Segundo juicio por la Matanza de Margarita Belén
Testigos ratifican que una fuga era imposible
Ayer fue el tercer día del juicio contra Norberto Tozzo, ex militar acusado de perpetrar la Matanza de Margarita Belén.

Martes, 5 de marzo de 2013
Durante la tercera jornada del juicio contra Tozzo, continuó ayer con la declaración a exdetenidos políticos encarcelados en la Brigada de Investigaciones, U7 y la alcaidía durante los días previos al fusilamiento clandestino del 13 de diciembre de 1976.
La jornada concluyó pasadas las 13 luego de que declararan Roberto Greca, Ricardo Uferer, Miguel Bampini (por videoconferencia desde Buenos Aires), y Jorge Giles.
Los dos primeros informaron sobre la paliza en el comedor de la Alcaidía la noche del 12 de diciembre y cómo vieron a Piérola, Yedro y otros, muy castigados por la tortura.
En tanto, Bampini y Giles relataron el operativo militar en la U7, de donde sacaron a varios de los fusilados. Los cuatro fueron categóricos al mencionar que era imposible una fuga durante un traslado dado que estos se realizaban bajo fuertes medidas de seguridad y violencia de los mismos. “Traslado era sinónimo de golpiza y humillación”, graficaron.
En virtud de lo declarado la fiscalía solicitó la declaración del guardiacárcel César Casco, que ya fue procesado por falso testimonio durante el primer juicio. Además el exfuncionario está requerido por su participación.
La audiencia continuará hoy con las declaraciones de: Carlos Aranda, Carlos Aguirre, y María Julia Morresi, y el excarcelero de la alcaidía Juan Ramón Rodríguez Valiente.
Fuerte paliza
Uferer estuvo detenido en la celda 1 de la alcaidía, a 15 metros del comedor en el cual se habría ejecutado la feroz paliza durante la noche del 12 y la madrugada del 13 de diciembre de 1976.
“Ese día pasaron cosas extrañas, primero hubo un cambio de guardia, después se suspendió la visita a los presos comunes, y por último comenzaron a llamar a compañeros para un traslado” relató.
“Las requisas solían durar unos veinte minutos más o menos. La paliza en el comedor duró mucho más. Se escuchaban los gritos, les ordenaban que corran”, contó el ex detenido. Apareció Casco Bampini que estuvo detenido en la cárcel U7 durante todo 1976, relató que “ya en abril se endurecieron las condiciones de cautiverio con la incomunicación y aislamiento de los presos y un incremento de la violencia carcelaria que ejercía la guardia liderada por Pablo César Casco, cuya aparición en la cárcel el domingo 12 de diciembre, cuando no le correspondía la guardia suscitó en todos los detenidos los peores pronósticos”.
Giles dijo que “el domingo era lo más parecido a la libertad que teníamos en la U7 nunca había traslados, nos dejaban más tiempo en los pabellones fuera de las celdas, y no se sentía tanto el rigor. Todo eso se corta abruptamente cuando aparece Casco y comienza a llamar a varios compañeros”.
“Tienen dos minutos para mirar afuera del penal. Si no salen ustedes, yo me voy, pero entonces va a entrar el Ejército”, fue la respuesta de Casco a Bampini y Giles cuando estos le pidieron por la vida de sus compañeros.
Fuente: Diario Norte