Los departamentos Maipú y Güemes, gravemente afectados
La sequía golpea: animales muertos, falta de agua y pasturas
Animales muertos, pozos casi secos, molinos que dejaron de tirar agua, represas resecas y canales y cañadas que otrora hasta tenían peces convertidos en secos bajones es el paisaje que se observa en gran parte de los departamentos Maipú y Güemes, duramente castigados por la falta de lluvias.

Miércoles, 15 de agosto de 2012
La gran sequía que azota a gran parte de la provincia del Chaco comienza a dejar mortandad de animales vacunos y equinos, a la par que pone en riesgo la cría de los terneros en zonas ganaderas que no pudieron establecer estructuras acordes con la demanda que el clima va imponiendo.
La recorrida realizada ayer por NORTE partiendo desde la curva de Tres Isletas hacia el norte por la ruta nacional 95, tramo de tierra, encontró varios parajes y lotes fuertemente golpeados por la sequía tanto en el departamento Maipú como en el Güemes.
En los parajes El Asustado y en Juramento se produjeron alrededor de unas cien muertes de cabezas de ganado vacuno, según comentaron a NORTE los vaqueanos de la zona que acompañaron a los periodistas de este diario por algunos lotes.
“No hay pastos, no hay agua, las charcadas están secas, y los pozos más hondos tienen muy poco agua, porque hace seis meses que no llueve”, comentó Adrián Gómez, pequeño productor ganadero que todos los días saca a pastar a sus 60 vacas y las lleva varios kilómetros hacia una vieja cañada para beban la poca agua que queda. “Si se termina esto, ya no sé qué vamos a hacer”, señaló.
Gran preocupación
Los pequeños productores que hablaron ayer con NORTE expusieron un duro cuadro de situación, porque en su mayoría no han podido de hacerse de infraestructura adecuada para almacenar ni forraje ni realizar perforaciones que son costosas.
“Solo miramos al cielo, y pedimos a Dios que mande la lluvia, es nuestra única esperanza”, dijo Santiago Galvez, hijo de un pequeño productor que ayer sacó a sus animales a pastar a un costado del camino, los resecos pastos que se salvaron del fuego ocasionado por las quemazones del lunes último.
Ni las palmeras se salvaron
Ayer, una gran extensión de la reserva natural de palmeras ubicada al oeste de la ruta de tierra 95 se incendiaban y, según los pobladores, se habrían quemado cerca de 900 hectáreas. La gran sequía hizo que se produjeran pequeños focos de incendios en distintos puntos de esos parajes, con todo el peligro que representa para los animales y también para las personas.
Fuente: Dairio Norte