Capitanich se muestra concentrado en la gestión y lejos de la interna
La compleja tarea del PJ y partidos aliados de elegir un aspirante a sustituir al gobernador
Por Fabio Prette
Después de poco más de cinco años en el gobierno, la sustitución de Jorge Capitanich en 2015 es una tarea que complica al peronismo. Y es que son elocuentes las primeras señales de inquietud ante la ausencia de candidatos con peso propio para afrontar una sucesión ineludible que comenzó a visibilizarse con más dificultades que certezas.

Lunes, 1 de abril de 2013
El gobernador se muestra concentrado y activo tras sus objetivos de gestión que, con renovados desafíos, aumenta la distancia que ya naturalmente tiene con los principales aspirantes a sucederlo: Eduardo Aguilar, Domingo Peppo y Hugo Sager. Los tres dirigentes tienen miradas distintas sobre ese punto, un problema que no es menor.
Ni la pertenencia a espacios de gestión y años de militancia parecen permitir al hoy presidente del Instituto de Vivienda, Peppo, y al intendente de Puerto Tirol, Sager, dimensionar la magnitud de un escenario político de gran complejidad en el que los mensajes deben trascender los límites internos y llegar a toda la sociedad.
Podría ser distinta la mirada del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Aguilar, quien parece confiar en que su cercanía natural con el jefe del gobierno provincial le transmitirá quién sabe qué atributos para poder construir una referencia que hoy no está más que en su propia y legítima aspiración política y la de sus allegados.
Prescindencia y preocupación
Hasta ahora Capitanich no se salió del libreto de la prescindencia, pero nada de lo que está en juego tiene que ver con la ingenuidad política y todo tiene sentido. El armado de las listas de cargos legislativos permitirá perfilar posicionamientos de cara a 2015. El gobernador sería parte de la nómina de senadores en un lugar indefinido.
El ministro de Infraestructura, Omar Judis, pretende ocupar un lugar en esa lista, siempre y cuando sea parte de una definición conveniente y funcional a la necesidad política del gobernador en función de lo que puedan suceder en poco más de dos años. Si Judis es candidato Peppo querría sustituirlo en ese ministerio.
Con otra perspectiva, Aguilar planea un complejo diseño que hasta debe contar con el visto bueno de la Casa Rosada para que se concrete aquí y por intereses de un sector del peronismo chaqueño. En principio, algo más parecido a una muy difícil operación política que a una posibilidad cierta.
El titular del Poder Legislativo sostiene que el primer candidato a senador debe ser ocupado por quien va a ser aspirante a gobernador en 2015 y quien entonces complete la fórmula debe ser candidato a primer diputado nacional. Puede ser razonable, desde un punto de vista para el PJ chaqueño, pero no muestra atractivos que podrían interesar a la jefa del kirchnerismo.
A Sáenz Peña
Hay un grupo muy importante de intendentes preocupado por lo que está sucediendo y que planea reunirse el 11 de en Sáenz Peña, como lo hizo saber Carlos Ibáñez, de Taco Pozo.
Algunos de ellos estuvieron en una reunión en la Isla del Cerrito, adonde fueron invitados para un almuerzo y una fotografía los ligó a la aspiración política de Peppo sin que nada de ello fuera consentido, según dijo un jefe comunal.
Otros intendentes alertaron sobre la necesidad de preservar el espacio que tienen dentro del peronismo, considerando la conveniencia de que los alineamientos se den con naturalidad. La incógnita está en el lugar que tendrán los intendentes más próximos a Capitanich. Ninguno de ellos mostró apuro en saber qué lugar ocupará en el rearmado peronista.
Cada una cumple con lo suyo y aguardará la decisión del jefe político no soóo del peronismo sino de un espacio más amplio diverso, como lo es el Frente Chaco Merece Más, lugar que no le cae cómodo a los peronistas más tradicionales, como Peppo y Sager, pero donde se mueve con más soltura Aguilar.
El presidente de la Cámara de Diputados creería que antes de culminar con el recorrido como candidato tendría el respaldo estructural necesario con el apoyo tácito de Capitanich explicitado a través los intendentes más próximos y leales junto a dirigentes del PJ y fuerzas aliadas.
A los intendentes y dirigentes del PJ que no decidieron a quién respaldar, preocupan algunas de estas indefiniciones porque saben que la sola sumatoria de fuerzas no basta para llegar a la gobernación. El electorado no confía sólo en las propuestas y aptitudes sino también en el liderazgo necesario para encargarse de conducir el gobierno de la provincia.
En el oficialismo nadie omite dos episodios que están sucediendo en el principal partido de la oposición, la Unión Cívica Radical. Ángel Rozas es precandidato a senador nacional y está en campaña. El otro es que la intendenta Aída Ayala se dedicó a reforzar el armado provincial del NEA a la vez que testea el recibimiento que tiene como potencial candidata a gobernadora en 2015.
Es cierto, también, que no por largar antes se llegará primero. Hay muchos recuerdos frescos sobre aquello que parecía un trámite y mutó en un cambio de decisión de una mayoría que permitió cambiar el signo de gobierno en la elección de 2007. ¿Podrá Capitanich sostener al candidato a gobernador del Frente Chaco Merece Más y hacerlo su sucesor, como Rozas hizo en 2003 con Roy Nikisch?
El tiempo dirá. Hoy hay más incertidumbres que certezas, no sólo sobre lo que podría suceder, en ese sentido, sino hasta en quiénes serían, finalmente, los pretendientes del máximo cargo ejecutivo de la provincia. Y si hay algo que no sobra es tiempo, día que pasa es día ganado, perdido o neutro. Según como se mida.
Fuente: Diario Norte