Salud
Crece la cantidad de afectados por ACV
Estudios internacionales indican que bajó la edad promedio, a la vez que creció del 16 al 19% los ocurridos a personas de entre 20 y 54 años. En las mujeres es más agresivo. Lo atribuyen al sedentarismo y otros malos hábitos. Mañana se conmemora el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular.

Domingo, 28 de octubre de 2012
Cuál es el órgano más importante del cuerpo?", interroga Fernando Cáceres, director general de Ineba (Instituto de Neurociencias Buenos Aires), y se le indica la clásica respuesta: el corazón. "Todos contestan eso, sin embargo si se te llega a joder el corazón de manera grave podés hacerte un trasplante y seguir siendo vos, en cambio no existe eso para el cerebro, y si existiera ya no serías vos. Tu esencia es el cerebro, pero tiene menos prensa que el corazón." El comentario grafica la falta de información que existe en la población argentina sobre una enfermedad trascendental como el Accidente CerebroVascular (ACV), de la que casi cuatro de cada diez personas desconocen sus síntomas. De cara al Día Mundial del ACV, que se conmemora mañana, los distintos especialistas consultados mostraron su preocupación por el aumento de casos en jóvenes y mujeres –cuando antes se hablaba de una patología destinada a hombres mayores–, y remarcaron la necesidad de informar a la ciudadanía los modos de prevenir y reconocer las señales de alerta de esta enfermedad, que constituye la primera causa de discapacidad y la segunda de muerte en el país.
En la Argentina cada cuatro minutos una persona es víctima de un ACV, y el número no disminuye, relacionado directamente a que los principales factores de riesgo no descendieron, más bien lo contrario. Comparada con 2005, la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (2009) expuso un aumento de la población obesa del 14,5 al 18%. Los que fuman y los que tienen colesterol alcanzan el 30%, un 33% son hipertensos (la principal causa de ACV), hay un 2,5% menos de argentinos que comen verduras diariamente, sumado a que la mitad de los habitantes del país son sedentarios y realizan baja o nula actividad física. "La gran diferencia entre nosotros y los países desarrollados son las dos décadas que nos llevan de ventaja con programas estratégicos para el control de estos factores de riesgo, por eso es importante lo que está haciendo el Ministerio de Salud en cuanto a prevención y las guías de atención para pacientes con ACV que están desarrollando", indicó Luciano Sposato, director del Departamento de Neurología de Adultos del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), que comenzará en marzo de 2013 un Programa para la Evaluación Epidemiológica del ACV en la ciudad de Tandil, con apoyo de Salud. Buscarán obtener muestras de cuántos ACV ocurren en un lapso de dos años, y por qué se dan, desde los factores de riesgo más influyentes hasta la relación de padecimientos genéticos o respiratorios. "El gran déficit es que los prestadores de salud estén mejor organizados en unidades de profesionales entrenados para brindar mejor atención", comentó el especialista, que también dirige el Centro de Stroke del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.
BAJA DE LA EDAD. La revista estadounidense Neurology acaba de publicar un estudio que compara la frecuencia de casos de ACV en 1994 respecto de 2005. Los resultados concluyeron que la edad promedio de los que sufrían la enfermedad bajó 3 años, de 72 a 69. "Es una inmensidad para lo que es un estudio poblacional", precisó Sposato. A su vez, los ocurridos entre los de 20 y 54 años crecieron de 16 a 19%. Es decir, la cantidad de personas jóvenes que sufren ACV es significativamente mayor, sobre todo derivado de la mala calidad de vida.
Pedro Lylyk, titular de la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (FENERI), remarcó que "se han caído los mitos, pensaban que era una enfermedad de sólo viejos y no es así, y en los jóvenes también inciden las diferentes adicciones, sobre todo la cocaína". Para Cáceres, "Lo que se está viendo es la locura en que vivimos: antes en jóvenes eran por malformaciones vasculares, arritmia cardíaca o roturas de aneurismas. Ahora, lamentablemente, se ve que uno se estresa, se hipertensa, fuma o deja de hacer actividad física más temprano. El ACV en menores a 45 años se incrementó un 20% en los últimos 30 años, implica que estamos todos más locos."
María Cristina Zurrú, de la Fundación Cardiológica Argentina, también se refirió a la mujer: "ha tenido muchas prevenciones en cuanto a trastornos en el área ginecológica, pero no hubo tanto ímpetu en lo que es la prevención de factores de riesgo cardiovascular en la mujer." Zurrú comentó que las mujeres tienen un escudo hormonal hasta la menopausia, pero una vez iniciada esa etapa de vida, al dejar de ser inmunes, "la agresividad del ACV es mayor en la mujer que en el hombre, tienen una peor evolución". Cáceres resaltó que "es llamativo cómo creció en mujeres y jóvenes, sobre todo por hábitos de vida. La mujer por ejemplo en la adolescencia fuma más que los hombres, tiene una alimentación peor y realiza menos actividad física. Están teniendo un incremento de casos (de ACV) y se acercan dramáticamente al hombre, aunque no llegan a igualarlo”. Lylyk agregó: "Que viva más tiempo promedio que el hombre hace que hoy haya casi más ataques cerebrales en mujeres que en hombre."
El informe "¿Cómo reducir los accidentes cerebrovasculares en Latinoamérica?", realizado por un grupo de especialistas de toda la región, estimó que se triplicarían las muertes por ACV en Latinoamérica para 2024. Actualmente, afecta a 15 millones de personas en todo el mundo. En la Argentina se calculan que hay unos 150 mil casos por año, y la enfermedad demanda gastos de unos 434 millones de dólares, según el informe latinoamericano realizado por 37 asociaciones médicas y de pacientes. "Aparte de la prevención primaria, es muy importante la secundaria: en la persona que tuvo ya un ACV si no modifica sus factores de riesgo, la posibilidad de tener un segundo es casi el triple", acotó Cáceres.
Existen dos clases de ACV: el isquémico, por obstrucción de una arteria cerebral, con repentina interrupción de su flujo sanguíneo (el más frecuente, que ocurre en un 80%), y el hemorrágico por ruptura vascular.
Sólo uno de cada 4 pacientes que sufre la dolencia llega a tiempo al hospital y la misma proporción es la que muere dentro del año posterior al ACV. Los especialistas subrayaron la necesidad fundamental de reconocer rápidamente los síntomas para intervenir a tiempo, teniendo en cuenta que únicamente dentro de las primeras seis horas aproximadamente de producido un ACV isquémico puede aplicarse el tratamiento específico que permita revertir o minimizar los daños. "Es altamente prevenible, porque si uno controla factores de riesgo puede disminuir su incidencia. Por eso deben hacerse campañas para que se conozca rápidamente cuáles son los síntomas, lo que se sabe hoy es que cuanto antes se lo pueda asistir, mejor va a ser el pronóstico", comentó Zurrú.
Casi un 30% de los sobrevivientes a un ACV quedan con discapacidad permanente. A las lesiones físicas cotidianas que genera (como la alteración o pérdida del caminar, vestirse, comer, bañarse, hablar, entender o escribir), se le prestó mayor atención también en el último tiempo a las discapacidades personales y laborales, el aislamiento social, problemas en la pareja y dificultades laborales, lo que demanda que la neuro-rehabilitación no sea sólo biológica sino también educativa e interdisciplinaria. Lylyk concluyó: "El mensaje es que la gente no piense que se trata de algo que afecta sólo a hombres mayores de 65 años, esto le puede afectar a cualquiera en cualquier momento, por eso es un ataque y no un accidente." «
El primer documental
El canal Encuentro emitirá el primer documental argentino sobre el ataque cerebrovascular, llamado ACV, que fue presentado el viernes en un avant premiére. El programa es una coproducción de Encuentro con la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (FENERI), y su objetivo principal es “informar a la población sobre la necesidad de reconocer las señales de alerta del ACV y prevenir esta enfermedad”, señalaron.
El sexólogo Juan Carlos Kusnetzoff y el mago Emmanuel De La Cruz fueron algunos de los sobrevivientes que cuentan desde los síntomas a la rehabilitación. A ellos se suman los testimonios informativos de los doctores Pedro Lylyk y Rosana Ceratto. “Era imprescindible realizar este documental”, expresó Lylyk, y agregó: “Es la mejor forma de llegar a todos para que reciban información clara y didáctica para conocer las señales de alerta del ACV, cómo prevenirlo, qué tratamiento y cuidados posteriores son necesarios.” El programa fue dirigido por Mariano Cattaneo, y producido por Ana Gambaccini para la productora Matraz SRL.
Fuente: Tiempo Argentino