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El Centro Mandela advierte que el mal de Chagas va ganando terreno
Ante el escenario de gravedad sociosanitaria que configura en el Chaco el mal de Chagas, que los instrumentos para la detección de la enfermedad funcionen en forma deficiente resulta -por lo menos- alarmante.

Domingo, 13 de enero de 2013
Tras el documento del Centro de Estudios Nelson Mandela que advertía de la utilización de reactivos elaborados por Laboratorios Chaqueños S.A. sin aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), la oenegé aseguró que “el primer nivel de funcionarios” del Ministerio de Salud del Chaco reconoció que ese organismo nacional no había autorizado los instrumentos para diagnosticar “in vitro” el mal de Chagas.
“El sistema sanitario reconoció que utilizó reactivos que no están aprobados por Anmat, lo cual constituye una grave irregularidad sanitaria, con consecuencias que no se pueden ponderar pero que podrán afectar a muchas personas”, subrayó el reporte.
GENOCIDIO SILENCIOSO
“Es razonable que se categorice el mal de Chagas como una endemia fuera del control en Chaco, y que de esta situación deriva un genocidio silencioso. Y para los que puedan tener alguna duda sobre la grave situación sociosanitaria que atravesamos por este mal, se agrega que no solamente no se ha fumigado durante 2012, sino a partir del mes de abril 2011”, volvió a advertir la institución que comanda Rolando Nuñez a través de otro documento distribuido en los últimos días de la semana.
En ese orden, resaltó que “el sistema sanitario ha dejado de analizar los niveles de infectación de las vinchucas, con lo cual el cuadro sanitario se presenta como potencialmente peor en el curso de los próximos meses, período en el que razonablemente puede y debe suponerse que se producirá un mayor número de infectación”. Para la oenegé, “debe contemplarse que aumente la tasa de infección”. “Si la respuesta del sistema sanitario se reducirá a brindar incomprensibles o falsos mensajes para tranquilizar a la población, la situación puede empeorar aún más, dado que las familias que confíen en las opiniones oficiales hasta podrían desechar los sistemas domésticos de protección contra las picaduras vinchucas”, alertó.
El primer reporte del Centro Mandela denunciaba que la Anmat no había aprobado los reactivos elaborados por Laboratorios Chaqueños S.A., empresa virtualmente estatal. Esos elementos son utilizados para diagnosticar “in vitro” el mal de Chagas. Asimismo, se advertía que durante el 2012 no se efectuaron fumigaciones, planificadas y controladas, para combatir las vinchucas “que han colonizado las viviendas, fundamentalmente, las que están ubicadas en regiones con montes -zonas rojas-, aunque también se encuentran infectadas viviendas urbanas y peri-urbanas en casi todo el territorio chaqueño”.
Ahora también, la institución señaló que el Ministerio de Salud compró a Laboratorios Chaqueños reactivos no autorizados por Anmat en base a valores de usos y demanda para períodos de seis meses. “De esa manera fue haciendo stock. Sin embargo, el Banco de Sangre no aceptó utilizar los reactivos producidos por tal laboratorio. Tampoco lo aceptaron el hospital Perrando ni el de Sáenz Peña. Sólidas razones legitimaron la negativa de los responsables de tales establecimientos a la hora de utilizar aquellos productos”, resaltó.
REACCIÓN OFICIAL
Según la institución, “la información impactó duramente en el núcleo político y administrativo del sistema sanitario, en un momento de conmoción gubernamental y de opinión por los entendibles hechos protagonizados por el vicegobernador”. Así indica que “inmediatamente después de que se produjeran las publicaciones sobre el mal funcionamiento del Programa de Lucha contra el Chagas y el uso de los reactivos no autorizados, el primer nivel de funcionarios se comunicó con Anmat”.
En ese contexto, la ONG dice que las autoridades sanitarias chaqueñas “confirmaron que los reactivos comprados por el Ministerio de Salud a Laboratorios Chaqueños no cuentan con la aprobación de aquel organismo, o sea que, aunque tardíamente, los responsables de la salud pública del Chaco se informaron y tomaron acabado conocimiento que los reactivos referidos no deben ser utilizados para diagnosticar el mal de Chagas”.
El Centro Mandela mencionó también que el Ministerio de Salud encomendó a la subsecretaria de Promoción y Prevención de la Salud, Marisol Narváez, que transmitiera a la opinión pública que “la elaboración de los reactivos está bajo control de calidad” y “que se utilizan dos técnicas diagnósticas”. Al respecto acota también “que se usan indistintamente los reactivos que elaboran Laboratorios Chaqueños y los de marca Wiener, lo que se concretó -entre otros operativos- cuando efectuaron los análisis de las muestras tomadas a alumnos de las escuelas de los Departamentos San Fernando y Libertad, cuyos resultados fueron dados a conocer recientemente como noticia positiva”.
Según interpretó la entidad, “las autoridades sanitarias no pudieron desmentir ni negar que los reactivos producidos por Laboratorios Chaqueños no se encuentran aprobados por Anmat, lo que obliga a no utilizarlos con fines diagnósticos y a retirarlos del sistema de salud”. En ese contexto, el Centro Mandela exigió la prohibición absoluta del uso de tales reactivos, para “adecuar su funcionamiento al ordenamiento legal vigente y, lo que es más importante, para genuinamente promover y preservar la salud, y prevenir las enfermedades, que son los ejes centrales de la atención primaria de la salud”.
ACLARACIONES DE PROFESIONALES
También desde la oenegé revelaron que, tras las primeras publicaciones en los medios locales, se presentaron en su sede los bioquímicos José Francisco Reguera y Griselda María Prieto Figueredo, a quienes había mencionado en el primer documento y de los cuales decía que, según la Disposición 0450/10, serían el director técnico y la codirectora técnica de la empresa Laboratorios Chaqueños. Los dos profesionales presentaron notas y acreditaron que, a partir del 1º de junio 2010, dejaron de ejercer sus funciones. En tanto, Prieto Figueredo exigió que no se la relacione con el laboratorio en posteriores publicaciones. Y a una pregunta concreta, contestó que en la tarea de diagnosticar no se pueden utilizar reactivos no autorizados por Anmat.
Fuente: Diario Norte