dichas como al pasar en un evento empresario, en lugar de tener un tono triunfalista se entendieron más como la molesta necesidad de dar el tema por terminado. "México seguirá trabajando para hacer prevalecer el Estado de derecho. Y es quizás esta ocasión para reafirmar el compromiso que tiene mi gobierno para generar condiciones de seguridad pública", dijo el presidente.
Si bien las estadísticas de homicidios y desapariciones no reflejan cambios reales (7100 muertos de diciembre a junio), la idea del gobierno es desplazar las noticias del crimen organizado de las tapas de los medios. La intención es que, si la violencia no disminuye, tendrá que hacerlo la percepción de inseguridad en la opinión pública. Peña Nieto se vio favorecido por el golpe de efecto del arresto, pero parece creer beneficiarse más sacando el tema de circulación. La tan criticada estrategia de Calderón de militarizar la lucha contra el crimen organizado no sufrió grandes modificaciones con la vuelta al poder del Partido Revolucionario Institucional. El bajo perfil adoptado es, tal vez, la mayor diferencia entre ambos presidentes.
El gobierno pudo anunciar el lunes su primer golpe de relevancia contra el narcotráfico. Alrededor de las cuatro de la mañana del mismo día se interceptó una camioneta en la que viajaba Treviño Morales. Junto al jefe de uno de los dos cárteles más importantes y sanguinarios de México, viajaban el contador del grupo y un custodio. El operativo, que tuvo lugar en Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue el resultado de meses de inteligencia de la Secretaría de Marina. En el arresto no se utilizaron armas de fuego, ya que los delincuentes se entregaron sin oponer resistencia.
Fuente:Infonews