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A siete años de su fallecimiento, Padres en la Ruta recuerda a Nicolás
El hijo de la jueza Grillo, falleció el 15 de agosto de 2005. Su muerte impulsó a un grupo de padres a crear una organización dedicada a participar de controles de alcoholemia en las avenidas más transitadas durante la noche de Resistencia.

Miércoles, 15 de agosto de 2012
A casi siete años de la creación de Padres en la Ruta Chaco, este miércoles los integrantes de la institución conmemoran con una misa en la Catedral la fecha del deceso de Nicolás Alexander Dzienisik, hijo de la jueza Isabel Grillo, día desencadenante para que un grupo de padres de víctimas y adherentes se apostara en el punto de la ruta donde se produjo el fatal accidente, para buscar evitar más muertes.
“Soy una más de este voluntariado, son todos padres valiosos que sostienen esta agrupación a través del tiempo”, indicó Grillo en declaraciones a RADIO CIUDAD. “Este es un balance desde dos enfoques. Desde un primer enfoque hago un balance como agrupación y hacia la sociedad muy positivo”, añadió.
“Como grupo de participación ciudadana nos hemos fortalecido a través del tiempo más allá de las críticas y autocríticas. Pese a todas las críticas hemos tenido el reconocimiento de la sociedad, pese a todas las críticas y las quejas. Es difícil que una agrupación se fortalezca a través del tiempo”, señaló.
La magistrada destacó que hubo importantes cambios de conducta en los conductores que circulan durante la madrugada en la Avenida Sarmiento. “Siete años sin una víctima fatal, sin un siniestro grave como antes acontecía. En otros horarios y otros días la situación es distinta. Incluso en los horarios previos a la realización de los operativos es caótica en la Avenida Sarmiento y lo venimos reclamando”, expresó.
A pesar de estos logros, Grillo consideró que los accidentes viales siguen siendo un flagelo muy grave que no merma. “Necesitamos fuertes cambios de conducta desde la ciudadanía tomando conciencia que es una cuestión de Derechos Humanos en la que está en juego la vida, la libertad y los bienes materiales porque le cuesta mucho al erario público”, aseveró.
Un arduo trabajo.
Padres en la Ruta empezó buscando ser el control que no existía sobre jóvenes que no respetaban las normas para conducir en las rutas, pero el control se extendió además a los adultos. Con el paso del tiempo y con la estoica y madrugadora presencia de estos padres los jóvenes llegaron a ser los menos problemáticos y dejar al desnudo un gordo problema social: «los adultos rebeldes».
«Los jóvenes llegaron a entender y poco a poco fueron controlándose, al final no registramos ningún joven hasta 27 años pero el problema continuó con los adultos rebeldes porque no se dejan controlar, te subestiman y te preguntan quién sos vos para decirme lo que tengo que hacer», señaló a La Voz del Chaco el arquitecto Carlos Alabe.
El trabajo que hace Padres se expone mucho a la violencia y el encontronazo con gente en estados alterados de conciencia y entonces se ponen obstinados y no quieren adoptar las reglas ni pagar multas. «El problema a veces es gravísimo, porque la gente muchas veces le tiene más miedo a las multas que a la muerte», reflexionó indignado Alabe.
La simple recomendación de ponerse el cinturón o dejar de conducir hasta que el alcohol se elimine en sus cantidades peligrosas desata la ira de muchas personas.
Fuente: Diario Norte