Interior
Comenzó la mortandad de animales por la sequia
En una desesperante situación por la falta de agua y pasturas un productor del Departamento Maipú ya se perdió un centenar de vacunos.

Sábado, 11 de agosto de 2012
TRES ISLETAS (Agencia) Una lamentable situación vive un productor que por la falta de pasturas sus vacunos se les mueren día a día. Mientras tanto espera que las precipitaciones traigan el alivio que le permita mantener la parte que le queda de su ganado. Según lo expresado por el resignado colono, más de cien vacas son las que perdió en este año producto de la sequía: “esto no me lo están contando, esto lo estoy viviendo en carne propia” dijo mientras mostraba a NORTE los animales sin vida, que se encuentran dispersos en varios sectores de su propiedad.
La primera impresión cuando se llega a la casa del productor Ángel Milán, es una mezcla de dolor e impotencia al ver los animales dispersos en todas partes de la parcela. “Justo recién se me murió otra vaca que hace 20 días estaba echada y de acá recién arrastré otra”. Cerca del bebedero estaba el cuerpo de un vacuno ya muerto, más adelante otros tres, varios metros más adentro una más agoniza. “Y en el monte hay muchas más; por todos lados están muertas”, dijo Milán.
El productor posee su parcela en Pampa del Gallo, colonia ubicada a unos 20 kilómetros de nuestra ciudad, alrededor de 700 hectáreas en la que su producción está basada en la ganadería, “en la última campaña sembré algo de grano pero no coseché nada”, sentenció. El padecimiento de Milán ha comenzado desde enero; “desde principio de años que se me comenzaron a morir las vacas, por la falta de pasturas principalmente”. Según señaló poseía alrededor de 400 cabezas de las cuales, “hasta el momento más 100 se me están muriendo; ya estoy perdiendo la cuenta”, dijo.
La mayoría de los animales muertos “eran vacas madres”. Es evidente el fuerte impacto que tiene la falta de precipitaciones en la zona; las pasturas son insuficientes y los animales, en su mayoría escuálidos, deben internarse en el monte por varios días para obtener algún verdeo; muchos de ellos no regresan por la falta de fuerzas y “caen en el monte; allí están durante 15 o 20 días y después mueren. No hay con que levantarlas; intenté con nutrientes pero parece que es peor, no responden al medicamento, igual mueren”. “Si no llueve pronto no sé que puede llegar a pasar”, expresó con evidente signo de resignación, temiendo que las lluvias no lleguen a tiempo y pierda aún más su ganado.
Como bien lo explicaba, el principal factor es la falta de pasturas, por el déficit hídrico. A pesar de la inversión que hace, no le alcanza para mantener vivo a los animales; “estoy gastando mucha plata comprando alimento, pero no es suficiente”, insistió. En el recorrido, bastó unos pocos metros para poder apreciar un importante número de vacas muertas, e incluso a una agonizando. “Si quieren vamos al monte, ahí hay más. Esto no es cuento, yo lo estoy viviendo en carne propia”, señaló.
Esta situación se repite en otros lugares del Departamento Maipú, donde además de la insuficiencia de pasturas los pozos de agua se agotan, llegando al caso de turnar a los animales para darles de beber: un día les toca a los vacunos, otro a los chivos, otro a yeguarizos y así, los colonos ya no encuentran forma de mantener vivos a sus animales. Es concreto que la situación por la falta de lluvias, y también explican algunos “el alejamiento de las napas de agua” se torna insostenible y desesperante para este sector productivo.
Fuente: Diario Norte