Vacaciones de invierno
En Junín de los Andes, los esquíes son para todos los chicos
Los chicos de las barriadas más humildes de Junín de los Andes aprenden a esquiar gratis durante las vacaciones de invierno gracias a la iniciativa de un vecino que, hace ya 12 años, fundó una escuela comunitaria que hoy capacita a más de 400 personas por temporada.

Lunes, 8 de julio de 2013
“Sobre todo se apunta a aquellos que no tienen la posibilidad de conocer o de ponerse un esquí, a pesar de pertenecer a un pueblo muy apegado a las actividades invernales”, explicó Héctor Miguel Negrete, director y fundador de la “Escuela de Montaña Juan Miguel Negrete”, que el 13 de julio y hasta el 5 de agosto, pondrá en marcha su programa “Nieve para todos”.
Los chicos que se anotan en esta actividad reciben, durante un fin de semana, dos clases de esquí a 60 kilómetros de la localidad de Junín de los Andes, en el área de Tromen, hasta donde son transportados por vehículos aportados por el municipio.
Allí tienen la posibilidad de aprender, en clases de 6 horas de duración, lo básico sobre esquí alpino, esquí de travesía, caminata con raqueta, y snowborard; en jornadas durante las cuales, además de todos los materiales necesarios, reciben el almuerzo y meriendan con chocolate caliente.
“Estas primeras experiencias son muy lindas, porque los chicos son todos locos bajitos. El adulto tiene miedo a caerse o golpearse, el niño no: si se cae se divierte más todavía hasta que busca la forma y no se cae. Ellos aprenden muy rápido y en dos días ya saben deslizarse, frenar, hacer equilibrio: no se golpean, controlan el esquí y eso es lo básico”, contó.
De otra forma, estos niños no tendrían posibilidad de aprender a esquiar porque una capacitación similar en el centro de esquí más cercano, Chapelco, cuesta 1.645 pesos por menor para tres días de clases de 6 horas de duración cada una, con almuerzo incluído.
Si bien el programa está dirigido a chicos de entre 8 y 13 años, los padres y hermanos mayores de los chicos, así como los vecinos en general, y hasta los turistas que quieran participar de esta actividad, lo pueden hacer pagando una única cuota de asociación por grupo familiar.
Pero las actividades de la escuela no se reducen a las vacaciones escolares de invierno.
“En este receso de invierno van a ir muchos escolares, pero después de las vacaciones, las escuelas siempre organizan un día en el terreno, en que llevamos los grados a esquiar en Tromen. Además, ahora cuando empiece a nevar vamos a ir a las comunidades mapuches a dar clases”, explicó Negrete.
La escuela se sostiene con el trabajo de un grupo de vecinos voluntarios y la contribución de los socios así como de la municipalidad, que aporta el transporte y los seguros. Los materiales, en tanto, son donados por el Centro de Esquí Chapelco -distante unos 50 kilómetros-, que cede a la escuela los equipos de esquí que ya no utiliza pero que están en buenas condiciones.
Dos son los objetivos que Negrete tiene ahora por delante, el más importante de los cuales es conseguir una sede para su escuela.
“Duermo con los esquís en mi casa porque no tengo otro lugar. Las habitaciones las tengo llenas de materiales, no puedo disfrutar mi casa, pero a mí me gusta esto, así que aguanto”, contó.
El otro proyecto de Negrete, es incorporar un segundo nivel de enseñanza, para lo cual ya no es apta el área de Tromen y deberían conseguir que Chapelco les abra sus pistas.
“En abril le pedimos a Chapelco, me dijeron que hay cupo pero había que ver los requerimientos. A lo mejor, antes de que termine la temporada tenemos la suerte, porque yo quiero que conozcan el lugar, los medios de de elevación”, se ilusionó.
Negrete, quien es un guía especializado en montaña e instructor de esquí que durante 32 años prestó servicios en el Ejército como baqueano de montaña, creó la escuela en homenaje a su hijo, Juan Miguel, quien falleció a los 24 años, cuando combatía un incendio en la zona.
“Tenía 7 años y ya andaba haciendo cumbre conmigo en el volcán Lanín. El amaba la naturaleza y después de su muerte me enteré que él había iniciado los trámites para hacerse guardaparque. La escuela nace a raíz de esta desgracia: con mis amigos montañistas siempre nos íbamos a hacer cumbre al volcán para homenajear su memoria y estando allá arriba surgió la idea”, contó.
Fuente: Télam