Locales
El clima da respiro: arranca la cosecha de girasol y se prepara la siembra de soja
El adelanto de lo que será el verano chaqueño, con las cada vez más elevadas temperaturas, registró un alivio sobre el fin de semana con el cambio de las condiciones climáticas, posible gracias al descenso de las térmicas y la ocurrencia de chaparrones. En la ciudad el cambio alivió el calor y en la zona rural animó a los chacareros que temen que otro período de sequía provoque el fracaso del año agrícola.

Lunes, 26 de noviembre de 2012
SAENZ PEÑA (Agencia) - En una provincia en la que el clima define el éxito o fracaso de la actividad campesina, la lluvia llegó tímidamente en el final de la semana. Las precipitaciones fueron escasas, de entre cinco y veinte milímetros, lo cual no soluciona el grave déficit hídrico existente “pero al menos alivia temporalmente la crítica situación”, dijeron a NORTE los productores consultados ayer. Es que cuando las lluvias son esquivas, una limosna de humedad es bienvenida, ironizó otro chacarero.
“Las semanas sin aguaceros que se sucedieron después de la extraordinaria lluvia de agosto nos están jugando una mala pasada; el girasol no está en las mejores condiciones, porque su rendimiento ya está definido y lo que pueda haber de cultivos tardíos tampoco están recibiendo la humedad que se necesita para garantizar un buen rendimiento. Definitivamente hay que descartar una súper cosecha de la oleaginosa”, coinciden en señalar los profesionales de la agronomía, del ámbito privado y público, consultados por NORTE. “Ahora nos queda implorar por buenas lluvias para que se pueda sembrar soja, rogando siempre que el fantasma de las sequía no siga haciendo daño”, agregan. Con la cosecha del grano aceitero aproximándose y definido ya el rendimiento, la expectativa ahora se centra en lo que podrá llegar a suceder con la campaña de soja, que debería iniciarse en los próximos días.
Rendimientos dispares
En lo que refiere al cultivo que está finalizando su período de maduración, la estimaciones de rendimiento son muy dispares ya que en algunas zonas de la provincia, durante la campaña de girasol, se registraron chaparrones. “Hasta que la cosechadora no entre a los campos, no podremos definir si la campaña de la oleaginosa fue buena o fue mala, porque hay campos que sintieron la falta de humedad y otros que tuvieron el aporte de esporádicos chaparrones durante la evolución del cultivo”, comentaron los productores consultados por este diario.
La situación no es regular en el territorio agrícola y seguramente, cuando se inicie la trilla, habrá lotes con rendimientos de no más de quinientos kilos y otros que podrían acercarse a los dos quintales por hectárea. La incógnita se definirá ya en el mes entrante aunque algunos productores, especialmente en el domo agrícola central, ya saben que el grano aceitero no les dejará ganancias porque perdieron plantas por la falta de agua o por un pésimo desarrollo de los cultivos.
Fuente: Diario Norte