Saenz Peña
Denunció que le pidieron $350 mil para evitar ir preso
La acusación apunta a una empleada de la Cámaras del Crimen Nº 2 y un exempleado judicial. Le habrían solicitado a un ciudadano la suma de 350 mil pesos para conseguir una resolución judicial favorable y evitar ir preso.
Jueves, 29 de noviembre de 2012
Ernesto Darío Polischuk junto a sus abogados Carlos De Cesare y Daniel Ávila, denunció este martes a Hugo Peiovich vinculado a los tribunales pero que hoy se encuentra jubilado, y Nanci Haydee Schumann quien trabaja como empleada judicial en la Cámara del Crimen Nº 2 por “tráfico de influencia y extorsión”.
Cabe señalar que se trata de una denuncia radicada por quien se encuentra imputado, a raíz de ser denunciado por su expareja por un supuesto delito contra la integridad sexual que tuvo como protagonista a su propia hija, menor de edad.
Las personas denunciadas habrían sugerido a Polischuk que tendrían una sentencia favorable en su caso, pero tendría que desembolsar la onerosa suma de 350 mil pesos, además solicitaron revocar el poder de quienes ejercen su defensa técnica. El escrito señala que los denunciados habrían acosado por mensaje de texto y llamadas telefónicas, tanto a Ernesto Darío Polischuk y a sus abogados Carlos de Cesare y Daniel Ávila.
Polischuk narra en su denuncia que decidió reunirse con Nanci Haydee Schumann en un lavadero de vehículos propiedad de su esposo, “una vez que pudimos hablar me manifestó que mi causa estaba ‘muy, pero muy complicada’. Que hacía dos días por un caso similar al mío, se había condenado a un imputado a 22 años de prisión, y que el juez como mínimo me iba a condenar entre 8 años para arriba.
Pero que todo se podía arreglar, que incluso si quería podía ir con mis padres a hablar con el aludido juez de la Cámara que es el único que podía solucionar mi problema. Que él nos iba a atender pero que todo saldría la suma de 350 mil pesos y ese monto se debía a que había que pagarle también al Fiscal para que no acuse o acuse poco y a la doctora Kaenel que es abogada de la querellante de la denunciante para que no entorpeciera el trámite que podría manejarme con ella, con toda confianza que ella se encargaba de todo ya que estaba “…completamente hablado mi problema en la Cámara”, caso contrario la sentencia, era seguro varios años de cárcel, que no había otra salida.
Que los doctores Ávila y De Cesare se habían manejado muy mal con mi causa, que tendría que haber cambiado de abogados mucho antes. Que ella me recomendaría uno muy bueno, pero más adelante. Incluso me podía acompañar a hablar con dicha persona” relata la denuncia penal.
Por otro lado el escrito en la denuncia manifiesta que “los motivos que me impulsan a realizar esta denuncia son varios, pero principalmente que personas que están vinculadas al ambiente tribunalicio (Peiovich) y la señora Schumann que trabaja en la Cámara Criminal Nº 2 y que cobra un sueldo ya que pertenece al Poder Judicial, desarrollen este supuesto tráfico de influencias y se inmiscuyan en cuestiones íntimas y muy personales, y encima exijan sumas siderales para “solucionarme el problema”, no admite ni resiste el menor análisis. Si conducta extorsiva y de violencia moral tanto hacia mí como a toda mi familia con el objeto de obtener un rédito o beneficio inmotivado, es repudiable desde todo punto de vista, máxime cuando siempre estuve a derecho, y acaté las decisiones dispuestas por los fiscales y jueces que entendieron en causas ya civiles, ya sea penal como la que estamos tratando. Desconozco si sus dichos obedecen a una construcción intelectual unilateral o si de veras tuvo alguna charla con algún integrante del Tribunal donde trabaja, pero lo que se relata en esta denuncia es absolutamente cierto (…) los mensajes que se enviaron, la charla se concretó y las llamadas existieron y pueden ser reproducidas o al menos los mensajes de celular a celular” consta en la denuncia escrita.
La palabra del abogado.
“Hay dos personas denunciadas, una que está vinculada al ambiente de tribunales pero que ya está jubilada, y la otra persona trabaja en la Fiscalía de la Cámara del Crimen Nº 2. Ambas personas están denunciadas por tráfico de influencias y extorsión. Este tipo de hecho no es la primera vez que sucede. A uno le llama la atención porque no entiende cómo estos empleados tienen acceso a determinada información precisa, concreta y puntual generando una red de corrupción” señaló Daniel Ávila en diálogo exclusivo con “Primera Línea”, y quien es abogado defensor de Ernesto Darío Polischuk.
“Esto a mi me cansó. Uno como profesional pelea por su cliente, por su trabajo y que estas personas se quieran enriquecer o quieran sacar provecho patrimonial o económico por trabajar en la Justicia, me parece totalmente inmoral y repudiable. Yo no soy el primer abogado que le pasa esto. Estas personas hablan mal del letrado que lleva ya sea la causa civil o penal, como en este caso, diciendo que ellos tiene la solución, pero esta solución tiene un precio y cuesta tanto dinero”, expuso el letrado.
Situación que genera angustia y descrédito.
Asimismo el profesional del derecho relató que esta situación genera angustia en la gente y descrédito en los abogados. “Esta situación genera un estado de angustia en la gente, un descrédito en los colegas donde también se habla de revocación de poder con tal de que estas personas lleguen a su objetivo, son hasta capaces de decir que el abogado que lleva la causa está vendido”; al tiempo añadió que “en esta causa me han llamado y acosado por teléfono y por mensaje de texto también.
Todo lo que digo puede ser comprobado y reproducido. A mi cliente estas personas le pidieron una suma de dinero exorbitante garantizándole una sentencia absolutoria en la Cámara del Crimen Nº 2 involucrando y hablando de ciertos magistrados con familiaridad o con un trato asiduo como si fueran compinches o amigos de toda la vida, pero esto yo lo tomo como una construcción unilateral que hacen estas personas” dijo.
Muchas dudas.
“A mí, este tipo de situaciones me genera un manto de duda, ya que no sé cómo estas personas han tenido acceso a información puntual y precisa donde está en juego la intimidad y delitos contra el honor. Esta acción genera una red de corrupción dentro del ambiente de Tribunales que conspira contra nosotros y nuestro trabajo diario generando un descrédito a los colegas y sinsabores en nuestro trabajo. Mi cliente, me dijo: quiero denunciar esta situación porque estoy cansado que acosen a mi familia, a mi hermana y a mí. Quiero ir a juicio o me someto a una investigación, pero con todas las de la ley” explicó el abogado.