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Evalúan efectos climático-hidrológicos sobre la vegetación del Paraná
Según una investigación de la UNNE y CONICET, la vegetación acuática del río Paraná está adaptada a fenómenos de inundaciones y sequías repetidas. Así lo determinó un estudio realizado en más 320 puntos de muestreos en todo el tramo argentino del río.
Martes, 31 de julio de 2012
              




La investigación fue realizada por el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL UNNE-CONICET) en el tramo del río Paraná desde el límite argentino con Brasil hasta el Delta.

Se hizo una comparación de distribución de vegetación acuática en dos situaciones extremas: en inundación y en periodo de sequía.

La pregunta que buscaba responder el estudio era si los ciclos climáticos e hidrológicos tenían influencia determinante sobre la vegetación de los ríos explicó el doctor Juan José Neiff, director del proyecto, del que forman parte Sylvina Casco y Eliana Mari.

El investigador señaló que el río Paraná tiene diferente régimen hidrológico en la Alta Cuenca; en la zona de la Confluencia con el Río Paraguay, cerca de Paso de la Patria-Corrientes; y en el Delta. Entonces surgió la necesidad de identificar la influencia de esas diferentes condiciones hidrológicas sobre la organización de la vegetación acuática, su diversidad y distribución.

Los investigadores concluyen que con el paso de miles de años se produjo un proceso de selección y adaptación, por el cual solamente viven en el rio aquellas plantas que pueden tolerar una amplia gama de situaciones de inundaciones y sequías.

Variedad y Adaptación

La mayoría de las especies vegetales registradas tienen adaptaciones para vivir en ambas fases de los pulsos hidrológicos, es decir seca o inundación.

Además, el 29% de todas las plantas que viven en el río son encontradas desde el Alto Paraná hasta el Delta, en todo el tramo argentino, lo que señala que están adaptadas a las diferentes configuraciones hidrológicas.

Un número importante de especies son llamadas “estrategas de fase” y viven sólo en unos de los periodos, inundación o sequía, y en el otro periodo permanecen en “latencia o reposo” pero no mueren. Esas plantas que viven en uno de los periodos, cuando ocurre el evento contrario no se extinguen sino que permanecen como semillas, rizomas o estacas.
En estos sistemas de alta variación hidrológica las plantas invierten mucha energía en estar fértiles durante gran parte del año. “Esto les permite persistir en el ambiente, porque están listas para reproducirse en cualquier momento que resulte favorable” explicó Neiff.

‘Otras unidades académicas de la UNNE, como el Instituto de Botánica del Nordeste, la Facultad de Ciencias Exactas y CEGAE, vienen produciendo aportes importantes al conocimiento del río Paraná. Entre todos tratamos de tener un mejor conocimiento, para diagnosticar de manera científica los riesgos emergentes del Cambio Climático Global y/o de las obras de ingeniería sobre los ecosistemas‘ finalizó.




Fuente: Diario Norte
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