Bochornosa interpelación al ministro de Educación Sergio Soto
La Cámara de Diputados sitiada por la violencia
Durante más de nueve horas el ministro de Educación, Sergio Soto, informó a los legisladores sobre los puntos que formaron parte de la interpelación y realizó algunos anuncios. Se registraron hechos de violencia sin precedentes.

Sábado, 6 de abril de 2013
Para diputados del radicalismo y Libres del Sur las preguntas no fueron respondidas, en cambio, el oficialismo destacó la importancia de su presencia. La jornada comenzó pasadas las 9.15 cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Aguilar, cedió la palabra al ministro Soto para que comience su exposición sobre la evolución de la inversión educativa y las políticas educativas.No bien arrancó el ministro la oposición comenzó a objetar que no se había respetado el orden de los puntos que formaban parte de la interpelación y aprovecharon la ocasión para hablar por los medios de comunicación. A los pocos minutos se registraron los primeros incidentes: un grupo de manifestantes conformado por docentes alineados en Sitech Federación y piqueteros agrupados en Libres del Sur, movimiento Cuba y CCC, entre otros, lograron derribar dos vallas, que se habían colocado sobre la marcha para preservar la seguridad de la Legislatura.Pasadas las 10.30 los inadaptados, con evidentes intenciones de ingresar al recinto en forma violenta, forzaron la puerta de acceso principal al recinto, usada únicamente por los diputados y funcionarios. La puerta, que si bien es fuerte, no pudo soportar la tensión a la que fue sometida y cedió, pero 30 segundos antes un grupo de infantería se había posicionado impidiendo que los manifestantes puedan ingresar al recinto.Mientras esto ocurría los empleados de protocolo rápidamente lograron descolgar todos los cuadros que estaban en el pasillo principal y así evitaron que se produzcan más daños en el interior. Los diputados opositores solicitaron un cuarto intermedio para lograr calmar los ánimos y negociar un acuerdo con quienes protestaban, que hasta entonces no pudieron, de buenas maneras, ver la sesión. En cambio, un grupo importante de funcionarios y docentes, que simpatizaban con Soto, pudieron ubicarse en los palcos del recinto destinados al público. Una de las que estaba en el lugar es la actual diputada nacional María Inés Pilatti Vergara. A esa altura de los acontecimientos se hizo presente en la Legislatura, el subsecretario de Seguridad Pública, Mauro Flores, el primer funcionario del Ministerio de Gobierno en tratar de calmar a los violentos. Más tarde arribaron el jefe de la cartera, Juan Manuel Pedrini, y el secretario de Seguridad, Javier Oteo.
La sesión continuó un tiempo más, pero inexplicablemente y sin que medie provocación alguna, por parte de los policías que custodiaban el recinto, comenzaron a llover piedras, pedazos de baldosas, escombros, entre otros elementos contundentes.Los policías antimotines arrojaron gas lacrimógeno y pimienta para dispersar a los revoltosos, pero, pese a que había uniformados heridos, la acción lejos der ser represiva buscó contener a quienes seguían pugnando por entrar.La sesión nuevamente pasó a cuarto intermedio hasta que las cosas se calmen. Durante estos episodios se ensayaron varios acuerdos, algunos de ellos insólitos: desalojar al público que había ingresado temprano a fin de que todos se conformen con escuchar la interpelación mediante un parlante, hecho que podría haber terminado en nuevos episodios de violencia, en este caso entre docentes.Incluso el diputado de Libres del Sur, Carlos Martínez, reclamó que se deje entrar a más de una docena de dirigentes sindicales que habían solicitado por nota poder presenciar la interpelación. Finalmente el cansancio y las altas temperaturas, jugaron en contra de los manifestantes que no solo habían perdido sus fuerzas sino que tampoco lograron el cometido: un enfrentamiento en la Legislatura frente a toda la prensa. Sin más posibilidades, a las 17.30 comenzó la retirada de los docentes y piqueteros.
Exposición, discursos y respuestas
Soto comenzó exponiendo la evolución de la inversión educativa que incluyó el progreso de los salarios durante la últimas dos décadas. La información aportada evidenció que desde el inicio de la era de Jorge Capitanich el básico del docente mejoró notablemente.
Este dato fue aprovechado por el oficialismo para exponer que durante la gestión de Luis Verdún- uno de los legisladores que pidió la interpelación de Soto- frente al Ministerio de Educación el salario quedó congelado en 222 pesos.
El segundo punto que desarrolló Soto fue la política educativa. Además de aportar muchos datos nuevos anunció una serie de medidas que permitirán transparentar algunos aspectos del sistema educativo.
Luego procedió a responder las preguntas que redactaron los diputados de la oposición: los hechos ocurridos en San Bernardo: el secuestro de un libro de firmas, discusión con los docentes y las declaraciones que dio.También debió explicar sobre el criterio que adoptó para proceder a descontar los días de paro y aclaró que no habrá docentes cesanteados por haber participado en las medidas de fuerza que fueron convocadas por Sitech Federación.Por otra parte, Martínez, diputado elegido como miembro interpelante, usó gran parte de su tiempo para criticar la forma en la que la provincia estaba manejando el conflicto educativo. Gran parte de su discurso no tuvo relación directa con los temas que formaban parte de la interpelación y realizó pocas preguntas. En su segunda intervención fue más específico y presentó algunas pruebas. En tanto, los legisladores del oficialismo respondieron a sus pares con munición gruesa y respaldaron al ministro de Educación.A su vez durante la interpelación hubo roces entre los diputados pero la cordura primó y no se registraron problemas mayores dentro del recinto. Al finalizar la sesión especial todos los bloques lamentaron los episodios de violencia y se solidarizaron con los heridos que debieron ser hospitalizados.
Fuente:Norte