Política
Confirmaron que el lunes se realizará la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU
Tras explosiones en Caracas y La Guaira, el Consejo de Seguridad de la ONU analizará la situación en Venezuela luego del ataque militar de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro.

Domingo, 4 de enero de 2026
La situación en Venezuela sumó un nuevo capítulo de tensión internacional luego de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) confirmara que sesionará de urgencia el próximo lunes 5 de enero para analizar los hechos ocurridos en el país caribeño.
La información fue confirmada por la misión de Somalia, que ejerce la presidencia del CSNU durante enero, a la agencia RIA Novosti. Según detallaron, “la presidencia se propone celebrar una reunión de emergencia el lunes a las 10.00 (GMT-5)”.Durante la madrugada de este sábado se registraron detonaciones en Caracas y en el estado venezolano de La Guaira, en el norte del país, cerca de las dos de la madrugada. Además, se reportó una explosión en la ciudad turística de Higuerote, ubicada en el estado de Miranda. Los episodios se produjeron en un contexto de fuerte tensión regional y encendieron las alarmas en la comunidad internacional, lo que derivó en la convocatoria del Consejo de Seguridad.
El ataque de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro
Horas después de los hechos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó en su plataforma Truth Social que su país había llevado adelante un ataque a gran escala contra Venezuela. En ese mensaje, aseguró que el presidente Nicolás Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y trasladado a Nueva York, donde será juzgado por supuestos delitos vinculados al narcotráfico.
Estados Unidos había designado con anterioridad al denominado cartel de Los Soles como una organización terrorista y había señalado a Maduro como uno de sus líderes, ofreciendo una recompensa millonaria por su captura.
El operativo militar se produjo tras tres meses de creciente tensión, iniciada en agosto con un despliegue en el Caribe que incluyó un submarino nuclear, destructores, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados. A ese escenario se sumaron decenas de ataques contra supuestas “narcolanchas”, en los que murieron más de 100 personas, y un bloqueo naval impuesto a mediados de diciembre.
Desde Washington, la justificación de la operación fue frenar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. En contraposición, el Gobierno venezolano repudió el accionar y lo calificó como una violación del derecho internacional, postura que ahora será analizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.