Juan Pablo Peredo, Luciano Hernán Elizalde Acevedo y Alejandro Luciano Alonso eran funcionarios de extremo perfil bajo cuyos apellidos no resonaban más allá de los pasillos del poder.
Hasta hoy: la Justicia los tiene en la mira tras ser denunciados por la exdiputada
Margarita Stolbizer por supuestos delitos de incompatibilidad con la función pública e incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.
Los tres son socios de Labcom S.A., una consultora que fue contratada en 2016 por el Ministerio de Modernización pese a que sus propietarios eran funcionarios.
Inversiones en BitcoinJuan Pablo Peredo fue director de
Nación Fideicomiso entre el
23 de diciembre de 2015 y mediados de 2017, período en el que
Labcom S.A. fue adjudicataria del contrato con la cartera que conduce
Andrés Ibarra.
De fuertes nexos con el peronismo y el juego en el territorio bonaerense, quienes conocen su historial político aseguraron a TN.com.ar que supo moverse cerca del ex gobernador
Daniel Scioli y mantiene vínculos con el intendente de Lomas de Zamora,
Martín Insaurralde.
En la función pública, supo desempeñarse como presidente del
Fondo de Garantías de Buenos Aires (Fogaba) y dirigió el área comercial del
Instituto Provincial de Lotería y Casinos durante la gobernación de
Felipe Solá.
Por su parte, en el ámbito privado, trabajó como director de
Relaciones Institucionales de la empresa multinacional de azar Codere.
En su última declaración jurada correspondiente a 2016, Peredo informó un incremento patrimonial del 233.12 % en tan sólo un año: pasó de $2.407.579 a $ 8.020.120. La particularidad de este exponencial incremento es que
el funcionario sumó a sus bienes: $ 4.744.579 millones en Bitcoins, la
criptomoneda que intenta revolucionar el mercado financiero. A su vez posee un
Audi Q5 y letras del tesoro por $ 630.629, además de
cuatro departamentos, dos casas y un lote.
El socio "principal"Luciano Elizalde Acevedo es un hombre conocido en el mundo de la comunicación, investigador del
CONICET y decano de la
Universidad Austral.
Su participación en esta sociedad sumó un elemento diferenciador: es dueño de un campo en Salta en condominio con el Presidente de la Nación.
Sobre esta inversión, la denuncia que presentó Stolbizer detalló:
“Se trata de la Finca Pluma de Pato en la localidad de Coronel Sola, departamento de Rivadavia de la Provincia de Salta. El presidente Macri adquirió estas hectáreas (el 18,69%) como donación de pago de una deuda que mantenía Nicolás Caputo en mayo de 2015”.
El escrito detalla que el vínculo con el condominio se produjo a través de la firma
"Los Tykes SRL", como se observa en la cédula parcelaria.
En diálogo con
TN.com.ar, desde la empresa señalaron que el campo se compró en 2006 y que
“fue un negocio de inversión familiar realizado con su padre y sus hermanos". Y agregaron:
"No tenía, no tuvo, ni tiene relación directa con Macri. El presidente no conoce a nadie de la familia porque, directamente, no existe relación con ellos”.
Perfil bajoEl tercer y último socio es
Alejandro Alonso, empleado del
Ministerio de Justicia. Su entorno asegura que renunció a sus acciones el
5 de enero de 2016, previo a la contratación del
Ministerio de Modernización.
Sin embargo, en las actas de asamblea solicitadas por
a la Inspección General de Justicia (IGJ), Alonso figura en el listado de accionistas de la asamblea del 17 de julio de 2017.
Fuente: TN.com.ar